ROSARIO.- Leandro Canônico, colega de Globosesporte, ya nos había advertido de antemano: "Los jugadores brasileños tienen todos el mismo discurso. Siempre responden sin generar polémicas y no se comprometen."
Algo de eso se percibió en el primer contacto que el seleccionado verdeamarelo tuvo con la prensa en Rosario. Cerca de las 13, Elano, Felipe Melo, Lúcio y Julio César se presentaron en la conferencia de prensa ante un centenar de periodistas -con abrumadora mayoría de medios brasileños- y dejaron sus sensaciones de cara al clásico de mañana, a las 21.30, en el Gigante de Arroyito.
Para este clásico sudamericano, Dunga confirmó esta noche los once titulares: Julio César; Maicon, Lucio, Luisao, André Santos; Gilberto Silva, Felipe Melo; Elano, Kaká; Robinho y Luis Fabiano.
La cautela, el cuidado en cada respuesta y el cassette puesto fueron un denominador común entre los cuatro jugadores que se presentaron ante la prensa. Inclusive, un colega brasileño lo inquirió al arquero de Inter sobre esta cuestión. Julio César, con absoluta diplomacia, contestó: "Es que el respeto es el de siempre, independientemente de la selección a la que enfrentemos."
Quizá Felipe Melo fue el más verborrágico. "La Argentina necesita mucho más la victoria que Brasil. Ellos están desesperados por la victoria; la presión para ellos va a ser mucho mayor", dijo sobre la complicada marcha del equipo de Maradona en las eliminatorias rumbo a Sudáfrica 2010.
Consultado sobre la gravitación de Lionel Messi en el partido, el volante de Juventus minimizó a la Pulga: "La preocupación que existe es con la selección argentina. Sabemos que Messi es excelente, pero un solo jugador no gana un partido", disparó.
Algo similar declaró Elano, el más parco en sus dichos. "¿Kaká o Messi? Son dos grandes jugadores, pero siempre digo que prefiero a Kaká. Es el mejor del mundo en mi opinión", soltó.
La eterna rivalidad. El defensor Lúcio, aunque relativizó la pregunta de un periodista argentino sobre si se habían preparado "para la guerra", analizó: "Un Brasil-Argentina siempre es una guerra, es un partido especial por todo lo que se dice en la previa. Pero lo importante es mantener el equilibrio y la tranquilidad dentro del campo."
Las claves del choque. "La Argentina tiene la característica de un juego veloz, de ataque; son difíciles de marcar. Pero la bola aérea también es muy fuerte; veremos qué plantea el entrenador de la Argentina", describió Lúcio, que tendrá la dura tarea de coordinar la defensa y contener a Messi y Tevez.
La presión del Gigante. "No creo que sea distinto. La dificultad es la misma por ser en Rosario, aunque o conocemos el estadio: en la cancha son 11 contra 11", dijo Elano sobre el estadio de Central. Julio Cesar, en cambio, reconoció su preferencia: "Es un estadio pequeño, pero lo prefiero porque la hinchada está más cerca y se siente la presión. Me gusta."
Reconocimiento del Gigante. Tras el contacto con la prensa en el Holiday Inn, el seleccionado de Dunga almorzó y se dirigió al Gigante de Arroyito. Reconoció el campo de juego cerca de las 16 y comenzó a practicar.
En un ambiente sumamente distendido, donde primaron las risas y bromas entre los jugadores. Dunga dispuso una práctica reducida de 40 minutos -dividida en dos tiempos de 20-, donde alternó titulares y suplentes en los dos equipos.
Robinho, compañero de Carlitos Tevez en Manchester City, fue uno de los mayores bromistas. Exagerando alguna infracción, festejando los goles tirándose al piso o buscando complicidad con el defensor Lúcio, que jugó de volante y mostro dotes que contrastan con su fama de central rústico.
Hacia el final, se retiraron de igual humor. Y hasta posaron para algunas torcedoras que presenciaron la práctica en la platea baja. Como si el choque de mañana ante la Argentina no los preocupara...
Elano evitó hablar de los bidones de agua. Sobre la versión -confirmada en off the record por la Confederación Brasileña de Fútbol- de que el seleccionado verdeamarelo trajo a Rosario sus propios bidones de agua para evitar un incidente como el de Branco en Italia ´90, el jugador de Galatasaray puso cara de piedra y esquivó la pregunta.
"Ese tema es viejo. No podemos hacer una nueva historia de eso. No sé si es verdad, ni sé si la Confederación trajo nuestra propia agua a la Argentina", se limitó a responder.