Entre Origen Romano, el ganador del handicap Día de la Primavera, y su escolta The Credit existió una diferencia imposible de apreciar a ojo pelado. Entonces, cual telebean del fútbol u ojo de águila del tenis, el photofinish de Palermo dictaminó que hubo ventaja mínima en favor del caballo de Rubio B.
Ventaja mínima aquí es menos que un hocico; valdría como un empate técnico o estaría dentro del margen de error si fuera encuesta. Origen Romano y The Credit llegaron juntos; dos en uno al cruzar el disco. El de Horacio Karamanos, con paso más largo, y el de Abel Giorgis, con patas que parecen hélices, están para ganar algo más importante que una prueba donde las chances se intentan equiparar con los kilos de cargas.
Origen Romano va creciendo carrera tras carrera y nada hace pensar que llegó a lo máximo. ¿Se puede hablar de evolución en un caballo de cinco años? Sí, se puede, y éste es uno de los casos.
The Credit no corría desde hacía más de un año y el regreso a la competencia lo mostró como el que fue: un caballo que se juega todo desde abajo.
Volver al ruedo luego de tanto tiempo no es como un debut en el caso de un caballo adulto, pero es todo un examen. Incluso, a veces no alcanza hacer buenos tiempos en los ensayos. Ir a la carrera, con un jockey que aprietas los tacos, es diferente. Desde la montura, Giorgis le pidió a The Credit todo y todo el tiempo, y siempre encontró respuesta en su montado.
Los que tienen años de carreras dicen que después de una reprise los caballos mejoran en la siguiente carrera. Ganan un par de cuerpos de velocidad. Si es el caso, la próxima vez que el caballo platense se cruce con el entrenado en Palermo debería estar mejor preparado.
La carrera tuvo un momento de angustia cuando a 150 metros del final rodó Capote Free, con Omar Villarroel, quien sufrió politraumatismos y fue derivado, sin perdida de conocimiento, a la clínica Basterrica.