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Opinión

Si hay "Milagro en el Centenario", que haya autocrítica

 
 

Si por la dinámica de lo impensado que suele regir al fútbol se da un "Milagro en el Centenario" así como se dio un "Milagro en el Monumental", y la Argentina se clasifica de una vez para Sudáfrica 2010, sería muy bueno y muy sano que no se barriera bajo la alfombra del triunfalismo el sufrimiento de los últimos tiempos.

Sería muy bueno y muy sano que Julio Grondona hiciera una profunda autocrítica, privada y pública, sobre las decisiones que ha tomado en el último año. Ni siquiera se le pide que revise los últimos 30, que no estaría mal. Que reconozca que eligió más por resentimiento que por convicción, y que no fue capaz de sostener ni siquiera la lógica elemental que tenía su idea original. Que sepa que puso en riesgo y que volteó alguna pared de su mejor obra, tal como se había escrito que podía suceder ( http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1064360 ), hace ya un año. Y ya no debería decidir desde su pedestal unipersonal, que también crujió.

Sería muy bueno y muy sano que Diego Maradona se sincerara con él mismo y se planteara, con el corazón en la mano, si está en el lugar con el que había soñado y si ésta es la función para él: así, como se han planteado las cosas hasta ahora, seguro que la respuesta debería ser no. Si concluye en su autoanálisis que tiene que dar un paso al costado, nadie debería endilgarle falta de valentía. En cambio, si concluye que se siente en condiciones de seguir, entonces que acepte ayuda: para aprender a manejarse como un conductor; para que se dibuje un cuerpo técnico integral y no una caricatura; para que se aproveche todo el tiempo con el que se cuenta, mucho o poco, de mañana o de tarde. Que sepa que puso en riesgo su mito, tal como se había escrito que podía suceder ( http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1064427 ), hace ya un año.

Sería muy bueno y muy sano que Carlos Bilardo se mirara en un espejo y se contestara si está haciendo un papel. u otra cosa. Que defina su función y que se ocupe de ella. Y, como Maradona, que se confiese si está donde quiere estar y haciendo lo que quiere hacer.

Sería muy bueno y muy sano que los jugadores se animaran a renovar, o no, su compromiso. Que analicen qué sintieron tras las derrotas, y no tras los triunfos; que recuerden cómo se sintieron en sus clubes, después de esas caídas, y no en el vestuario. Si sintieron alivio al regresar, entonces que piensen honestamente si quieren seguir.

Confiar en que en las eliminatorias para México 86 también se sufrió mucho para clasificarse y después pasó lo que pasó, es un delirio místico.

Confiar en que un triunfo en el Centenario -ojalá que se dé- por sí solo demostrará que las cosas han mejorado y que sólo faltaba que el equipo despertara, sería una necedad.

Los milagros futbolísticos existen, pero más vale creer en el trabajo.

darcucci@lanacion.com.ar.

canchallena por e-mail.
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