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Polo / El Abierto de Hurlingham YPF

Ellerstina histórico

El campeón argentino fue avasallante en el primer partido oficial de 80 goles, venció a La Dolfina por 19-13 y es finalista

Por Xavier Prieto Astigarraga
De la Redacción de LA NACION

Fue de esos partidos cuya entrada hay que conservar. Las 6000 personas -localidades agotadas- que ayer estuvieron en la cancha Nº 1 de Hurlingham Club vieron uno de esos hitos que quedan en la memoria y los libros: el primer encuentro de 80 goles oficial, por los puntos, en el mundo. Y para los que lo presenciaron, otro hecho será inolvidable: el desempeño de Ellerstina Etiqueta Negra, que estuvo a la altura de sus 40 tantos y asestó un elocuente 19-13 a La Dolfina Peugeot, una diferencia impensable entre equipos de un mismo handicap y tan alto nivel.

Fue por la 3ª fecha de la Zona B del Abierto de Hurlingham YPF y clasificó finalista a un equipo que se confirmó como el mejor del planeta. Y que honró, con su polo cenital, tan célebre ocasión, después del "partido del siglo", de 1975 en Palermo, y de otras tres exhibiciones de 80 goles (Centauros 2008, París 2009 y Deauville 2009). Así obtuvo la Copa YPF y superó la gran prueba que implicaba un clásico con La Dolfina. Y vaya cómo lo hizo.

Asombra este Ellerstina. Se parece a los que deslumbraban en 2005 y 2007; algo menos lucido, pero más consistente. Ellerstina 2009 defiende muy bien; ayer ahogó a La Dolfina. Complica las salidas de fondo ajenas y encierra el juego en media cancha. Y cuando recupera la bocha, backhander a un compañero y a correr. Cuando la tiene, no la tira adelante a dividir; su precisión en el taqueo -sorprendente cuando es a caballo lanzado- le permite dar un destino cierto a la pelota. Y eso es una ventaja con reglas pro juego clásico: cuando muchos buscan reducir la velocidad para controlar la bocha sin arriesgarla, el campeón argentino y de Tortugas la lleva cuan rápido puede, sin mayor peligro de perderla. Facundo Pieres y Juan Martín son adalides del backhander y el escape hacia el arco.

Un gol, el del 15-9, lo ejemplifica. A pocos segundos de cumplir los 7 minutos del sexto período, Adolfo Cambiaso ganó un throw-in y avanzó marcado por Facundo, un pique le birló la bocha y el Nº 1 de Ellerstina giró hacia una tabla, la pelota se le levantó y él la mató con el taco, y en plena corrida la pasó a Nero, que huyó de Bartolomé Castagnola y apenas antes del segundo campanazo, convirtió. Fue el momento de mayores aplausos en la soleada tarde de Hurlingham.

El vencedor tomó distancias casi decisivas en el cuarto parcial. Lo ganó por 6-1 y si bien faltaba medio partido, la ventaja que tomó Ellerstina nunca peligraría. La Dolfina jamás se recuperó y fue superado en caballada, anticipación mental y manejo de pelota. Las recriminaciones entre sus hombres abundaron desde el comienzo, y salvo en algunos momentos (sexta etapa), el cuarteto blanco no encontró su juego. Hoy por hoy está lejos de su oponente en rendimiento. Ahora le toca el Argentino Abierto, el certamen que lo potencia pero al que nunca llegó tan flaco en producciones y en resultados.

Por lo demás, el espectáculo fue de 80 goles en gran parte. Empezó cortado (foul a los 7 segundos; cuatro en los cuatro minutos iniciales), fue muy atractivo en el medio y entregó un buen cierre, siempre con Ellerstina como el actor que mejor respondió al exigente libreto. La solemnidad de un 80 goles oficial no pasó de largo y Hurlingham lo hizo notar: los ocho protagonistas firmaron dos camisetas del club (una permanecerá allí y la otra será subastada para caridad) y un dibujo de Alejandro Moy (una copia quedará para cada jugador); gaiteros agasajaron al público y se presentó a los equipos jugador por jugador, como en las finales.

La entidad tomó una decisión brava, al hacer jugar sobre una cancha que había recibido 23 milímetros de lluvia la noche anterior y 37 el miércoles, pero el suelo respondió bien para la seguridad de caballos y hombres. "Fue la mejor manera de honrar el acontecimiento", celebró José Santamarina, el titular de la subcomisión de polo.

En fin. Una jornada memorable para el polo. De muy bien 10. O muy bien 80.

2 las tarjetas amarillas aplicadas ayer a Juan Martín Nero, que por ello no podrá participar en la final de Hurlingham, el próximo sábado.

20 los tantos que Chapaleufú II le hizo a La Dolfina en la 1ª rueda de Palermo 2002 (20-16), la única vez en que el club de Cañuelas recibió más goles que ayer. .

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