En cuatro de los ocho fechas del Clausura, River no hizo goles. Cuando convirtió, sólo en un encuentro hizo más de un tanto (a Chacarita, tres). Su máximo anotador es su lateral derecho, Paulo Ferrari, con dos, que sacó provecho de la ubicación más adelantada que ocupó contra Chacarita, cuando Leonardo Astrada utilizó una defensa con tres zagueros. No hay rastros de la capacidad ofensiva que los juveniles Daniel Villalva y Rogelio Funes Mori mostraron en los torneos de verano, cuando ilusionaron en los clásicos ante Boca. El rionegrino Gustavo Canales sólo hizo el gol del empate frente a Gimnasia. Villalba entra y sale, al igual que Funes Mori. Ortega desapareció de los planes del entrenador desde la segunda fecha, después de otra muestra de falta profesionalismo del Burrito en su vida privada.
Anoche, luego de que Abelairas desperdiciara la mejor situación de gol en los 90 minutos, la hinchada de River explotó con un cántico de exigencia para Astrada: "¡Sacá a Abelairas, la p...!".
River no tiene profundidad ofensiva ni gol. Está entre los cuatro equipos con la efectividad más baja del torneo. "No estamos finos para definir", fue la explicación, sin mucha autocrítica, que anoche ensayó Astrada, mientras todo el plantel se subía al ómnibus sin realizar declaraciones. "No tengo ganas de hablar", se excusó Gallardo, que ingresó en la última media hora, ya que, según el director técnico, no está en condiciones de disputar tres partidos en una semana. Siete días atrás había ingresado en el segundo tiempo frente a Gimnasia, cuando fue muy importante en la mejoría futbolística. Fue titular contra San Lorenzo, el jueves, pero fue sustituido en el segundo período.
Al menos en el cotejo contra Independiente, si a River le faltó gol, Astrada se lo adjudica a las supuestas equivocaciones de Sergio Pezzotta: "Sancionó tres offsides que no fueron. En el gol de Funes Mori, estaba habilitado. Y tampoco le cobró un claro penal, por un agarrón de Galeano".
Y amplió su queja por la labor del árbitro y sus asistentes: "Lo único que queremos es que estén más despiertos. No para que nos favorezcan, sino para que cobren lo que tengan que cobrar, porque son jugadas que pueden determinar el resultado de un partido. Los errores de arbitraje que sufre River vienen de arrastre".
Astrada ya no tiene necesidad de dar explicaciones de por qué River no está en condiciones de pelear por el título. Antes de comenzar el Clausura había dicho que se conformaba con estar entre los cuatro primeros, con posibilidades de mantenerse en la lucha de arriba hasta las últimas fechas. Hoy, River está 14°, bastante lejos del moderado objetivo que se había planteado el DT.
Despejados los nubarrones que podían surgir sobre su continuidad gracias al respaldo que le dio hace más de una semana el presidente Daniel Passarella (le aseguró que se quedará hasta fin de año cualquiera sean los resultados), Astrada se toma con calma la actualidad de River: "Pensamos partido a partido, no podemos poner la cabeza en el campeonato. Hay que seguir trabajando en la semana y corregir las pequeñas cositas que hicimos mal".
Incluso Astrada se permitió hacer un análisis bastante optimista del clásico de anoche: "Fuimos superiores en los primeros 45 minutos. Intentamos por todos los medios, pero nos faltó tranquilidad para manejar la pelota. Nos encontramos con un Independiente replegado y contragolpeador".