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River Plate

"A River no lo arregla una buena idea; sólo se arregla con plata"

El uruguayo Enzo Francescoli, siempre identificado con los millonarios, fue contundente respecto de cuál es la solución para superar la crítica realidad; también habló de la situación de Ortega y acerca del reality que apadrinará

Es una figura mundial. La estrella de Enzo Francescoli brilló en las canchas del mundo, pero ahora se prepara para deslumbrar, junto con el francés Zinedine Zidane y otros ex futbolistas de su talla, en una nueva función. En una visita a Buenos Aires, donde está publicitando un reality de fútbol que patrocina BBVA Banco Continental, el uruguayo mantuvo una charla con LA NACION en la que, además de ofrecer detalles sobre el proyecto que encarará, ofreció su mirada acerca de la actualidad de River, la situación de Ariel Ortega...

-Si cuando tenías 16 años existía un proyecto como el que apadrinás, ¿te hubieras presentado al casting?

-Dependería mucho de lo que yo quisiera a los 16 años. Seguramente, si en aquel momento hubiera tenido la oportunidad de que algún jugador representativo del fútbol me aconsejase, creo que hubiera gastado mi tiempo en escucharlo. Por ahí, hay muchos jóvenes a los que les encantaría presentarse pero están en un equipo, y perderse seis semanas para irse a otro país es un tema que los compromete y también genera trastornos con la familia. Igualmente, creo que Cracks [el nombre del programa] pasa a ser una posibilidad más para que un chico tenga una chance de jugar en algún club. Depende también de quién está y en quién creés. Acá está Zidane, estoy yo, está [Oscar] Córdoba en Colombia, y se sumarán otros jugadores en otras partes del mundo.

-¿Qué padrino te hubiera gustado tener?

-Creo que a muchos, un montón: Di Stéfano, Schiaffino, Walter Gómez, Pedernera. A algunos de ellos los encontré cuando vine a River, con experiencias inagotables y con un conocimiento tremendo de esta profesión.

-Zidane dijo en España que el fútbol nace en la calle. ¿Coincidís?

-Sí. Creo que sí. Nace ahí, porque antes estaba el baldío. Hoy, quizá nace un poco menos en la calle porque en las grandes ciudades hay cada vez menos espacio y hay que ir más al club. Pero como concepto, el fútbol sigue siendo el juego de la calle. Un juego donde hay que ser pícaro, pero no pícaro para tirarte al piso o para meter una mano, sino pícaro para saber entender otras cosas. Para saber recoger el consejo o lo que más te sirve de quien te habla o de quien ves.

Es inevitable, por su identificación, no preguntarle sobre el presente de River.

- ¿Los hinchas están pagando el precio de los desmanejos de los últimos tiempos?

-No sé si echarle la culpa al hincha. El hincha es hincha, y más durante este último tiempo, que ha llenado las canchas sin ninguna propuesta. Creo que la realidad es que quienes condujeron el club últimamente no han tenido decisiones acertadas. Y punto. No se han dado cuenta de que la suma de decisiones desacertadas llevó a esto.

-En tu visión, ¿cómo se revierte la situación?

-Es complejo. Hay que terminar con un plantel que no es el correcto, con un club que está en quiebra, que tiene problemas que se vislumbran a futuro. La nueva gestión va a necesitar no sólo un proyecto, sino mucho dinero. Porque a River no lo arregla una buena idea; sólo se arregla con plata. River se arregla económicamente.

-Ariel Ortega dice que está pasando sus últimos minutos en River. ¿Te duele escuchar ese mensaje?

-Los últimos minutos siempre llegan. Me duele más lo que le pasa personalmente. A mí también me llegaron los últimos minutos, y no me dolieron. A él se le acelera el momento por estos problemas que se han intensificado en los últimos tiempos, pero si no era este año, era el que viene. Llega un momento en que uno nota la diferencia. Como le escuché decir a [Michel] Platini un día: el fútbol es un deporte para jóvenes. Y es la verdad. Pero a mí me preocupa más Ariel. El es ídolo en el club y va a seguir siéndolo eternamente. Gane un partido más o pierda no va a cambiar lo que lo queremos y lo que ha hecho. Que se olvide un poco de River y se ocupe más de él.

Casi siempre se los observó en diferentes veredas, y en esta oportunidad, no hubo excepción. Francescoli replicó con dureza las expresiones de Ramón Díaz, que se postuló para hacerse cargo, en breve, del plantel de River. "Siempre se postula cuando las cosas están mal", expresó por TyC Sports.

El clasico tiene horario

Mientras el plantel de River retomará hoy las prácticas, con miras al partido con Huracán, los hinchas ya palpitan el superclásico, que se jugará el domingo 21 de marzo, en la Bombonera, a partir de las 15. Para Daniel Passarella, que lo protagonizó como jugador y DT, ahora será el turno de vivirlo como presidente. .

Por Alejandro Casar González
De la Redacción de LA NACION
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