La cúpula de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA) fijó para el 28 de abril la asamblea extraordinaria, en la cual los clubes votarán nuevamente el destino dentro de la jurisdicción porteña del Plan de Alto Rendimiento (Pladar) que lanzó la Unión Argentina de Rugby (UAR) en febrero del año pasado. Habrá dos opciones: ratificar lo resuelto el 18 de mayo de 2009, o sea que los jugadores que están ese plan no puedan actuar en sus clubes, o extender la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2012.
De todos modos, y de acuerdo a lo que se vivió en la reunión de presidentes del miércoles pasado, no puede vislumbrarse un punto final al conflicto que mantiene en vilo al rugby de Buenos Aires desde comienzos del año. Como había sucedido hace algo más de un mes, otra vez volvieron a plantearse duros enfrentamientos entre los clubes que mantienen un no al Pladar y la conducción de la URBA, que, al fin, blanqueó su coincidencia con lo que se pretende desde la UAR.
¿Cuáles son ahora los puntos en pugna? El principal, y crucial en la definición de la contienda, el modo de dirimir la votación. Desde la cúpula de la URBA se propuso que se resuelva por "mayoría simple", mientras que desde un grueso sector de los clubes se recordó que en lo resuelto en mayo de 2009 se acordó, además, que cualquier modificación necesitaba de los dos tercios. Este nuevo brete, cruzado por fuertes acusaciones, acentuó aún más la fractura que se vive en el ámbito de Buenos Aires. Cualquier semejanza con lo que ocurrió también la otra semana en el Senado con el impuesto al cheque es pura coincidencia.
Pero, además, el Consejo de la URBA estiró la prórroga -si es que triunfa esa opción- hasta el 31 de diciembre de 2012, un límite que no figuraba en ninguna de las cuatro propuestas que elevó la comisión formada por representantes de 14 clubes, y que durante un mes elaboró un amplio informe para debatir con las cuestiones deportivas, físicas, estatutarias, jurídicas y hasta impositivas.
Ese G14, efectivamente, propuso como alternativas: 1) Que se mantenga vigente el actual régimen para la reinserción de jugadores, excepto para los casos que regresen a la URBA a jugar la 'ventana autorizada anual', con una serie de condiciones; 2) La prórroga de la decisión del 18 de mayo de 2009 hasta el 31 de diciembre de 2010, con la seguridad y garantías suficientes de que no existirán nuevas extensiones; 3) La misma prórroga, pero hasta el 31 de diciembre de 2011, en razón a que en ese año se realizará el Mundial y 4) Mantener la decisión de mayo de 2009, sin modificaciones.
Como se ve, la conducción de la URBA tomó una quinta, la de una prórroga hasta fines del 2012 y, obvio, mantuvo como otra alternativa la de no modificar lo ya resuelto en mayo. La de 2012, vale aclararlo, es la que se desea desde la UAR y de los sectores que apoyan al Pladar.
Pero, el tema espinoso, se insiste, es el que gira alrededor de cómo se resolverá la votación. Hoy por hoy, ninguna de las dos posturas parece reunir los dos tercios, pero debe decirse que si se resolviese por esa vía, no habría posibilidad -si no se alcanza esa cifra- de revocar lo que en mayo aprobaron por unanimidad los representantes del 81 por ciento de los votos totales que existen en la URBA.
O sea, las mayores chances para que gane la postura de extender la prórroga parecen estar con una votación por mayoría simple.
¿Habrá tiempo en estos días que restan hasta el miércoles 28 para zanjar estas amplias diferencias, que ya no pasan sólo por Pladar sí o no? Muy difícil. Existen situaciones que no avizoran retorno.
En tanto, los integrantes de los Pampas XV que fueron eliminados, tras una muy buena actuación y una rica experiencia, en la Vodacom Cup sudafricana, ya regresaron al país. ¿Qué pasará con ellos hasta el 28 de abril, 72 horas antes de que comience el torneo de la URBA? ¿Los liberará la UAR del Pladar como hizo con los cinco jugadores que se habían quedado en la Argentina, para que puedan mientras tanto entrenarse en sus clubes? Y ya que estamos, otro interrogante: ¿pondrán Rosario y Tucumán a sus Pampas XV en la final que el sábado próximo sostendrán por el Campeonato Argentino?
La única certeza es que ahora sí hay una fecha para volver a votar, con dos posturas que eran harto sabidas desde que comenzó el año. Con dos posturas que, cada una de ellas, tienen suficientes argumentos, pero que parecen irreconciliables. Por eso, y esto es lo más importante, la fractura en Buenos Aires está lejos de soldarse.