El título ya está bajo el brazo. La gloria durará por siempre. Pero la vida no da respiro y mientras poco a poco los ecos de la consagración de Argentinos se irán apagando, el campeón del Clausura encarará una nueva realidad y un nuevo reto: cómo mantener el plantel sin que se produzcan grandes idas que alteren su esencia.
La dirigencia encabezada por Luis Segura tiene la difícil misión de retener a Claudio Borghi en su cargo. Esa es la prioridad y, después, con el mismo entrenador o con otro, definir los jugadores que continuarán en la institución. "Hoy sólo estamos pensando en Borghi y esperando su respuesta", dijo el presidente Segura.
Un detalle que hay que tener en cuenta: en el próximo año calendario, el club de La Paternal deberá encarar dos torneos internacionales, con la Copa Sudamericana de este año a la cabeza en la agenda (enfrentará en la primera rueda a Independiente), y luego, en 2011, la Copa Libertadores.
Respecto del plantel, hay una baja segura y otra que es casi inevitable: José Luis Calderón e Ismael Sosa, respectivamente. "Podría seguir jugando en este nivel por seis meses o un año más, pero creo que lo conveniente es dejar el fútbol antes de que el fútbol me deje a mí", expresó ayer Calderón. "Es el comienzo de una nueva etapa como entrenador", agregó sobre su futuro, que podría iniciarse justamente en Argentinos si Borghi se marcha a otro destino.
La situación de Sosa transita por otros carriles. El inconveniente es claramente monetario, ya que la opción de compra fijada por Independiente es de tres millones de dólares, una cifra elevada para las posibilidades de Argentinos. "No sé si voy a continuar en el club, nadie me dijo nada. Escuché que quieren hacer uso de la opción, pero por ahora no hay nada concreto. El préstamo se terminó y debería volver a Independiente", fueron las palabras de Sosa. En similares condiciones está Facundo Coria: hay intención de comprarle a Vélez la mitad de los derechos económicos, pero ésa es otra operación difícil de llevar adelante.
Como suele suceder en varios clubes que tienen muchos jugadores a préstamo, cuando llegue mitad de año es el momento de renovar varios contratos que se acaban. En Argentinos hay cuatro casos concretos. El arquero chileno Nicolás Peric termina su vínculo (el pase es de Rangers, de su país). Lo mismo sucede con Nicolás Pavlovich, que ya tiene a Newell´s como un interesado muy cercano a sus afectos.
Por Santiago Raymonda, que llegó a mediados de 2009, no hay opción de compra fijada. El volante llegó de Banfield, aunque su pase pertenece a Veracruz, de México. Otra incógnita es lo que sucederá con el defensor chileno Santiago Gentiletti, que tiene vínculo con O´Higgins, de Rancagua, y por el que hubo sondeos de Fiorentina (Italia), Getafe y Espanyol (España), y consultas de enviados de dos clubes de Inglaterra.
Sobre toda esta problemática, el presidente de Luis Segura fue muy ilustrativo: "Conservar el plantel es muy difícil y Argentinos no puede retener ciertas propuestas". Por ahora es tiempo de festejos, pero para Argentinos se viene un importante desafío: mantener la mayor cantidad de jugadores del plantel consagrado. Será otro partido muy difícil de jugar.