Por Claudio Mauri
De la Redacción de LA NACION
Maradona le confió el arco en el momento más complicado de su ciclo, luego de la derrota con Brasil. Debutó con una derrota frente a Paraguay, pero mostró personalidad y determinación. Ni por partidos en el seleccionado (5) ni por edad (23) le sobra experiencia para el puesto. Su cierre de temporada en AZ Alkmaar no fue el mejor: no juega desde marzo por una lesión en la rodilla izquierda.
Era el titular hasta la caída con Brasil por las eliminatorias. En esta temporada volvió al fútbol italiano, donde tuvo continuidad en Catania, un equipo chico al que los rivales le llegan bastante. Actividad no le faltó. Tras un flojo comienzo se afirmó en el último tramo del campeonato.
El tercer arquero siempre es el futbolista que tiene menos posibilidades de jugar algún partido del Mundial. Se ganó un lugar en los amistosos del seleccionado local; no respondió bien en el ensayo ante Catalunya y recibió muchos goles con Colón en el cierre del torneo Clausura.
El único lateral de vocación del plantel. No es tan veloz como cuando estaba en Boca, pero ganó en oficio y prolijidad. Es una pieza importante en el papel protagónico que Estudiantes tiene en la competencia local e internacional. Maradona recurrirá a él cuando necesite proyección por la derecha o izquierda.
Llegó al seleccionado como zaguero central, pero Maradona lo reconvirtió en lateral derecho, puesto que nunca ocupa en Vélez. Fue la gran aparición del fútbol argentino en el primer semestre de 2009. Por su agresividad para marcar se parece a Samuel.
Al principio no se acomodó al sistema de Van Gaal en Bayern Munich, pero terminó afirmado, como líder de la defensa. Tomó la posta que había dejado Lucio. Tras la obtención de la Bundesliga y la Copa de Alemania, pasado mañana va por la Triple Corona en la Liga de Campeones.
En Inter volvió a las épocas del Muro que fue en Roma. Maradona reparó en él sólo para el último amistoso con Alemania, cuando José Mourinho le aconsejó que no podía dejarlo fuera. Llegó y se quedó. Otro que el sabado irá por la Triple Corona en la final de la Liga de Campeones.
Continuidad como lateral izquierdo y éxitos no le faltaron en su primera temporada en Olympique de Marsella. Conquistó la Liga de Francia y la Copa de la Liga. También llegó al gol: hizo 6. Su trayectoria en Europa y en el seleccionado lo muestra como un jugador más valorado por los directores técnicos que por la crítica. No hay desafíos imposibles para su fuerza de carácter.
Su apuesta a irse a Roma le salió bien porque consiguió la continuidad que no tenía asegurada en Inter. Parecía uno de los sacrificados luego de la nefasta serie de las eliminatorias ante Paraguay y Brasil, a pesar de que no jugó ninguno de los dos partidos. Al final fue considerado por encima de Coloccini, Insaurralde, Pareja y Schiavi.
Las razones de su inesperada inclusión en la lista de 23 las tiene Maradona, ya que de los datos objetivos no surgen argumentos justificatorios. Apareció en el último amistoso contra Haití, ensayo que no fue medida para ganarse un lugar para el Mundial. Es zaguero central, puesto para el que sobran variantes, pero también puede ser lateral derecho, ubicación en la que, por rendimiento, está muy por debajo de Zanetti.
El capitán era uno de los fijos, a pesar de que su temporada fue tan discreta como la de Liverpool. En el seleccionado y el Mundial encontrará la motivación que le faltó en varios pasajes del año. Debe levantar el nivel. Es el único volante del plantel especialista en la recuperación de la pelota. Le espera un gran desafío.
El Mundial será un broche al relanzamiento de la carrera que tuvo en Estudiantes. Es una de las figuras del torneo local. Conduce, ordena y maneja los tiempos. Si la Argentina avanza en el Mundial, la incógnita que se planteará es sobre su resistencia física para jugar cada cinco días. Sus rodillas y espalda acumulan lesiones y desgaste. Recuperó el fuego sagrado y la capacidad competitiva en Estudiantes. Deberá trasladarlas al seleccionado.
Tiene una peculiaridad. Es el único de los 23 que viene de un torneo de 2a división. Fue campeón y obtuvo el ascenso con Newcastle, en Inglaterra. Para Maradona es indispensable por su despliegue para cubrir toda la banda derecha (también puede ir por la izquierda). Indesmayable en la entrega física, anímicamente es muy positivo.
Viene de completar una muy buena temporada en Benfica con la conquista de la Liga de Portugal, lo cual le valió ser pretendido por algunas de las potencias europeas. Con menos resistencia pero con más habilidad que Gutiérrez, hizo varios golazos.
Sobresaliente en el Huracán subcampeón Clausura 09, en Fiorentina no alcanzó un papel tan preponderante. Está en etapa de adaptación al calcio. Maradona le agredece el gol que hizo en Montevideo ante Uruguay. Es el reemplazante de Mascherano, aunque posee características opuestas.
Otra de las perlas del Huracán de Cappa. En un medio más duro como el calcio (Palermo) tuvo una temporada meritoria, con buen juego y asistencias. Con sólo 20 años y apenas un amistoso ante Catalunya, es la alternativa a Verón.
El recambio para Gutiérrez y Di María. Tuvo una discreta temporada, con cambio de club, de Atlético de Madrid a Liverpool.
Sencillamente, el N° 1, indiscutible. Una temporada inmejorable. Se superó al marcar 47 goles. Líder futbolístico de Barcelona, ya sin estar encasillado en una posición. Desequilibrante por gambeta, velocidad y capacidad de asociación. La posiblidad de que a la Argentina le vaya bien en el Mundial dependerá mucho de que Messi reproduzca el nivel que tuvo en Barcelona.
Maradona lo ignoró más tiempo del debido, pero su gran temporada en Real Madrid lo puso no sólo en el seleccionado, sino que será titular. En la Liga de España hizo 27 goles y relegó a un segundo plano a Benzema y Raúl. Rápido e incisivo, cada vez define mejor, aunque le falta cabezazo.
Un conquistador. Pasó de Manchester United al City y conservó su condición de goleador letal, insaciable. Entre todas las competencias hizo 28 tantos. La fuerza del coraje
Hace un año pasó de Genoa a Inter, donde la exigencia iba a ser mayor, y respondió a lo grande: lleva 28 goles entre todas las competencias oficiales y pasado mañana le espera la final de la Liga de Campeones. En el seleccionado aún no consiguió la misma soltura.
No fue su mejor temporada de las cuatro que lleva en Atlético de Madrid, aunque por primera vez festejó un título (la Liga Europa). En este semestre estuvo condicionado por algunas lesiones, pero igual entregó destellos de innegable calidad. Hizo 20 goles.
Un reconocimiento a su carrera más que una necesidad futbolística, aunque muchos lo imaginan entrando en los últimos 10 minutos de un partido cerrado y adverso para que haga el salvador gol de cabeza.