Robben, con pasado en Chelsea, ayer, tras lesionarse en el partido en el que Holanda venció a Hungría; está en duda para el Mundial - EFEPRETORIA.- Si la noticia de la lesión del marfileño Didier Drogba, anteayer, había tenido un rebote en la concentración argentina por su manera tan particular de afrontar la preparación previa al Mundial, sin arriesgar a sus jugadores en partidos amistosos, la noticia de la lesión del nigeriano John Obi Mikel directamente impactó en sus intereses: Nigeria será el primer rival de la selección, el próximo sábado 12 de junio, y Mikel es -o era, a esta altura- una de sus grandes figuras.
En condiciones ideales, se hubiera ubicado como volante por la izquierda, en el 4-4-2 que propone el DT Lars Lägerback, pero ya no podrá ser: "Hemos dejado a Mikel sin Mundial después de que me dijera que no quería poner su carrera en riesgo por su lesión de rodilla, porque todavía tiene que recuperarse de una reciente operación", reveló, resignado, uno de los responsables del equipo, Emmanuel Attah.
En realidad, el riesgo parece ser tener puesta la camiseta del Chelsea: si el Síndrome Mundial golpea siempre antes de la competencia, en el caso del equipo londinense ha tenido un verdadero efecto contagio. Todo empezó con el portugués Bonsigwa, que quedó tempranamente descartado para sumarse a su seleccionado. Le siguió el alemán Michael Ballack, lesionado gravemente en su tobillo durante la final de la FA Cup. Más tarde, el ghanés Michael Essien se lesionó entrenándose con su seleccionado. Anteayer fue lo del marfileño Didier Drogba. Y ahora, lo del nigeriano Mikel.
Una verdadera pandemia que llegó a un jugador que hace tiempo ya no está en el club, pero que pasó por allí: el holandés Arjen Robben se retiró cuando faltaban sólo cinco minutos para el final de la exhibición de Holanda ante Hungría, a la que venció por 6 a 1, en Ámsterdam. De hecho, por esa molestia muscular en el muslo izquierdo, ni siquiera viajó a Sudáfrica con sus compañeros. "No tiene buen aspecto. Esto es una catástrofe, pero espero que aún pueda venir con nosotros. Mientras haya una pequeña posibilidad, lo llevaré", se lamento el DT, Bert van Marwijk. Es más: dijo que, si es necesario, lo esperará hasta el día previo al partido debut, que será el 14 de junio, contra Dinamarca. Y cerró con otro lamento: "Hubiera preferido perder el partido que perderlo a él".
Mientras tanto, los ingleses Ashley Cole, Terry, Joe Cole, Lampard; los franceses Malouda y Anelka; los portugueses Ricardo Ferreira, Ricardo Carvalho y Deco; el serbio Ivanovic y el marfileño Kalou, deben rogarles en silencio a sus entrenadores que apliquen el método Maradona. Todos ellos, claro, son jugadores del Chelsea.