Tras el desembarco del martes pasado en el aeropuerto de Ezeiza, gritando y desafiando a los periodistas que los esperaban, seis de los diez barrabravas deportados de Sudáfrica intentarán volver para cumplir su objetivo principal: liderar a quienes conforman el grupo kirchnerista Hinchadas Unidas Argentinas (HUA), que ya están en Pretoria, donde hoy asistirán al primer partido de la Argentina.
"Estoy seguro de que los rechazaron porque alguien consideró que serían los líderes del grupo y que sin ellos quedarían desarticulados. Ahora estamos haciendo todo para que vuelvan. Tenemos que revertir las listas que los dejaron afuera", dijo a La Nacion Rodrigo González, abogado de Diego Gómez, Mariano González y Juan Duarte, de Lanús, y Emiliano Tagliarino y Pablo De Respinis, de Huracán.Y agregó: "Hicimos peticiones ante el Ministerio de Relaciones Exteriores para determinar puntualmente cuáles fueron los motivos del rechazo, porque a mis defendidos no los notificaron".
Por su parte, Carlos Varela, abogado de "Pillín" Bracamonte, líder de la barra de Rosario Central, anunció que también está siguiendo los pasos para que su defendido regrese. "Bracamonte busca un resarcimiento de las pérdidas sufridas por el viaje, ya que los pasajes los pagó él", dijo.
El proyecto de HUA terminó mal para Emiliano Tagliarino, jefe de la barra de Huracán: se desvinculará de la ONG luego de sentir como un fracaso haber "trabajado" por un año para ser rechazado en Sudáfrica, según dijo su abogado, Rodrigo González.