
En contra. El primer gol argentino llegó de un error de la última línea coreana y un rebote que terminó en festejo argentino. (EFE)

Palabra autorizada. Diego Maradona y una charla durante el partido con Jonas Gutiérrez. (Reuters)

El rezo del Diez. Cuando el partido se complicaba, Maradona se aferró a todas las herramientas divinas. Desde besar su rosario hasta este rezo grupal. (AP)

Dos caras. El festejo argentino contrasta con la desilusión coreana. La goleada ya estaba asegurada.(Reuters)

El hombre de los tres goles. Después de las críticas por los tantos que se perdió ante Nigeria, Higuaín se despachó con tres gritos, que lo dejan como goleador del Mundial . (Reuters)

Piedra libre para Jonas. El volante argentino, que ahora juega como lateral en la selección, atrás del banderín amarillo. (Guadalupe Aizaga / lanacion.com)