Por Mariano Cattáneo
LA NACION
Más allá de lo doloroso de cualquier derrota, las dos caídas en Catamarca ante Alemania (3-0 y 3-1), este fin de semana, acentuaron una preocupación: el presente de la selección nacional en la Liga Mundial de voleibol dista mucho de lo que se imaginaba para este momento, con seis derrotas en otras tantas presentaciones.
"El balance hasta acá es negativo. Me molesta estar en esta situación, pero estoy confiado en que podamos mejorar", reconoció ayer el entrenador de la selección nacional, Javier Weber.
Más allá de que este año los resultados no tengan una importancia deportiva para el equipo nacional, ya que no determinan su clasificación para el Final Six, al que se encuentra clasificado por ser el país organizador, la comparación con lo realizado durante 2009 arroja un saldo negativo. El año pasado, tras disputarse seis partidos, el equipo de Weber ya había conseguido tres triunfos, con el agregado de que se habían obtenido todos como visitante: uno en cada weekend ante Corea del Sur, Francia y Serbia.
"La situación del equipo cambió porque ya no somos considerados un equipo que pueda ser sorpresa. Demostramos que pudimos ganarle a cualquiera y este año tenemos en la zona a tres equipos que están entre los mejores ocho del mundo. Estamos muy cerca de jugarles de igual a igual, pero todavía falta para poder ganarles más de lo que perdemos", explicó el entrenador.
En cuanto a los factores que lo han hecho considerar esta primera parte de la temporada como negativa, Weber puntualizó que aún falta mejorar en cuanto a la concentración y la regularidad. "En la mayoría de los partidos, tuvimos posibilidades de ganar y no pudimos. A nivel de funcionamiento de equipo, todavía necesitamos mejorar mucho. Hay que aprovechar mejor las situaciones que te da el rival y mantener por más tiempo los buenos momentos que hemos tenido", detalló.
Pero más allá de las derrotas y el análisis de las carencias, el técnico confía en llegar de la mejor manera al Final Six, que se jugará en Córdoba del 21 al 25 de julio. "Tenemos un objetivo bien claro que es llegar bien afinados al 21, tanto desde lo físico como a nivel equipo. Estamos en camino de lograrlo, pero se necesita tiempo. Por suerte, este año lo tenemos, aunque me hubiera gustado ganar un par de partidos", señaló.
Para seguir buscando esa mejoría, cinco jugadores se quedarán en Buenos Aires en lugar de viajar a los weekends de Polonia y Alemania: serán García, Ocampo, Scholtis, De Cecco y Spajic, quienes aprovecharán para intensificar su entrenamiento. Todo un signo de que este equipo confía en seguir creciendo, a pesar de los resultados en contra.
Polonia, dirigida por Daniel Castellani, le quitó el invicto a Cuba al vencerlo por 3-0, en La Habana, en un partido por el Grupo D, el mismo que integra la Argentina. Cuba se mantiene como líder del grupo, con 13 puntos, seguido por Alemania (12), Polonia (9) y Argentina (2).