POLOKWANE, Sudáfrica.- Las dudas luego de su error ante los surcoreanos con la vuvuzelas de fondo, habían encendido la alarma para Martín Demichelis, pero como sucedió con Gabriel Heinze en el debut mundialista, el defensor de Bayern Munich tuvo su revancha y luego de una serie de dudas sobre todo frente a Samaras encontró un desahogo con el coqueteo de su remate en la red.
El abrazo con Maradona con una fuerza descomunal recordó a las lágrimas de Micho tras quedarse afuera del Mundial de Alemania en 2006 tras la ratificación de José Pekerman de sus 23. Cuatro años después, con Messi tomado por su sombra Sokratis y sin posibilidades para el conjunto argentino para convertir, apareció en las alturas Demichelis para cabecear y, luego del rebote en Milito, el central enfurecido quebró la resistencia del arquero griego Tzorvas e infló la red.
El corazón de Martín Demichelis tuvo y tiene un Mundial intenso con emociones, como hace cuatro años el sueño se esfumó al momento de conocer los nombres mundialistas, en esta cita sudafricana la primera ronda tuvo para Martín varios picos y un desahogo enorme que tuvo un doble aporte: tranquilidad de triunfo para el plantel y serenidad personal para encontrar firmeza desde el fondo de al defensa.