PUERTO ELIZABETH.- No bien terminó el partido, todos se juntaron y fueron a dedicarle la victoria a él: no se trataba del entrenador Bert Van Marwijk; tampoco de la figura del equipo, Arjen Robben, ni del autor del gol del histórico triunfo ante Brasil, Wesley Sneijder. Todos los abrazos fueron para Joris Mathijsen, defensor que se lesionó haciendo el calentamiento y no pudo jugar ayer. Ese sentimiento de equipo y de pertenencia es una de las claves para explicar este presente.
Holanda ya dejó su huella en Sudáfrica. Holanda pasa y bate récords. No sólo eliminó a Brasil y generó uno de los golpes del campeonato, sino que con el triunfo de ayer alcanzó la marca de 13 victorias oficiales consecutivas en los torneos FIFA, tomando como referencia los últimos ocho partidos por las eliminatorias y los cinco del Mundial, quebrando lo alcanzado por Brasil en 1970, con 6 victorias en eliminatorias y 6 en México. Holanda pasa y bate récords porque por primera vez en su historia conquistó cinco triunfos consecutivos en un Mundial, dejando atrás la marca de la Naranja Mecánica de 1974, que había obtenido cuatro éxitos en forma sucesiva. Holanda pasa y bate récords porque acumula 24 partidos sin conocer la derrota: su última caída fue ante Australia, en septiembre de 2008.
Holanda se había mostrado como un serio candidato al título por estructura y juego, pero le faltaba un golpe de gracia como el de ayer para confirmarlo y, al mismo tiempo, potenciarse anímicamente. Así como Brasil se derrumbó y nunca logró recuperarse psicológicamente luego de sus errores, los dirigidos por Van Marwijk generaron todo lo contrario. Respondieron a la consigna de que el juego está influenciado por los estados de ánimo y se fortalecieron con la debilidad del rival. Porque hasta ayer venían demostrando un rendimiento muy positivo. Ante Brasil, sin embargo, la ecuación fue al revés. Holanda mejoró a partir de los goles y no tuvo necesidad de mejorar para dar vuelta el partido. Primero aprovechó un doble error en la defensa de Brasil entre Julio César y Felipe Melo para empatar y luego se puso arriba en el marcador con la jugada preparada más vieja del fútbol profesional: córner de Robben al primer palo para que Kuyt peine al segundo y que entre en soledad Sneijder por el punto penal (situación beneficiada por la marca zonal de Brasil en las pelotas paradas).
Más allá del partido irregular de ayer, Holanda juega bien y ayer consiguió el plus de haber dado vuelta el tercero de los 58 partidos que se llevan disputados en el Mundial, hazaña hasta ahora sólo conseguida por Grecia ante Nigeria, por el Grupo B, y Dinamarca con Camerún, por el Grupo E, los dos 2-1 para los ganadores. Al margen de las ventajas que dio Brasil, mantuvo la tranquilidad y la paciencia para no desesperarse y esperar su momento.
"Hicimos un gran partido y conseguimos una gran hazaña", dijo Robben, la figura holandesa en el segundo tiempo, ya que con su habilidad logró volver loco a Dani Alves, Lucio y Felipe Melo: "En el primer tiempo no jugamos bien -siguió-, pero nos recuperamos y demostramos una mejor actitud. Jugando de esta manera Holanda puede llegar lejos".
Uno de los más felices fue el DT Marwijk: "Cuando vine a Sudáfrica dije que ése era mi objetivo: venir a ganar. Hubo quienes se burlaron de mí, pero si realmente quieres conseguir algo, tienes que creer en ello. ...ste es el mensaje que he intentado siempre transmitir. Pudimos perder en los primeros quince minutos, está claro. Se lo dije a los jugadores en el descanso. Les dije una y otra vez: hay que hacer nuestro juego. Y había que tener paciencia contra Brasil. Al final ganamos y? en estos momentos me pregunto: ¿quién se ríe ahora?".
4 veces Holanda llegó a la semifinal de un Mundial. Fue subcampeón en 1974 (cayó ante Alemania) y 1978 (contra la Argentina), y terminó cuarto en 1998.
Mathijsen lo tuvo que ver desde afuera
Joris Mathijsen se lesionó en la rodilla derecha en el calentamiento. "No me dolía mucho. Podría haber jugado, intentado. Pero eso no habría sido profesional de mi parte", dijo el defensor de Hamburgo, que podría estar en la semifinal. Ayer, su lugar lo ocupó André Ooijer.
Para la semifinal con Uruguay, Holanda no contará con el volante Nigel de Jong y el lateral Gregory van der Wiel, que recibieron su segunda amarilla. Khalid Boulahrouz reemplazaría a Van der Wiel mientras que entre De Zeeuw y Schaars estaría el de De Jong. Habrá que aguardar el resultado de los estudios de Joris Mathijsen, con un fuerte dolor en la rodilla derecha.