Mientras se resuelven los polémicos temas, el Ciclón se prepara para un cuadrangular amistoso, previsto entre el 23 y el 31 del actual. El sábado 24, a las 16, chocará contra Quilmes, recientemente regresado a primera. Los otros equipos que actuarán en el certamen serán Racing y Banfield.
Una semana. ...se es el plazo que les dio Ramón Díaz a los dirigentes, enfadado por la falta de refuerzos, mientras en el universo doméstico los equipos se arman con figuras varias. La última plaza fallida (Augusto Fernández, en Vélez) provocó algo más que un cortocircuito entre el polémico entrenador y la cuestionada dirigencia. "En esta situación es muy difícil que pueda seguir", resultó su amenaza mediática de horas atrás. Sólo tiene una adquisición: el mediocampista central colombiano Leonardo López Méndez, proveniente de Boyacá Chico. Ni el chileno Álvaro Ormeño pudo acordar su llegada. Y se fueron varios: Pablo Pintos, Kily González, Bernardo Romeo, Nicolás Bianchi Arce? aunque, estos últimos, con el pulgar bajo del DT. ¿Entonces? "Si no llegan los refuerzos, me voy", le habría dicho a Rafael Savino, el presidente. Ayer, algo más calmo, en las últimas horas de una exigente pretemporada en Salta, quedó la sensación de que utilizó a la prensa para exponer su malestar. Para advertirles, de otro modo, por otra vía, a los hinchas, que los dirigentes no habrían puesto todo el empeño en las demoradas adquisiciones. Pero, realmente, ¿se irá si no llegan los refuerzos? Es una posibilidad. Baja, es cierto. Pero posibilidad al fin. Por eso, aquello de "una semana". Siete días en los que habría dos refuerzos para serenar el ánimo alterado del conductor.
Diego Placente y Enrique Vera son los apellidos de hoy. Un defensor de pasado errático en el Ciclón y un paraguayo aguerrido. Ni Cavenaghi, ni Pavone. Eso lo desvela al DT: si no se presenta un N° 9 con atributos de área, su futuro, ahí sí, estará más lejos del Bajo Flores. Hubo charlas en toda la jornada. El celular ardió por momentos. Casi no les prestó atención a las labores físicas en Salta, provincia que hoy abandonará sin siquiera tener el concepto vital de pretemporada que anhelaba: unir a un grupo nuevo que, en realidad, aún no se armó. Es más: hasta debió evitar una polémica entre algunos jugadores y varios dirigentes por supuestos sueldos impagos. El plantel regresará hoy a Buenos Aires y la vuelta al trabajo en el Bajo Flores está prevista para el martes venidero. ¿Estará? Seguramente. Lo que no habrá, también seguramente, serán caras nuevas. Y un equipo de Ramón sin nombres propios parece complejo.
Algunos integrantes del plantel se metieron en la polémica. Como Papu Gómez. "Desde mi punto de vista necesitamos cuatro refuerzos. San Lorenzo es un club grande y si quiere pelear arriba necesita, como mínimo, un jugador por línea", resulta su análisis. Y el resto de los jugadores respalda esa filosofía, luego de un pésimo Clausura. No lo toman como una cuestión contra sus propios intereses. Todo lo contrario. "Estamos con muchas ganas de revertir la situación del último torneo y queremos pelear arriba. Tenemos un buen grupo y un gran plantel. Ahora, si se refuerza lo que tenemos, mucho mejor", analiza Pablo Migliore.
"A mí no me gusta perder el tiempo", resultó otra de sus frases salientes en público. Cuentan que no fueron muy diferentes a las expresadas por celular a algunos dirigentes, mientras Jorge Berrio, el manager y confidente, buscaba provocarle algo de tranquilidad. Por ahora, hace falta. Ramón no la tiene. Y si el conductor duda?
La prioridad, por estas horas, parece ser Diego Placente, hoy en Burdeos, de Francia. Ramón Díaz ya conversó con el ex defensor de River, que ocuparía la plaza de Aureliano Torres, que luego del Mundial no regresaría al Bajo Flores. ¿Y Enrique Vera? "Sería lindo jugar en San Lorenzo. A Ramón Díaz lo conozco, nos hicimos buenos amigos, buenos compañeros", comentó el paraguayo que brilló en la Liga de Quito, y hoy está en Atlas, de México.
Jonathan Bottinelli no sólo es el referente del Ciclón, sino que es una de las debilidades de Ramón. Por eso, su voz se escucha más fuerte en estos momentos. "Con nosotros no habló nada ni tampoco tiene que hacerlo, porque es algo que dijo él. Yo calculo que no se va a ir... Acá hay grandes jugadores. Capaz que se necesita gente de experiencia que pueda llevar hacia delante a los jóvenes que tiene este plantel", fue su preciso análisis.