Oberto (35) y Prigioni (33), los más veteranos, ante la juventud de Rubio (19) y Raúl Neto (18) - Archivo"Viejo es el viento, y todavía sopla bien fuerte". La realidad del plantel que conduce Sergio Hernández podría ajustarse al popular aforismo: los 12 jugadores que renovarán ilusiones en el Mundial de Turquía tienen un promedio de edad de más de 30 años, dato que los convierte, por amplio margen, en el plantel más veterano entre los seleccionados con aspiraciones en la competición.
Mientras seleccionados como Brasil (25,2) , Australia (25,4) , Serbia (22,7) , Lituania (26,1) o España (26,6) ya pusieron en práctica la renovación generacional -EE.UU., sin varias estrellas NBA, viaja con un plantel de apenas 22,7 de promedio-, la Argentina vuelve a recostar sus sueños en una de las camadas de deportistas que mejor representaron al país.
La Generación Dorada, apodo que se ganó tras la histórica gesta en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, irá nuevamente una gran competición con el tronco del plantel que viene cosechando logros desde hace más de una década. De los 12 elegidos por Oveja Hernández, cuatro de los cinco titulares (Oberto, Scola, Leo Gutiérrez y Nocioni) fueron parte del 2° puesto en el Mundial de Indianápolis 2002, cinco se colgaron la medalla dorada (los cuatro mencionados más Delfino), seis estuvieron en Japón ´06 (se suma Prigioni) y nueve consiguieron subirse al podio en Pekín, hace dos años (Román González, Quinteros, Juan Gutiérrez y Kammerichs).
"El promedio en cuanto a la competencia en sí de 15 días en un Mundial a mí me deja más tranquilo que preocupado, porque necesitás gente que sepa de qué se trata esto -comenta el entrenador argentino ante la consulta de canchallena.com-. Que cuando pierda no lo tome como una tragedia ni cuando gane se vaya a tomar champagne, como podría hacer un pibe de 22."
El caso del conjunto argentino es curioso en cuanto a la diferencia que existe con otros planteles, ya que entre los 12 de Hernández nueve jugadores tienen 30 o más años: Oberto, 35; Prigioni, 33; Jasen, 32; L. Gutiérrez, 32; R. González, 32; Quinteros, 31; Nocnioni, 30; Kammerichs, 30 y Scola, 30.
Serbia, el rival más poderoso del Grupo A para la Argentina, no cuenta con ninguno que llegue a esa edad. Australia, a quién Oveja definió, "el equipo de los próximos diez años", apenas lleva dos jugadores con 30+; España, que combina madurez con juventud, cuenta con los históricos Garbajosa (32 años) y Navarro (30), y Estados Unidos, que no retuvo a ninguno de los 12 campeones olímpicos de Pekín, dependerá del oficio de Billups (cumplirá 34 tras el Mundial) y Lamar Odom (31 después de Turquía), en un plantel de poco roce en el básquetbol FIBA, con siete jugadores categoría '88.
(Infografía: Carlos Bonardi)
"No había sacado las cuentas..., ¡qué jóvenes España y EE.UU.!", sonríe Hernández, y agrega: "Igualmente, acá lo que importa es la plenitud en que llegan mis jugadores: están bárbaros, se los ve jóvenes, están en su mejor momento. No me doy cuenta de la edad que tienen cuando entrenamos."
Román González lo encuentra como un punto a favor y hace hincapié en la experiencia del equipo. "Si es el plantel más veterano quiere decir que es una de las selecciones que más experiencia tiene; logró grandes cosas en mundiales y JJ. OO." También coincide el pivote Juan Gutiérrez, el más "joven" (26) hasta la reciente incorporación del base Luis Cequeira (25): "Es un torneo corto donde la juventud quizá no genere un beneficio tan grande; lo importante es que tenemos jugadores que conocen bien estos torneos, algunos con 3 o 4 mundiales encima."
Tampoco preocupa a Hernández, campeón de la Liga Nacional con Estudiantes, Boca y Peñarol, el aspecto físico -ante Brasil, en Logroño, la Argentina pudo usar apenas 9 jugadores por distintas lesiones- ni la imposibilidad de agilizar un recambio en el grupo.
-¿Qué te genera el tema de la edad en función de las lesiones?
-Por lo físico, se puede lesionar uno de 20 años como uno de 33 años. No creo que vaya a ser un problema, sinceramente.
-¿Y no puede afectar a un recambio más adelante?
-(piensa) Sí es para hacer un planteo a futuro, pero también es relativo... En la preparación a Turquía tuvimos algunos jóvenes a los que les costaba seguirles el ritmo a los mayores.