Costa, tras pasar por la isla Guadalupe, jugó en todas las categorías del ascenso de Francia | Gentileza diario AS Por Claudio Mauri
LA NACION
Alberto Costa (25 años) es un mediocampista argentino que se incorporó a Valencia, procedente de Montpellier (Francia). Hasta ahí, nada que geográficamente escape a lo que es habitual en la constante movilidad internacional de los futbolistas de nuestro país. Lo que sale de lo común es el recorrido previo de este jugador nacido en Las Flores, ciudad ubicada a 190 kilómetros de Buenos Aires. No sólo nunca estuvo cerca de actuar en la 1a división de la Argentina, sino que empezó a ser jugador a orillas del mar Caribe, en la isla Guadalupe, un departamento francés de ultramar.
"Cuando miro para atrás, digo que hay que estar un poco loco para hacer todo lo que hice. Tuve un poco de suerte, pero también influyen las ganas, el entusiasmo, el sueño de ser alguien. Yo sabía que lo mío era el fútbol. No quería reprocharme algún día no haber dado todo para llegar. Tomé riesgos al irme de mi casa a los 15 años, me la jugué. Dejé la escuela para ir a jugar a una isla. Cuando dije que me iba a una isla para algún día ser profesional en Europa, muchos decían: "Este pibe está loco", comentó Costa en conversación telefónica con LA NACION.
-¿Cómo llegás a la isla Guadalupe?
-El doctor Rubén Muñoz, que es conocido de la familia, fue un poco el que empezó toda la historia. Yo jugaba en Las Flores y él ejercía la medicina en la isla Guadalupe y era el dueño del club al que fui. Cuando me propuso viajar, primero tuve que preguntar dónde quedaba Guadalupe porque no tenía idea. Me costó convencer a mis padres.
-¿Con qué te encontraste?
-En Guadalupe no existe el fútbol profesional, es todo amateur. Fui para jugar en 1a división, donde hay 20 equipos. Es un equivalente a una 8a o 9a división francesa.
-¿Qué recuerdos te quedaron?
-Las patadas que me daban. ¡Te hacían volar tres metros! A la escuela entraba a las 8, pero yo me levantaba a las cinco y media, desayunaba y salía a correr. Subía y bajaba una colina para entrenarme solo. Volvía, me duchaba y me iba a la escuela. A la tarde practicaba con el equipo.
-¿Cuándo surge la posibilidad de ir a Francia?
-Después de un año en la isla viajé a Francia para dar una prueba en el Auxerre que fue satisfactoria. Cuando fuimos a firmar, decidieron contratar a otro extracomunitario. Tuve que volver. Dos años después di otra prueba y quedé en un club de París de 3a división (Racing Club París). En esa categoría estuve tres años más, en Pau y Sete. Después salté a 2a división, a Montpellier, donde conseguimos el ascenso.
-¿Tenés posibilidades de ser titular en Valencia?
-Peleo un puesto con Ever (por Banega). También están Albelda, Topal, Manuel Fernandes. Mi pase se hizo por un dinero importante (6 millones de euros). En un principio vine para ser titular, pero la adaptación me está costando más de lo que yo esperaba. Me está faltando más confianza en mí mismo.
-¿Aceptarías una convocatoria del seleccionado francés?
-Mi corazón es 200, 300 por ciento argentino. Sería un halago recibir una convocatoria de Francia, pero no la aceptaría antes de llamar al cuerpo técnico argentino para saber si alguna vez puedo tener una oportunidad.
-¿En qué equipo argentino te gustaría jugar?
-En San Lorenzo, del que soy hincha. Pero también me gustaría en Boca, por toda la magia que transmite.
-Tenés un tatuaje de Maradona.
-Sí, en el brazo izquierdo. Es mi ídolo, me lo hice en 2002, unos días antes de irme a la isla, para acordarme siempre de los sacrificios que él hizo para llegar a lo más alto.
-Habrás seguido a Maradona como técnico en el Mundial.
-Sí. No es normal que con el material que tenemos no podamos ganar un Mundial o una Copa América. De una vez por todas hay que trabajar todos juntos. Hay que dejarse de joder y llevar gente con muchas ganas e ilusión. Al haber tantas estrellas puede haber problemas de manejo. Sea Messi o Tevez, todos deben ponerse en una misma línea. Con la calidad que tienen esos pibes no nos debería parar nadie.
-¿Los mandarías una temporada a la isla Guadalupe para que supieran lo que es el sacrificio?
-Claro, claro (risas), por qué no...