
Por Tomás Bence
Enviado especial
ROSARIO.- Fue un largo recorrido el que hicieron las Leonas en este año, donde la mente siempre estuvo puesta en el objetivo final: ser campeonas del mundo. Desde que arrancaron con el plan Everest, para fortalecerse físicamente, comenzó un camino que se coronó con la fiesta de esta noche en Roasrio tras la victoria 3-1 ante Holanda. Fue uno de los años más fructíferos para el equipo argentino, que se coronó en el Champions Trophy y ahora en la Copa del Mundo.
Fueron siete los equipos que tuvo que enfrentar el equipo argentino para consagrarse en lo más alto: Sudáfrica, Corea, España, China, Inglaterra, Alemania y Holanda. Sudáfrica fue el primer paso, un partido donde el calor y fervor del público produjo nerviosismo en las jugadoras, que no le encontraban la vuelta (se fueron 1-1 al entretiempo), pero un rapto de inspiración de Luciana Aymar, autora de tres goles, allanó el camino. Noel Barrionuevo y Mariné Russo también marcaron para desahogar las gargantas de la gente.
El cruce con Corea se superó con mucho esfuerzo y sacrificio. Las asiáticas cerraron en su arco, pero la llave la tuvo Carla Rebbechi, en su definición tras una gran jugada de Lucha Aymar. El frío y la lluvia se hacían protagonistas del Mundial, y fue además el comienzo de una serie de cuatro partidos donde el arco defendido por Belén Succi no recibió goles en contra.
Quizás el partido más fácil de los siete fue el de España, una goleada por 4-0 que sirvió para el recambio y descanso de varias jugadoras. Fue el único que no se jugó 19.30, sino que la lluvia obligó a postergarlo para el día siguiente al mediodía. Noel Barrionuevo abrió y cerró el marcador que completaron Alejandra Gulla, goleadora histórica de las Leonas, y Rosario Lucchetti.
China fue el partido bisagra para las Leonas, el que aseguró la clasificación a la semifinal, y dejó en el recuerdo de todos la obra de arte de Luciana Aymar, apilando jugadoras para convertir un gol histórico. Noel Barrionuevo no quiso quedarse atrás y agujereó la red con un sablazo para abrir el marcador. Fue uno de los partidos más emotivos, con un público entregado a los pies de Lucha.
Llegó Inglaterra, el rival a vencer por la rivalidad histórica que existe entre ambos y que aseguraba el primer puesto del grupo. Fue uno de los partidos mejor jugados por el equipo, volvió a quedar con el arco en cero y festejó gracias a Barrionuevo y Daniela Sruoga, con una gran definición sobre el final del partido que desató la locura en todos los rincones de un estadio repleto.
Contra Alemania se vivió otra fiesta, un público que alentó en todo momento en otra muestra de afecto para el equipo. Fue un partido casi perfecto, con mucha presión y marca para neutraliza a sus figuras. Aymar volvió a brillar con su definición, y Lucchetti aseguró el marcador. Se sufrió los últimos minutos con el descuento, pero defendieron el resultado como auténticas leonas.