Tito Vázquez tiene en Nalbandian un as de espadas; incluso, no está descartado que pueda ser incluido en dobles - AFP Por Andrés Prestileo
Enviado especial
LYON.- Temprano, como si nada, Gaël Monfils llegó con su bolso, pasó por el vestuario y al rato estaba corriendo, dando saltos y pegándole a la pelota con esos movimientos de pantera, sin inconvenientes visibles. De la torcedura de tobillo de ayer, ni rastros. Más aún: un par de horas después, cuando le preguntaron por el asunto, por cómo se sentía, levantó el micrófono, dijo "increíble" y soltó una risotada que se propagó a los que estaban sentados con él en la mesa de la conferencia de prensa.
La anécdota bien podría tomarse como un movimiento virtual en esta especie de juego de ajedrez, de estrategias cruzadas, de conjeturas y de incertidumbres que involuntariamente creció en estos días, combinación de las dudas que todavía persisten entre franceses y argentinos para decidir los equipos que empezarán a jugar pasado mañana la semifinal de la Copa Davis.
Como sólo una parte del mapa está clara y hay otra todavía entre bosquejos, por ahora se trata de preguntar, semblantear, suponer y especular. Para ordenarse, cabe pasar lista a los que tienen lugar seguro: Nalbandian, el singlista fuerte, y Zeballos-Schwank, en el dobles, por el lado argentino (aunque el capitán Tito Vázquez, entre las señales tenues que dio ayer, le dejó un mínimo margen a una variante: "Sería bueno que David descanse el sábado, pero una probabilidad remota es que se levante y diga «me gustaría jugar el dobles, ¿qué hacemos?». De todos modos, Horacio y Eduardo están bien"). Entre los franceses no se discute a Monfils para los individuales y a Llodra en el dobles. Fuera de esos cupos, en mayor o menor medida todo está abierto y por definirse.
¿Qué variables maneja Tito Vázquez? Ya dijo que para pasado mañana, además de Nalbandian, la otra carta la disputan Mónaco y Schwank. "Lo iremos viendo sobre la marcha, está entre ellos. Pico siempre ofrece una entrega importante. Son cosas que se están analizando", comentó el capitán. A Mónaco no lo preceden buenas actuaciones y Schwank parece en mejor forma, pero Pico siempre gozó de confianza por parte de Tito. Hay un factor extra: si Mónaco no jugara, el número 1 será Nalbandian, con lo que el viernes evitaría a Monfils. ¿Eso es bueno o malo? "Con Monfils fresco es difícil? Por ahí a David le gusta más jugar con Llodra. Pero lo que toca toca", despistó el capitán argentino. Vázquez es hombre de decisión propia, pero no simpatiza con los absolutismos; su intercambio con Ricardo Rivera, el subcapitán, es importante.
En este último concepto, el capitán argentino hizo ver que baraja a Michael Llodra como singlista para el primer día. Es una posibilidad a la que ayer muchos le daban crédito. A los 30 años, el virtuoso zurdo vive uno de sus mejores momentos y está diciendo en voz alta que sus facultades no se limitan a las de un muy buen doblista. En el US Open despachó a Berdych y a Hanescu (también a Robredo, pero por retiro); ayer, en la práctica, le dio una pequeña paliza a su compañero Simon. En cuanto a Gasquet, últimamente esbozó un regreso a los primeros planos que inmediatamente se estancó. Guy Forget, el capitán, le dejó una puerta abierta para acompañar a Llodra en el dobles, por más que los antecedentes se inclinen por Clement: "Ellos (Llodra y Clement) tuvieron muy buenos resultados juntos, pero Gasquet puede jugar muy bien el dobles, es muy talentoso", dijo ayer.
Un periodista francés que se define como "muy amigo" y confidente de Clement confiaba ayer que Arnaud no tiene más remedio que responderle un "no sé nada" cada vez que él le pide un dato sobre las decisiones de Forget. Así de hermético es el capitán, de quien el colega contó, también, una costumbre: la de esperar hasta inmediatamente después de la cena oficial (el miércoles inmediatamente previo a la serie) para comunicarles a los jugadores la formación. Este hombre que dejará su cargo tras la temporada en curso suele reflexionar hasta el último minuto. "Todavía hay que trabajar, probar la cancha? Probablemente va a ser una de las veces en las que más difícil será tomar la decisión. Creo que para el capitán argentino será igual", confió el hombre que alzó aquí mismo la Ensaladera en 1991. Algo de razón tiene.
4 son las series que disputaron la Argentina y Francia por la Copa Davis, siempre con triunfo de los galos. En 1952, 1955 y 1960, en Francia, y en 1982 en Buenos Aires, siempre sobre polvo de ladrillo. Será el primer match entre ambos en una superficie rápida indoor.