El actual presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, según sus siglas francesas), el multimillonario calmuco y budista Kirsán Ilyumzhinov, de 47 años, seguramente continuará por un nuevo período de cuatro años al frente de ese organismo rector del mundo del ajedrez. Aunque recién mañana, miércoles, se celebrará en Khanty Mansiysk (Siberia) la Asamblea Ordinaria para la elección del cargo de presidente de la FIDE, Ilyumzhinov acaba de asestar un jaque mortal a su rival político, el ruso y ex campeón mundial de ajedrez, Anatoly Karpov, de 59. Es que el Tribunal de Arbitraje Deportivo, en Lausana (Suiza) anunció, a través de un escrito de 27 páginas, que rechazó los pedidos que Karpov, a través de su equipo de abogados, White Case, y de cinco federaciones nacionales presentaron hace un par de meses cuestionando la postulación del calmuco, entre otras causas, además por incluir en el ticket oficial la designación para ese cargo por la Federación Argentina de Ajedrez (FADA) pese a que en los registros oficiales de este país Kirsán Ilyumzhinov no figura como miembro de ninguna federación deportiva.
Así, el Tribunal integrado por el Dr. Dirk-Reiner Martens, el Prof. Richard H. Mc Laren, el Dr. Quentin Byrne-Sutton y el Sr. Roderick Maguire rechazó cada uno de los reclamos de los demandantes: el reconocimiento de la nominación única de la Federación Rusa a favor de Karpov, la invalidación de la inclusión de la Sra. Beatriz Marinello como miembro de la federaciones de Brasil y Chile y la documentación que avalaba a Ilyumzhinov como miembro de la FADA. Sobre este último punto en particular, el Tribunal consideró "que la exigencia de una membresía de un año no es obligatorio sino recomendatorio".
De esta manera, Ilyumzhinov, que a su vez es presidente de la República de Kalmykia, un tutelado de Rusia, liberado de los cuestionamientos legales encarará mañana sin ataduras el acto eleccionario, en el que participarían alrededor de 145 delegados, de los cuales 94 le han juramentado fidelidades, asegurándose una nueva reelección como viene sucediendo desde 1995.
Hace cuatro años, en Turín 2006, en la anterior elección, con 153 delegados, Ilyumzhinov se impuso por 96 votos a 57 de su rival el holandés Bessel Kok. Esta vez será similar.
No obstante sobre una sombra de dudas flota el rol de la actual conducción del ajedrez argentino; la FADA, que en principio apoyó públicamente a Ilyumzhinov y se prestó al juego de una nominación, que ante la carencia de validez legal, con la participación del Secretario de deportes de la Nación, Claudio Morresi y del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, para evitar un papelón internacional le fue solicitada que la retirara antes de que el Tribunal suizo se expidiera, decidió cruzarse de vereda y hacer público su apoyo a la candidatura de Karpov, provocando la reacción de propios y extraños por su evidente juego a "dos puntas".
Ni siquiera hoy puede asegurarse para qué lado de la balanza finalmente, la Argentina inclinará su voto. Aunque ya nadie podrá eludir el papelón político y las consecuencias que podrían recaer sobre el vapuleado panorama que arrastra desde hace más de una década el ajedrez vernáculo. Frágil y sin timón.