Rafael Nadal ya dejó la gira asiática con tres resultados desparejos para sus estándares habituales: fue semifinalista en Bangkok, campeón en Tokio y llegó a octavos de final en Shanghai. El número uno del mundo, sin embargo, pasó tres semanas frenéticas con una buena cantidad de compromisos sociales y protocolares que se sumaron a su sacrificio medular dentro de las canchas. Al menos mejoró sus números recientes, ya que no conseguía ganar en Asia desde que conquistó la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Para cuando su labor estaba casi cumplida, apareció otra vez en escena Roger Federer en el Shanghai Open, torneo patrocinado por Rolex, que lo tiene al suizo como ícono incombustible. Nadal y Federer, más los esfuerzos de Novak Djokovic (campeón en Pekín), Andy Murray, Andy Roddick y hasta con la tímida vuelta de Juan Martín Del Potro, han hecho su parte para que la ATP se sienta muy satisfecha con semejante presencia de jugadores en esta gira tan lejana y desgastante.
En 2009 esa parte del tour había sido un festival de deserciones y abandonos. Y poco le interesa menos al establishment del tenis que desairar a los inversores chinos, coreanos y los siempre fieles japoneses, precursores en organizar torneos profesionales cuando más de medio planeta todavía duerme. Ahora los jugadores esperan que la ATP les retribuya el esfuerzo y empiece a ordenar el calendario. Pueden quedarse relativamente tranquilos: la organización del tenis ya está en eso.
Adam Helfant es un CEO de la ATP con poca exposición pública. Casi nula. Durante el pasado Masters de Londres su rostro aparecía en las pantallas de alta definición en los momentos previos a los partidos y en algunos descansos. Ninguno de los 20 mil espectadores tenía la menor idea de que ese señor era el mandamás del tenis profesional. Helfant se mueve con más seguridad en las reuniones corporativas y tiene un estilo de comunicar las novedades una vez que ya está todo cerrado y firmado. "Los jugadores nos pidieron una temporada más corta y estamos analizando el tema. Estamos viendo como lograr que el calendario tenga dos o tres semanas menos de competencia. Y no vamos a quitar ningún torneo...", comentó Helfant hace algunos días en su visita al torneo de Tokio .
Los tenistas tienen diciembre para jugar exhibiciones y conseguir ingresos extras. En esas semanas, que la ATP ve como casilleros en blanco en su calendario, los jugadores atienden compromisos contractuales y sociales y terminan de cumplir con las acciones pendientes con sus patrocinantes. Los tenistas top no tienen descanso real. Y aunque se trate de participaciones personales esas presencias contribuyen al crecimiento económico del tenis. Las exhibiciones suelen permitirle a los tenistas llegar a mercados que en otras ocasiones no podrían visitar por problemas de calendario. Parte de la actual gira asiática fue matizada por una exhibición en Seúl entre Novak Djokovic y Andy Roddick en la que los dos tenistas amenizaron la reunión con festejadas imitaciones a Rafa Nadal, según puede verse en un video que circuló con mucho éxito .Djokovic y Roddick también recurrieron al tenis callejero para promocionar su presencia en Seúl. Lo que hagan las celebridades del tenis, de manera oficial o por propia conveniencia, terminá dándole un beneficio al circuito y a la propia ATP.
La ATP no tendrá otra alternativa que acumular torneos en una misma semana para que ninguna fecha se caiga. Los torneos de categoría 250 pueden celebrarse hasta un máximo de tres por semana. Nuestra Copa Telmex en 2010 coincidió con otros campeonatos similares jugados en Marsella y Memphis . Los ATP 500 pueden acumular hasta dos sedes por semana, a excepción de Barcelona y Washington a los que la ATP les da un trato preferencial. Los Masters 1000 y los Grand Slam son exclusivos y no conviven con ninguna otra fecha. La ATP se encuentra en un proceso de recuperar para sí la organización de algunos campeonatos, especialmente en Estados Unidos, para reformularlos o simplemente evitar que otros inversores corran riesgos con la desaparición definitiva de ciertos torneos.
Adam Helfant, en el pasado US Open, le comunicó a los dueños de torneos de ATP, incluídos a los organizadores de Buenos Aires, que en 2012 se experimentará un cambio en el calendario. Una modificación es obligatoria: se trata de un año olímpico y con Juegos que tendrán lugar en Londres y en Wimbledon. El alcance global del olimpismo en la Catedral del tenis . Una combinación insuperable. Para eso será necesario reacomodar los torneos del verano norteamericano previos a Flushing Meadows y se espera que la ITF haga lo suyo con la Copa Davis para que no interfiera en los descansos. La ITF no tendrá reparos con eso: el tenis de los Juegos Olímpicos le corresponde en su totalidad.
Esos cambios llegarán con una temporada que terminará siendo más corta. La idea es que 2012 cierre su año a mediados de noviembre con el Masters y que a partir del 19 de noviembre, aproximadamente, el tenis ya baje su telón para que los tenistas puedan tener su merecido descanso y durante esa pausa, jueguen sus exhibiciones. Para que todo vuelva a empezar y la rueda no se detenga ni un segundo.