El dolor comenzó en el muslo derecho. Bajó a la rodilla derecha y pasó al aductor izquierdo. Cada parte del cuerpo comenzó a gritar. Recordó la frase de otro corredor: "Pain is inevitable. Suffering is optional" (El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional). Otros, también agotados, elegían seguir caminando. No él. En su tumba, avisó una vez, debía leerse: "Al menos, aguantó sin caminar hasta el final". Su mente pasó a decir "corro, luego existo". El corredor, autómata, pero ya con su respiración serena y los pulmones renovados, cruzó por fin la meta. Feliz y con el puño en alto, cerró su participación en la Ultramaratón de 100 kilómetros del lago Saroma. Once horas y cuarenta y dos minutos corriendo. El relato forma parte del libro De qué hablo cuando hablo de correr. Lo publicó este año el gran escritor japonés Haruki Murakami, que corre diez kilómetros diarios desde 1983. Desde entonces, todos los años corre también una maratón.
Murakami corrió en 2005 la maratón de Nueva York, cuya edición 2010 se celebró el domingo pasado. Tenía 56 años y llegó en el puesto 11.282, con un tiempo de 4 horas12m17s para los clásicos 42.195 km. La figura más cotizada de la maratón de este año fue la leyenda etíope Haile Gebrselassie. Se cuenta que le pagaron unos 400.000 dólares. Mary Wittenberg, presidenta de New York Road Runners, viajó en mayo a Etiopía. Del aeropuerto, ocho horas en auto hasta Lake Hawassa, donde Gebrselassie construyó su nuevo resort cinco estrellas. "Gebre" tiene estatuas en su país. Cuando volvió, tras ganar su segundo oro olímpico en los 10.000 metros de los Juegos de Sydney 2000, Addis Abeba celebró su mayor evento desde los funerales del emperador Haile Selassie en 1975. Un escuadrón de aviones Mig saludó el arribo. Todo el gabinete lo esperó en el aeropuerto. Un millón de etíopes salieron a las calles. El documental de su vida, Endurance (Resistencia), llevó 20.000 personas por noche, a lo largo de un mes, a un estadio de fútbol. Endurance recuerda que "Gebre" creció corriendo veinte kilómetros diarios para ir y volver de la escuela, en el pueblo cerca de Arsala, a 3000 metros de altura. Anotó 27 récords mundiales. Decepcionó a muchos cuando desistió de ir a Pekín 2008. "No quiero suicidarme", argumentó al recordar que la combinación de calor, humedad y contaminación podían ser fatales para un asmático como él. Por fin aceptó correr este año la maratón de Nueva York. Abandonó en el kilómetro 25. Su rodilla dijo basta. Minutos después, con 37 años de edad, anunció su retiro. Muchos confían en que igualmente estará en los Juegos de Londres 2012.
"Fue un modelo para nosotros." El elogio de Meb Keflezighi, que corre para Estados Unidos, pero nació en Eritrea, país que combatió largos años con Etiopía, no es extraño en el mundo de los corredores de fondo. "Aquí no podemos intimidar a nuestros rivales. Todos tenemos un largo camino y precisamos ayudarnos mutuamente", dijo Keflezighi. El campeón de la maratón el domingo pasado en Nueva York, Gebre Gebremarian, también nació en Etiopía. La maratón es religión en ese país, uno de los más pobres de la tierra. Gebremarian creció escuchando las leyendas de Gebrselassie y de Abebe Bikila. En 2010, se cumplieron los 50 años de la hazaña de Bikila que ganó descalzo la maratón de los Juegos Olímpicos de Roma. Las maratones son patrocinadas hoy por las grandes marcas de zapatillas. Cuando un brasileño ganó hace unos años descalzo una maratón en su país, la TV lo enfocó de las rodillas para arriba. La imagen de Bikila cruzando victorioso el Arco de Constantinopla, el mismo lugar en el que veinticinco años antes Mussolini había arengado a sus tropas a conquistar su país, es una de las más bellas en la historia del olimpismo. Bikila, que volvió a ganar en Tokio 64, ya con zapatillas, perdió sus piernas en un accidente de automóvil, en 1969. Murió en 1973, a los 41 años. Su compatriota Siraj Gena lo homenajeó al ganar este año la Maratón de Roma. Corrió descalzo los 500 metros finales, en el Foro Imperial.
Otra figura de la maratón del último domingo, mucho menos famosa, fue Jon Mendes, un ex marine de 90 años que corrió (caminó) la prueba por duodécima vez. Es como el argentino Efraín Wachs, un tucumano radicado en Rosario que, a los 91 años, sigue compitiendo. El año pasado, se coronó campeón mundial de cross country en el Mundial de Veteranos de Finlandia, tras sortear ocho kilómetros de montaña. Para Efraín, "correr es vivir". "Campeón de la vida", lo distinguió hace unos meses la Cámara de Diputados de la Nación.
Cuando Wachs tenía diez años, la Argentina era una potencia en la maratón. Juan Carlos Zabala, "Zabalita", "El Ñandú Criollo", un huérfano que aprendió a correr en el reformatorio de Marcos Paz, ganó la maratón de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932. Su hazaña conmovió a Delfo Cabrera, que tenía 13 años y era recolector de maíz y ladrillero en el pueblo santafecino de Armstrong. Sus compañeros del cuerpo de bomberos de la Policía Federal hicieron una colecta para que pudiera viajar a los Juegos de Londres de 1948. Terminó primero. El mendocino Eusebio Guiñez llegó quinto y el bahiense Armando Sensini, noveno. Tres argentinos entre los diez primeros, dato único en nuestra historia olímpica.
Cabrera fue ascendido a cabo, Perón le regaló una casa en Sarandí y, con Evita, fueron padrinos de María Eva, su hija. La Revolución Libertadora de 1955 lo humilló haciéndolo trabajar como "pincha-papeles" en el Jardín Botánico. Algo similar le sucedió al checo Emil Zatopek. La "Locomotora Humana", tricampeón olímpico en 5000, 10.000 m y maratón de los Juegos de Helsinki 52, adhirió en 1968 a la Revolución de Praga, que terminó siendo aplastada por los tanques soviéticos. A Zatopek lo desterraron primero a las minas de uranio de Jachymov y luego a recoger basura en las calles de Praga. La gente no se lo permitía. Zatopek corría al lado del camión en medio de aplausos. Lo cuenta Jean Echenoz en el libro biográfico Correr, que publicó este año.
Al tucumano Miguel Benancio Sánchez directamente lo mataron. Venía de correr su segunda San Silvestre por las calles de San Pablo, la maratón más importante de Sudamérica. Hacía trabajo social y era miembro de la Juventud Peronista. El 7 de enero de 1978 fue secuestrado por una patota militar en su casa del barrio de Villa España, en Berazategui. Se lo recuerda todos los años con "La carrera de Miguel".
A Murakami, que ama correr escuchando a los Rolling Stones, no le asusta la soledad. Seguramente leyó o vio en el cine La soledad del corredor de fondo, sobre un joven que busca revancha con el atletismo de fondo, en medio de las frustraciones de la clase obrera británica. Dustin Hoffman hizo un recordado papel en Maratón de la muerte. Para quedar realmente agitado, como lo requería una escena, Hoffman corrió una hora y media por el Central Park. "¿No le parece que sería mucho mejor actuar esto?", le preguntó Lawrence Olivier, que hacía de criminal nazi. Forrest Gump corrió sin fin desolado tras un rechazo amoroso. Hollywood ya fijará la mira en Edison Peña, el minero chileno que participó el domingo de la maratón de Nueva York. Atrapado 69 días con 32 compañeros setecientos metros bajo tierra, Peña, de 34 años, corrió mañana y tarde por las galerías. Hacía diez kilómetros diarios con pesadas botas de goma que tenían punta de acero. "Correr para mí es estar libre", le dijo Peña a David Letterman. Murakami dice que no sabe por qué corre y que escribió su libro para reflexionar sobre ello. Más adelante, admite que comenzó a correr cuando decidió que sería escritor y que los cigarrillos y el sobrepeso no tenían por qué acompañar esa elección. Corre para seguir escribiendo. Y se decidió por la maratón porque escribe novelas. No quiere quedarse sin aire a los diez kilómetros. Y sin recursos, después del primer capítulo. "Correr es como la vida, con pendientes más suaves, otras más duras." Murakami cuenta que, corriendo, aprendió a "conversar" con su cuerpo. No corre para vivir más. Corre, dice, para vivir mejor.
En Brasil, los de Liniers, que sufrieron la expulsión de Barovero en el cierre del primer tiempo, perdieron ante Santos 1-0 en el partido y 4-2 desde los doce pasos; Canteros y Papa erraron para los de Gareca, que no pudieron acceder a las semifinales de la Libertadores
El arquero se fue expulsado a los 39 minutos del primer tiempo, por una dudosa falta contra Neymar; Montoya ingresó por Obolo y estuvo a la altura del encuentro, pero no pudo en los penales; mirá la jugada, cuadro a cuadro
Tras la clasificación a las semifinales, los futbolistas le arrojaron sus remeras al sector donde estaban los barras; al mismo tiempo, lejos de allí, Giovanni Moreno contaba por TV su penar por la amenaza de... los violentos ¿Quién manda en esta batalla?
El DT de Barcelona, que dirigirá su último partido al frente del club, señaló que el partido de mañana por la Copa del Rey "será muy bonito porque ellos atacarán y nosotros también"
El técnico además elogió a Lionel Messi en la previa de la final de la Copa del Rey: "Tiene soluciones para la mayoría de los problemas que se le presentan"
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carsver
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Que nota espectacular! Emocionante, detallada. Cada semana, un placer leer a EFM. (un detalle menor, San Silvestre no es maratón, es 15 km)
malaparte
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Sr Fernández Moores, a su excelente articulo,cometio la omisión de decirque en la maratón de Helsinki 52,obtuvo la medalla de plata el argentinoReinaldo Gorno, siempre olvidado,por el periodismo, parece que salir segundo, no sirve,tan en boga en estos tiempos de exitismo, y en la misma competencia Delfo Cabrera salio sexto.Saludo a uds muy atentamente.Luis Julián Cotero
alfredo_acosta
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Boca)
Excelente nota, EFM, siga así. Por otro lado me llama la atención la mala onda de algunos corredores que aquí opinan, pues se supone que correr aclara la mente, no lo contrario. Saludos cordiales.
perla_ca
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linda nota. Empece a correr despues de leer ese libro de Murakami. A pesar de un par de embarazos, kilos de mas, 40s y la espalda ^ caderas doloridas por anios de hockey, el relato de Murakami corriendo en Atenas, describiendo la maraton de Boston o en el calor de Hawai , me ilusiono. Y ahi fui, empece de a poco y no pare. Llueve, nieve , no importa ahi salgo, disfrute total. Unas lineas sobre maratonistas mujeres? Paula Radcliffe mi preferida.
guerreroloco
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Escribir cuando se tiene algo para decir!! De esa manera calificarìa las crònicas de la brillante pluma de Ezequiel Fernandez Moores, excelente! Probablemente una de las plumas màs brillantes de nuestros dìas que trasciende el deporte.
sapo191
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Genial ! ! Empecé a correr a los 59 años, hoy tengo 61 ya corri un medio maratón y varias carreras de 10K, todo lo que se dice en la nota es cierto, la senasación de libertad y autonomía que uno logra corriendo es indescriptible.También me dí cuenta de que cuando corro solo puedo penasr cosas positivas.
Quintuco
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Racing)
El libro de Jean Echenoz sobre Emil Zatopek es de reciente edición en castellano, de la editorial Anagrama. Leí la reseña en el suplemento ADN hace un par de semanas y creo que merece la lectura. La vida de Emil Zatopek fue brillante, un hombre que no sólo fue un eximio corredor y deportista, sino un luchador por la libertad de su país (apoyando con fervor y sin medir las consecuencias el movimiento de la primavera de Praga en el 68). Como dato para agregar, es que Zatopek ganó el maratón de los JJOO de Helsinki en 1952, pero el segundo lugar lo ocupó un argentino: REINALDO GORNO, otro gran fondista de nuestra tierra. Y agrego un dato más a la excelente nota; en el maratón olímpico de Los Angeles 1932 que ganara Juan Carlos Zabala, en los últimos km de la carrera se le rompieron las suelas de las zapatillas y por eso el ñandú criollo llegó a la meta descalzo (como años después hiciera Bikila en Roma 60). EFM: excelente artículo para los que amamos correr. Saludos.
carlosgabriel1
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Gimnasia)
Con respecto a su respuesta, ya que le no le preguntaba a ud. pero me respondio, me parece que no leyo bien mis preguntas:El autor de la nota dijo "haciéndolo trabajar" algun militar lo OBLIGO a laburar de eso ? a punta de pistola o algo parecido ? es MALO trabajar de recolector de residuos ? es AMORAL ese tipo de trabajo?
averroes
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correr es sano cuando uno está sano!! si tenés problemas articulares o de tendones es mejor la elíptica! y aún cuando uno está sano correr sistemáticametne diariamente a muchos le puede significar en el mediano plazo romperse de a poco desgastando por el impacto las articulación y colchones naturales en las mismas. pero... en fin... cada uno disfrute la vida como más le plazca
IRONMARK
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Leiste eso en un libro y morias por demostrarle a alguien lo que aprendiste, no?Vos no sos del palo man, y no me refiero a ser maratonista...ni siquiera deportista(no cuenta "fultbito" de los domingos)