Son varios los clubes argentinos que tienen problemas con las barras bravas, pero se puso el foco en Defensa y Justicia luego de que Cristian Daniel Favale, uno de los integrantes de la fracción más fuerte de la hinchada, fue apuntado como el presunto asesino de Mariano Ferreyra. En diálogo telefónico con La Nacion, José Lemme, presidente de la entidad de Florencio Varela, negó cualquier vínculo. "El tema de Ferreyra no tiene nada que ver con el club. No tiene nada que ver con el fútbol ni los barras. A Cristian Favale lo conozco por las fotos del diario, nada más. La hinchada exige que los haga entrar gratis; es normal; es algo de toda la vida. Es un karma que no sabemos cómo sacarnos de encima. Se genera a raíz del libertinaje: te matan por dos monedas. Te exigen: O nos dejás entrar, o te rompemos todo para que te clausuren el estadio . Los barras saben dónde vivo, dónde trabajo, dónde vive mi familia", explica casi resignado.
Lemme deja en claro que el problema con los violentos nace de más arriba, desde el poder político, más a nivel país que a nivel deportivo: "La violencia se incrementó en los últimos años porque no hay medidas de seguridad y porque tampoco hay voluntad de que se terminen los problemas. Es un tema del Estado, no de los dirigentes. Los barras también son empleados de la municipalidad, hacen pintadas políticas en la calle, concurren a los actos. Nosotros no los usamos para los actos y movilizaciones, como sí los usan los políticos".
La barra de Defensa y Justicia entró en escena por dos motivos. 1) El asesinato de Mariano Ferreyra y 2) Héctor Alarcón, alias "Vaca", jefe de la hinchada que tiene, además, injerencia y peso en La 12 , la barra de Boca. "Vaca" habría hecho de nexo con el diputado Carlos Kunkel para que la hinchada xeneize mostrara en los partidos de su equipo una bandera argentina con el escudo xeneize y del Partido Justicialista. "Vaca" primero fue menemista, después duhaldista y hace un tiempo que se alineó con el kirchnerismo. De ahí la relación con Kunkel. Hoy sigue prófugo y no aparece por el club desde marzo pasado, cuando en una pelea interna entre hinchas falleció Marcos Galarza, de 21 años.
Otro punto ganado en el protagonismo de la barra de Defensa y Justicia fue cuando un pequeño grupo viajó al Mundial de Sudáfrica a través de la agrupación Hinchadas Unidas Argentinas, liderada por Marcelo Mallo, dirigente kirchnerista y mano derecha de Rudy Ulloa, un hombre que estaba muy ligado a Néstor Kirchner y uno de los que idearon el viaje de los barrabravas al Mundial.
El dirigente Lemme dice que ellos poco pueden hacer para combatirlos: "Les damos entradas, pero las vendían. Después pasan igual y entran a la cancha porque pasan sin problemas por los accesos. No los podemos controlar".
Esta afirmación de Lemme se puede relacionar con aquella frase célebre de Héctor Cavallero, dirigente de River, en el momento de mayor explosión interna por la pelea entre las fracciones de Alan Schlenker y Adrián Rousseau: "Creamos un Frankenstein y no lo podemos controlar".