Arsenal y All Boys respetaron a rajatabla el manual del antifútbol. De cada tres pases, erraron uno. Cuando la jugada pedía una entrega precisa a un compañero, eligieron el pelotazo. Las sociedades futbolísticas fueron más anónimas que nunca; inexistentes. La conclusión obvia fue un triste empate sin goles, resultado que pareció sellado mucho antes de que Sergio Pezzotta marcara el final, decisión que fue celebrada por más de un plateísta.
En un partido escaso de ideas, no sorprendió que se destacaran quienes tenían la misión de destruir el juego, para desgracia de los espectadores y de la pelota. En ese panorama, la seguridad a la hora de cerrar y cubrir a sus compañeros encumbró a Eduardo Domínguez como la figura o, mejor, como el menos malo de un atardecer de Sarandí que no quedará en las retinas de nadie.
La ubicación en la tabla (3º) y la localía obligaban a Arsenal a salir en procura de los tres puntos; a buscar por todos los medios a sus dos delanteros, Óbolo y Leguizamón. Pero el equipo dirigido por Gustavo Alfaro equivocó el camino. Pocas veces pudo aprovechar que All Boys marcó en línea. Los encargados de hacer los goles quedaron desabastecidos, sobre todo porque el dúo de mediocampistas centrales locales (Marcone-Leiva) se preocupó más por contener que por gestar; por resguardar a sus propios defensores que por habilitar a los de arriba. Sin creador definido, Arsenal naufragó.
Sin embargo, casi encuentra el gol -que habría sido un soplo de frescura para el espectáculo- luego de un destello de Lisandro López, quien dejó solo a Leguizamón con Cambiasso. El delantero definió esquinado, de primera, pero le faltó puntería. En la réplica, All Boys pudo haberse puesto en ventaja gracias a Ereros. Lo impidió Campestrini. Por un minuto, el bodrio devino partido de fútbol y la gente se entusiasmó.
Pero fue un espejismo. En el segundo tiempo, Alfaro movió una pieza (sacó a Ortiz, incómodo como volante por la derecha, y puso al uruguayo Choy) y Arsenal ganó en dinámica. Monopolizó la pelota y tuvo más llegada por las bandas. De todas formas, el local fue demasiado tibio cuando buscó a Cambiasso. Y cuando parecía que enhebraba la jugada del gol, sus futbolistas optaban por hacer una filigrana de más.
Ante la impericia local, All Boys se atrevió. Aprovechó que Arsenal había hecho el gasto y emparejó las acciones sobre el final. En una pelota parada -un tiro libre del uruguayo Rodríguez- pudo haber encontrado el desnivel: cabeceó Perea y la pelota dio en el travesaño.
Arsenal, entonces, comprendió que era mejor empatar que perder (su verdadera lucha sigue estando en la zona inferior de la tabla, antes que arriba). Como All Boys ya se daba por satisfecho con el punto que se llevaba a Floresta desde Sarandí, ya ni siquiera hubo aproximaciones. Se dedicaron a hacer que corriera el reloj, con un fútbol sin arcos que colmó de aburrimiento. El resultado dice que Arsenal y All Boys empataron. Por el juego que desplegaron, perdieron los dos.
"No fue un partido bueno para nadie", admitió el capitán local, el arquero Cristian Campestrini. En la misma línea, el delantero Mauro Óbolo indicó: "Hoy no se nos dio nada". Y el DT, Gustavo Alfaro, resaltó el planteo táctico del equipo rival: "All Boys hizo lo que tiene que hacer un equipo que recién asciende, y planteó muy bien el partido", admitió. Además, el entrenador criticó a los suyos: "Nos faltó jugar mejor, presionar más y generar situaciones de gol para poder definir".
Durante el precalentamiento, el delantero sintió molestias en su rodilla izquierda, afectada por una tendinitis. El Ogro fue al banco de suplentes, y Sebastián Ereros ocupó su lugar entre los titulares.
El defensor de All Boys recibió una plaqueta de la comisión directiva de Arsenal, club en el que se inició. En el segundo tiempo, se lesionó y debió ser reemplazado por Jonathan Ferrari.
Unos 3000 hinchas de All Boys completaron las dos tribunas que dispusieron en la cancha de Arsenal. Llegaron en 23 ómnibus colmados y no pararon de alentar al equipo dirigido por José Romero.
20 años hacía que arsenal y all boys no empataban sin goles. el último 0 a 0 entre ambos se produjo el 15 de septiembre de 1990.