Canchallena

San Lorenzo de Almagro

Ortigoza y Mercier, los responsables

Argentinos, de la mano de sus dos volantes centrales, venció por 1 a 0 a San Lorenzo y se profundizaron los errores del Ciclón.

Por Diego Morini | canchallena.com

 
 

Por Diego Morini
LA NACION

Aunque resulte extraño, es posible que sólo dos elementos puedan ser los factores desencadenantes de lo que se desarrolla en una cancha. Esto de jugar al fútbol tiene una buena cantidad de variantes, pero existen algunos actores que poseen la capacidad para cubrir varios de esos aspectos que componen a este juego. Néstor Ortigoza y Juan Mercier fueron los responsables de lo que sucedió en la Paternal. De lo bueno y lo malo que mostró el equipo que tiene el privilegio de tenerlos, Argentinos Juniors, y de lo que pudo y también no logró hacer San Lorenzo. Los dos conforman una de las mejores, sino la mejor, pareja de volantes que tiene el fútbol doméstico.

Es cierto que conocen cada rincón de su cancha. Saben dónde pica bien el balón y hasta dónde no corre demasiado bien la pelota. Pero lo que mejor hicieron ayer fue complementarse y darle al equipo eso que supieron ofrecerle en el último torneo, cuando se consagraron en el Clausura. No derrochan talento, no se trata de eso lo que ponen en el campo. Uno juega y hace jugar, Ortigoza, y el otro, Mercier, es el balance ideal para el conjunto de Pedro Troglio. Cuentan con la complicidad de un grupo que sabe que debe acoplarse al ritmo de ellos: en la mitad de la cancha Escudero, y en el bloque ofensivo, Niell, Blandi y Rius.

Estaba en deuda Argentinos y no lucía como aquel que fue campeón, pero ayer volvió a mostrar una versión que se acercó bastante a esa de la consagración. El gol de Blandi, antes de la media hora del juego, le dio el plafón para expresarse en consecuencia. Y San Lorenzo lo sufrió, aunque el equipo de Ramón Díaz lució tan gris que no hacía falta demasiado para tal desconcierto. Así como se lo advirtió durante buena parte del partido, especialmente en la primera etapa.

Aquello de formar un equipo competitivo en un par de días como había manifestado Ramón Díaz, le duró exactamente el mismo tiempo, un par de días. Fueron apenas siete fechas el impulso del Ciclón; después se le notaron todas las imperfecciones y ayer en la cancha de Argentinos mucho más. La falta de criterio en jugadores como Herner o el colombiano López, dos hombres pedidos por el DT, o la imagen de Migliore saliendo desde el área con el balón para que el equipo ataque o los gestos ampulosos de Pereyra o Romagnoli porque algún compañero no les dio un pase, fueron algunas de las señales de lo que queda de ese equipo de jerarquía que Díaz pretendía armar.

Pero todo estaba sujeto a lo que podía hacer Argentinos y, en especial, Mercier-Ortigoza. Aun cuando creció San Lorenzo, en la segunda etapa, también fue responsabilidad de ellos. Porque Ortigoza agotado y con poco recorrido, provocaron la baja en las energías de Mercier, que se multiplicó para hacer cumplir el plan táctico trazado.

Por eso se potenció la idea de que Rivero, que ayer arrancó como suplente, es uno de los valores más importantes con los que puede contar San Lorenzo, así como también que Romagnoli, en realidad lo que queda del mejor Pipi , está demasiado sólo a la hora de darle juego al Ciclón. Y en ese contexto, Ortigoza y Mercier se encargaron de todo: de darle la victoria a Argentinos y de mostrar que no queda casi nada de todo eso que se suponía iba a ser San Lorenzo.

4

es la cantidad de derrotas que acumula san lorenzo en condición de visitante. cayó ante Colón (0-2), lanús (0-2), huracán (0-3) y argentinos (0-1). .

Aparecen en
esta nota  

canchallena por e-mail.
Suscribite y recibí todos los días las últimas noticias de deportes

Suscribite ahora