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Racing Club

La Academia ganó de contra y en el final

En un partido caliente, se impuso por 2-0 ante Newell´s y achicó a dos puntos la diferencia por entrar a la Copa Libertadores

ROSARIO.-La primera impresión daba cuenta de un choque entre dos equipos que se disputaban la clasificación a la Copa Libertadores del año que viene. Dos rivales directos que, se suponía, debían mostrar el mismo nivel de ambición y compromiso con la causa. La actuación de Racing en esta ciudad fue acotada y defensiva, repetida si se tiene en cuenta sus rendimientos en lo que va del campeonato, pero esta vez se llevó un premio elevado conseguido en el final del partido y que tuvo a Federico Beligoy también como protagonista. Newell's fue el que más buscó, pero fue su rival el que obtuvo la victoria y el que quedó a dos puntos de los rosarinos en la carrera por ingresar en el torneo continental.

A Racing le costó encontrar el protagonismo. En cambio, el local, con Mauro Fórmica como conductor, desde las corridas que montaron Sperdutti y Borghello, sembró la preocupación en una última línea visitante bien cerrada que no soltaba sus laterales. La búsqueda por abajo, el aprovechamiento de los espacios, el traslado prolijo pero no exento de velocidad, y los oportunos cambios de frente se convirtieron en los pilares de los locales para ser más que Racing. Tanto que los visitantes sólo a los 32 minutos llegaron por primera vez hasta el arco de Peratta con un remate desviado y débil de Gabriel Hauche.

Se vieron posturas totalmente distintas en el encuentro, tanto futbolísticas como en el plano de los excesos. La primera sorpresa fue lo sencillo que le resultó a Newell's tener el control de la pelota y el dominio del partido. Encontró facilidades desde el arranque, porque la Academia llevó adelante un esquema cauteloso y una suma de fricciones que invitaban a pensar en la premeditación.

Si se puede decir que la Academias se agrupó bien en su campo y ahogó cerca de Jorge De Olivera a un Newell's ofensivo, aunque sin precisión ni claridad en los últimos metros, que encima equivocaba la búsqueda por los costados con centros anunciados que terminaban en las manos del guardavalla.

Más allá de los errores de interpretación de Beligoy, los rosarinos no se replegaron ni mermaron sus salidas. Buscaron la ventaja con el mismo ánimo y atrevimiento que en el primer tiempo. Claro que los caprichos que suele tener el fútbol hicieron que Racing, que buscaba poco los caminos hacia la valla rival e insistía con el juego fuerte como estrategia, se sintiera cómodo con el desarrollo del partido y expectante para dar el impacto.

La señales que definieron el partido se vieron en el final, con Newell's volcado en ataque y con Racing agazapado. Así fue como llegaron los goles de Hauche, de cabeza luego de un centro de Lugüercio, que después amplió en dos tiempos frente a Sebastián Peratta.

Hubo un partido extraño, duro, caliente y habrá que ver si fue uno más entre uno y otro. El tiempo dirá si el resultado puede actuar como disparador de otras historias. .

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