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Racing Club

Vélez fue primero en buen gusto

En el Cilindro, cerró su gran campaña con un 2-0 a Racing; el primer gol, de Martínez, quedó en la historia; fue un equipo artístico.

Por Ariel Ruya | canchallena.com

VIDEOApertura 2010: los goles de Vélez a Racing (Canal 9)
 

Por Ariel Ruya
LA NACION

Es algo así como la consagración del buen gusto, la coronación del arte, del placer visual. Como si se tratase de una versión teatral. La belleza también es parte del fútbol. Si en el mundo Barcelona es el rey del lenguaje artístico, en nuestro país es Vélez, modestamente, la versión que mejor lo sintetiza. Es la demostración de que, de algún modo, no todo está perdido, de que la manera también es motivo de orgullo. Más aún hoy, cuando parece hasta ridículo el apellido de subcampeón que se traduce debajo de la ve azulada. Excede el marco del título, propiedad de Estudiantes, aunque el dolor se muestre más fuerte, más poderoso. Vélez es el mejor del Apertura desde el concepto básico y saludable de tratar al balón con generosidad, con respeto, con delicadeza. El fútbol es algo más que tres puntos en juego. Vélez, este Vélez de Ricardo Gareca, de los goles de Silva, de la clase de Martínez, de la habilidad de Moralez, de la prestancia de Somoza, ha logrado eso que reconocen sus hinchas: es un aplauso.

En la tabla, Vélez quedó a dos puntos de Estudiantes. En la mirada relativa, imparcial, Vélez está dos escalones por encima de todos: del excelente equipo platense, del noble Godoy Cruz. Vélez, este Vélez, tomó nota de que el pase, la circulación, la gambeta, la creatividad, la alegría también valen un campeonato, aunque sea sin la estrella, aunque el título se lo haya llevado otro. Le devolvió la alegría al apático, gris y apagado fútbol argentino, con sus goles de sinfonía y sus celebraciones de melodía. Ver a Vélez fue algo así como tomar un whisky en las rocas, placer que sólo saborean los entendidos, los especialistas del placer.

Tuvo, claro, situaciones que lo apartaron de la cima. Aquel empate con... Estudiantes. Aquella igualdad con... Gimnasia, el clásico rival del campeón. Ironías del destino. A Vélez, en la alcancía de los números, le faltaron, como mínimo, dos unidades. En el juego, en el campo visual, fue el vencedor. Como ayer, porque no hay que trasladarse en el tiempo para respaldar este puñado de conceptos. El Cilindro, Racing, obligación de ganar. Pocos centros, mínimo laboratorio, creatividad pura al servicio de la causa. De Olivera, el arquero de Racing, fue figura; impidió la goleada. Vélez tuvo, al menos, seis, siete situaciones claras de riesgo. La primera en serio fue una obra de arte, un pequeño homenaje a Diego Maradona. Si lo vio el Diez al Burrito Martínez, seguro se habrá puesto de pie frente al televisor. Habrá aplaudido. El crack, de lo mejor del Apertura, tomó el balón detrás de la mitad de la cancha y dejó en ridículo a Toranzo y continuó su obra de arte con velocidad y amagos. De la izquierda al centro, corrieron a su sombra seis adversarios. En la foto final aparecieron De Olivera y Ayala, cuando el Burrito decidió resolver su poema con un tiro cruzado. Minutos antes, ya había lanzado un taco a Moralez y, tiempo después, mareado entre lujos, hasta cortó un par de avances del tímido, abrumado Racing.

Cada uno hacía lo suyo. Como Barovero, manos (y pies, como en el comienzo del juego contra la Academia) también esenciales en la campaña. Como Somoza, robando balones como si se tratara de un intruso. Como Silva, guerrero y ganador hasta cuando no convierte. Como Moralez, fantasía pura en todo el Apertura y en casi todo el juego de Avellaneda. El tiro libre al ángulo que selló el partido, el 2-0 que quedó demasiado pequeño, es otra prueba de la consagración del buen gusto del equipo de fantasía.

Con 33 tantos, el más goleador. Con nueve conquistas, el segundo equipo que sufrió poco en su arco. Tuvo, la verdad, a corazón abierto, todo lo que debe tener un equipo que merece ser campeón. Porque también tuvo solidez, compromiso táctico, solidaridad grupal. Pero Vélez no fue campeón. Una pena. Se lo merecía, por su buen gusto, porque su juego resultó teatral. Por eso, también quedó en la historia.

La campaña fue mejor que varios campeones

Vélez logró seis torneos cortos. Y de todos, sólo en uno, en el Apertura 1998, dirigido por Marcelo Bielsa, superó en números a esta gran campaña. En ese certamen alcanzó a los 46 puntos; en este, llegó a los 43. Una efectividad superior a la de sus otros títulos: Clausura 2009, 2005, 1996, Apertura 1995 y el Clausura 1993.

En Racing gritaron el gol de Estudiantes

Extraña manera de desahogo. Porque se sabe que a lo largo de la historia, Racing y Estudiantes nunca se tuvieron simpatía. Es más: la Academia, durante muchos años, tuvo una excelente relación con Gimnasia. Sin embargo, ayer, cuando se enteraron del gol de Estudiantes, los hinchas de Racing celebraron de una manera exagerada. Ya perdían 2-0, pero ni aún así Vélez se estaba consagrando...

Durante 66 minutos hubo desempate

Entre el primer gol de Vélez y el 1-0 de Estudiantes, incluido el entretiempo, hubo 66 minutos, en los que ya se palpitaba un partido de desempate. Sin embargo, Rodrigo López, justo él, ex Vélez, sentenció la historia..

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