Entre las pocas cosas verdaderamente impresionantes de un torneo sin muchos más motivos de interés que sus continuos vuelcos, su paridad y su imprevisibilidad está el caso de Matías Almeyda. Más allá del plano estético o de la emoción que siempre da la competencia en sí, si por algo el fútbol interesa y hasta llega a conmover es por las historias personales que de tanto en tanto nos muestra. Pero da la impresión de que lo que está ocurriendo con Almeyda únicamente podría tener lugar hoy y aquí, en un contexto futbolístico tan abierto e inverosímil que parece apto para cualquier tipo de fenómeno.
No es fácil decidir si la reinserción y el lucimiento en el alto nivel de un hombre de 37 años que ya estaba física y mentalmente alejado de la actividad habla bien de él o mal de su contexto. Lo más razonable es suponer que hay un poco de cada cosa. Almeyda obliga -aunque la palabra es antipática, porque en este caso el reconocimiento provoca satisfacción- a aplaudir el esfuerzo que le demandó volver a amigarse, en cierta forma, con un medio que llegó a provocarle una profunda repulsión, y a hacerlo de una manera tan sobresaliente.
Lo que está haciendo habla de una responsabilidad profesional digna de ser tomada en cuenta por quienes lo siguen en el camino. Sorprendentemente y contra el escepticismo general que había recibido su decisión de volver a River -después de estar dos años sin jugar, de pasar por la primera D y el showbol casi para despuntar el vicio y hasta de dedicarse a dirigir un equipo de country-, el Pelado hoy hace de todo, y casi todo bien.
Para empezar a reencaminarse, cosa que le exige un esfuerzo ciclópeo y que todavía no le entrega garantías de éxito, quizás este River tan venido a menos en los últimos tiempos necesitaba un testimonio de cuerpo presente de que existieron días mucho mejores. Como vestigio de esas épocas, la veteranía de Almeyda es importante como fuente de rebeldía en la cancha y en lo cotidiano para un plantel de una composición juvenil muy marcada.
A River, una realidad cambiante lo lleva un día a pensar en los promedios y al siguiente a soñar con salir campeón. Tanto deterioro sostenido lo hace dudar continuamente si debe asumir una cosa o la otra, le dificulta entender cuál es su lugar real. En lo futbolístico, jugadores como Almeyda, junto con otros sostenes de experiencia, como Carrizo o Pavone, le aportan un sentido de estabilidad siempre bienvenido y necesario. Para salir de ese declive del que todavía no está del todo a salvo porque tanta problemática de fondo aún no fue solucionada, a River le vienen bien compromisos personales como el de Almeyda. Desde el efecto contagio de hombres como él puede empezar a buscar una salida.
El partido -hoy desde las 17- entre Barcelona y Athletic de Bilbao enfrentará a Pep, el DT que se despide de Barcelona, con el rosarino, quien volvió a encender el entusiasmo futbolístico en Bilbao. Por Sebastián Torok, enviado especial
Fue la gran apuesta de Falcioni y los dirigentes para ganar la Libertadores y él responde con sacrificio y oportunismo: "Es uno de los tantos más importantes de mi carrera", dijo sobre la conquista frente a Fluminense. Por Diego Morini
Tu mensaje está siendo procesado, en minutos será ingresado dentro de los comentarios de la nota.
zalipa
(hincha de:
Central)
Dijo Alejandro el Grande: "No le temo a un ejército de leones dirigidos por un cordero. Le temo a un ejército de corderos dirigido por un león".
Juan_Abel
(hincha de:
River)
Lo de Almeyda es impresionante. Sin temor a equivicarme creo que si el mundial en lugar de haber sido en el 2010 era este año, tenia que estar en el equipo si o si.
LupusLobo
(hincha de:
River)
No concuerdo en una sola cosa, en la parte de "A River, una realidad cambiante lo lleva un día a pensar en los promedios y al siguiente a soñar con salir campeón. Tanto deterioro sostenido lo hace dudar continuamente si debe asumir una cosa o la otra, le dificulta entender cuál es su lugar real". Me parece que River si sabe cual es su objetivo y su lugar. Y es por este motivo y no otro, que HOY River lucha como lucha cada pelota y se siente capaz de hacerlo. Aunq deba desangrarse en la cancha. Nada mas, pero solo queria explicitar mi oposicion a ese punto...
raltieri
(hincha de:
River)
Cosmo 100... no se de quien sos hincha, pero no reconocer el VALOR, como lider de equipo que tiene Almeyda, y la garra que pone en cada pelota que disputa es de alguien que vive en Marte o quizas en alguna otra galaxia invisible desde la nuestra, solo hay que recordar su paso por la seleccion donde su puesto era indiscutido.
Juan_Abel
(hincha de:
River)
Lo de Almeyda es impresionante. Sin temor a equivicarme creo que si el mundial en lugar de haber sido en el 2010 era este año, tenia que estar en el equipo si o si.
zalipa
(hincha de:
Central)
Dijo Alejandro el Grande: "No le temo a un ejército de leones dirigidos por un cordero. Le temo a un ejército de corderos dirigido por un león".