Todo gran equipo, de esos que marcan una época, caso como el de Barcelona, necesita un rival de jerarquía similar para legitimarse. Un opuesto que le sirva de medida. Los equipos que quedan en la historia no sólo lo consiguen por los trofeos, sino también por la envergadura de sus vencidos.
Mientras nos maravilla asiduamente con su presente, Barcelona ya tiene ganado un lugar preferencial en los recuerdos. Va por la tercera temporada en un nivel de excelencia. Lo que no surge tan nítido es la identificación del adversario que actúa como contrapeso de Barcelona. En el repaso, más que un club, aparece José Mourinho como figura de los desvelos catalanes.
El técnico portugués es el único que desestabiliza y saca de quicio a Barcelona. Lo consigue con independencia del conjunto que dirija. El fenómeno no es nuevo. El comienzo de esta rivalidad podría situarse en 2006, cuando Mou estaba en Chelsea y Rijkaard en Barcelona. Cuando se enfrentaron en Londres por la Liga de Campeones, Mourinho acusó a Messi de "hacer teatro", pese a que había sido evidente que el defensor Del Horno había molido a patadas al rosarino. El portugués ya se mostraba astuto y sagaz para crear climas de tensión y condicionar psicológicamente al adversario. Messi, que por entonces tenía 18 años, se desgarró solo y de gravedad en la revancha.
Con Guardiola, Barcelona obtuvo ocho de las once competencias que disputó desde 2008. De las tres que se le atragantaron, dos fueron contra equipos de Mou. En la temporada anterior, el portugués le hizo la vida imposible con Inter en las semifinales de la Liga de Campeones y acaba de repetir la función con Real Madrid en la Copa del Rey. Siempre con la misma fórmula: negación de espacios y un campo propio minado para cortar el juego fluido de Barcelona.
Tras la final ganada en el suplementario, el portugués volvió a pasar al frente en este contrapunto que aún tiene por delante las semifinales de la Liga de Campeones. Mou neutralizó el efecto de la paliza del 5-0 que le había propinado Barcelona por la Liga de España. Volvió al centro de la escena, provocador. Dijo que no había cortado ninguna hegemonía porque Barcelona no es el actual campeón de la Liga de Campeones ni del Mundial de Clubes. Y es cierto, pero de esa manera despreciaba calculadamente todo el legado futbolístico de Barcelona, que excede a la cantidad de títulos.
En Barcelona, Guardiola potenció un estilo que cultivó como jugador y que tiene en Johan Cruyff al autor intelectual originario. Hay un hilo conductor como para no encerrar la propuesta en un solo nombre. Es algo amplio y abarcativo. En cambio, cuando Barcelona busca el modelo que se le oponga, no encuentra un equipo, se topa con Mourinho.
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licuadora
(hincha de:
Boca)
Coincido con el comentario 2, algo de eso hay con Mourinho. Es una especie de anti-héroe. Un Dr. House del fútbol: El tipo es despreciable por carácter y declaraciones, por los medios que usa para conseguir el fin de ganar, pero en definitiva, el tipo gana donde los demás fracasaron. No me lo banco, pero tiene méritos sin duda. Eso sí, ojalá que pierda en la Champions.
futbolera77
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Ninguno de los equipos que entrenó Mourinho pasará a la historia, todos ellos ganaron títulos, igual que en su momento muchos otros equipos lo consiguieron. La diferencia, lo que pone a cada uno en su sitio, no ahora, sinó cuando pasen años y generaciones, será el toque, el futbol de ataque, la maravillosa creación que Guardiola ha llevado a cabo, en el barça, sí, solo en el barça, pero Mourinho no lo ha conseguido en ninguno de esos 4 equipos que ha entrenado.
licuadora
(hincha de:
Boca)
Coincido con el comentario 2, algo de eso hay con Mourinho. Es una especie de anti-héroe. Un Dr. House del fútbol: El tipo es despreciable por carácter y declaraciones, por los medios que usa para conseguir el fin de ganar, pero en definitiva, el tipo gana donde los demás fracasaron. No me lo banco, pero tiene méritos sin duda. Eso sí, ojalá que pierda en la Champions.
XENE010
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Boca)
Mi estimado Claudio Mauri. Sin dudas como estratega inteligente que es, Mou a leído lo siguiente: "El triunfo no consiste en aniquilar al enemigo, sino en minar su predisposición al combate". (El arte de la Guerra) (Sun Tzu-500 AC).-
Gremista77
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Ya en el partido semifinal Barça -Inter Mourinho contó con la suerte y el erro del juez ( gol mal anulado), en el último juego con Madrid, se puede decir que fué superior en el 1° tiempo de un Barça desdibujado, pero hizo el gol salvador cuando era superado por el rival.Dejando de lado lo poco creativo que fue Guardiola par superar el planteo básico de Mourinho, dos lineas de cuatro encima de la área grande y dos para tratar de agarrar una pelota que salve el partido,el Barça perdió para si mismo.Faltaron mecanismos entrenados para escapar de ese planteo de equipo POBRE del Madrid, y el pésimo momento de Villa,no solamente no ayudó como también perjudicó el movimiento del Barça por el centro del ataque .Messi de falso 9 ya está mas de que conocido, hay que encontrar variantes.