Boca acaba de encadenar cuatro partidos sin derrotas, con dos empates y dos triunfos. No es una broma, es su mejor racha en la temporada. Es un lujo que no suelen darse los xeneizes por estos meses. La última vez que pasó fue en febrero de 2010, cuando el técnico era Abel Alves y entre la 4a y la 7a fecha del Clausura sumó cuatro empates. ¿Alcanza para creer que las cosas están mejor? Ni un poco.
River está a dos puntos de la cima, hasta hoy. No es una broma, en un torneo tan irregular, cuenta con buenas posibilidades de salir campeón. Mientras tanto, partidos como el de anoche le ponen los pelos de punta. Le recuerdan lo cerca que está de caer en la zona de Promoción para defender la categoría. Y convivir con esa bipolaridad deportiva lo tiene entre inquieto y alterado.
El desequilibrio emocional xeneize se siente en la cancha. Palermo puede pasar nueve fechas sin convertir para luego sumar tres festejos seguidos. Ya sea con un taco genial, como el del lunes pasado, o con un cabezazo ridículo, como el de ayer. Tan ridículo como nos dejan sus formidables estadísticas a todos aquellos que jamás valoramos sus cualidades técnicas.
Por otro lado, la relación Riquelme-Falcioni, que se ofrece natural y profesional en la voz de los protagonistas en las ruedas de prensa, acumula más y más presión.
River parecía más acomodado... pero derrotas como las de anoche comienzan a mellar los ánimos y la confianza. Futbolísticamente también tiene una inestabilidad extraña que muestra lo desbalanceado que es el equipo. Es de los que menos goles recibió en todo el Clausura, apenas 8 en 13 encuentros (a Argentinos le marcaron 7), pero además es uno de los tres que menos convierten, solamente 11 goles (ahí cerquita lo acompañan Argentinos y All Boys, que hicieron 10). Eso sí, no anda con problemas de relaciones, más allá de algún que otro berrinche de Buonanotte.
Mientras tanto, a seis días del clásico, River y Boca no se ven tan distintos en la tabla, apenas separados por cuatro puntos.
Increíble. El domingo que viene, en la Bombonera, Boca tiene la posibilidad, con un triunfo, de volver a esconder sus miserias detrás de alguna cortina y, de paso, conseguir que River quede un poco más hundido en sus miedos.
Increíble. El domingo que viene, en la Bombonera, River tiene la posibilidad, con un triunfo, de salir de ese enredo de ecuaciones que lo asusta y, de paso, darle un envión anímico al relanzamiento de su candidatura al título.
Sin caer en los lugares comunes de lo imprevisible que son los clásicos, aun en momentos de zozobras para ambos, el duelo encuentra otra vez un sinfín de razones para ser observado como un espectáculo único, atractivo, apasionante.
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licuadora
(hincha de:
Boca)
No dice nada la nota, De la Serna. No querés caer en lugares comunes decís al final de la nota con el tema de lo imprevisible de los clásicos, pero toda la nota es un lugar común. Y hasta donde yo veo, el tema Riquelme-Falcioni el único problema es que la prensa habla de eso, pero en la cancha y en el trabajo diario no se ve ningún problema, por lo tanto es puro humo.
juanfc
(hincha de:
Boca)
No tiene nada que ver que un equipo pueda teóricamente pelear punta y descenso. Ya que en este país no depende de una temporada, sino de 3. River tiene las 2 peores temporadas de su historia a cuestas todavía, rozando los 45 puntos en ambas. Con esta de 53, viene tercero a casi 10 de Vélez y ELP (de los mejores planteles en los últimos 2 años). Con los promedios y los cortos, más que competitividad hay disparidad en este sentido, equipos que hacen un buen año pueden estar en la promoción (caso Olimpo, All Boys) y equipos horribles todavía estar jugando la primera (GELP, Huracán, el mismo River de hace 2 años). Se las hago más clara. Vélez podría perder todos los partidos de la que viene y aún así no descender ni estar en la promoción. Qué tul.
juanfc
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Boca)
No tiene nada que ver que un equipo pueda teóricamente pelear punta y descenso. Ya que en este país no depende de una temporada, sino de 3. River tiene las 2 peores temporadas de su historia a cuestas todavía, rozando los 45 puntos en ambas. Con esta de 53, viene tercero a casi 10 de Vélez y ELP (de los mejores planteles en los últimos 2 años). Con los promedios y los cortos, más que competitividad hay disparidad en este sentido, equipos que hacen un buen año pueden estar en la promoción (caso Olimpo, All Boys) y equipos horribles todavía estar jugando la primera (GELP, Huracán, el mismo River de hace 2 años). Se las hago más clara. Vélez podría perder todos los partidos de la que viene y aún así no descender ni estar en la promoción. Qué tul.
licuadora
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Boca)
No dice nada la nota, De la Serna. No querés caer en lugares comunes decís al final de la nota con el tema de lo imprevisible de los clásicos, pero toda la nota es un lugar común. Y hasta donde yo veo, el tema Riquelme-Falcioni el único problema es que la prensa habla de eso, pero en la cancha y en el trabajo diario no se ve ningún problema, por lo tanto es puro humo.