Vale arrancar por un ejemplo para graficar la importancia que tomaron las pelotas paradas en el fútbol argentino. Arsenal jugaba frente a Boca, por la 15a fecha, en Sarandí. Y Gustavo Alfaro, uno de los DT que más trabaja este tipo de situaciones, quiso aprovechar los saques laterales de Cristian Alvarez, que los ejecuta como centros con una precisión similar a cuando los hace con el pie. Pero como la cancha estaba húmeda, ubicó un colaborador a la altura del área rival con una toalla para que secara cada balón y lo entregara al alcanza pelotas, que a su vez sigue la cadena hacia Álvarez, acción tomada por las cámaras de Paso a Paso , en TyC Sports.
Fecha tras fecha hay goles que se generan de tiros libres, de córners, de jugadas preparadas. En la 17a, fueron 9 de 22. Además del mérito en la pegada del que ejecuta y la movilidad y precisión de quien convierte, ¿cuáles son algunos de los detalles que terminan definiendo ese tipo de acciones?
En los córners, la primera decisión para el que defiende es si hará marca en zona, hombre a hombre o mixta. Siempre hay uno libre que va al balón y después, de acuerdo al perfil del ejecutante, se puede poner un jugador en el palo para evitar el gol olímpico. Pero es fundamental la concentración no sólo para tomar las marcas, sino también para las segundas jugadas . Surgen de rebotes, de envíos pasados que vuelven a poder del equipo que ataca y -si se saca una foto allí- se verá como no hay un solo equipo que no pierda las marcas. Por eso se ven cada vez más córners cortos , para jugar con esos segundos de "desmarque" antes de enviar el centro. Como hizo Morales con Gastón Díaz para el 2-3 de Teté González en Tigre: hubo cinco futbolistas del Globo, pero ninguno marcaba a González ni Stracqualursi.
Huracán puso un hombre en el palo, pese a que el córner desde la izquierda lo ejecutaba un zurdo (Leone); el envío fue abierto, cabeceó Stracqualursi y Echeverría convirtió con un segundo cabezazo debajo del arco, habilitado por el mismo jugador, que no salió para dejar a rivales en off-side. Doble error y 2-1.
Arsenal tira los córners abiertos (Caffa desde la izquierda y Adrián González desde la derecha) para que sus defensores lleguen corriendo desde atrás y reciban de frente al arco, como hizo Lisandro López en el 2-0 ante Olimpo.
Para defender los tiros libres frontales, es clave mantener la línea defensiva lo más lejos posible de su arco. Así, el arquero tiene espacio y puede salir a romper con los puños al balón sobre el punto penal, donde caen la mayoría de los envíos ejecutados con la pierna cambiada : con zurda desde la derecha y con derecha desde la izquierda. El mejor equipo argentino que resuelve con acierto este tipo de acciones es Independiente, incluso neutralizando así ataques rivales en la Copa Sudamericana 2010.
Boca, con Falcioni, probó con todas las fórmulas. Hasta tirando el achique , para confundir al rival: le salió con Estudiantes y frente a Lanús quedó enganchado un defensor, pero -empezando por sus arqueros-, no da garantías en el juego aéreo. Si no es un mal gesto técnico, es una falta de diálogo. Tendría que evitar directamente hacer foules cerca de su área, pero...
Vélez, con Gareca, es otro que recurría a tirar el off-side, hasta que una tenaza no cobrada de Schiavi a Somoza terminó en gol de Newell's. El juez no vio el foul y ese bloqueo sirvió para que Somoza habilite a todos.
Entrenar los rebotes también tiene sus beneficios: como sucedió en el gol de Bustamante a All Boys: no bien De Souza ejecutó el tiro libre directo, el defensor, filtrado entre la barrera rival, salió corriendo dando por sentado un rebote de Nico Cambiasso. Optimista, llegó antes (y habilitado) porque el que defiende no suele tener en cuenta las segundas jugadas y fue el 2-1 para Banfield.
DT egresado de la Escuela Nicolás Avellaneda
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