El 12 de diciembre pasado, Ricardo Gareca tenía en mente irse de Vélez. Pese al subcampeonato en el Apertura 2010, sentía el desgaste lógico de estar dos años al frente del plantel. Pero la ovación de los hinchas en la cancha de Racing, en la última fecha, lo emocionó y le hizo torcer la decisión. Por delante tenía el desafío de la Copa Libertadores, dar ese salto de calidad internacional. El entrenador mantuvo coherencia desde el mensaje futbolístico, el sistema táctico y los intérpretes. No hizo locuras, tanto es así que del equipo que le ganó a Racing aquella tarde sólo se desprendió de Somoza y Cristaldo. En el cambio de figuras, sumó a David Ramírez y Guillermo Franco, reemplazando el puesto de volante central con un canterano que ya pedía pista: Razzotti.
Como ya se apuntó una vez, Vélez es el equipo que mejor respalda sus ataques. Avanza en bloque y llega con muchas alternativas de pase para finalizar las jugadas. Se mueve en un sistema táctico 4-3-1-2 o 4-4-2 flexible y ofensivo. Preferentemente, ataca por la izquierda para terminar por la derecha, pero pone siempre a cinco jugadores en el área rival.
¿Por qué es un equipo completo? Porque desde las características de sus jugadores aporta todas las variantes para llegar al gol: de los 34 que sumó en el Clausura, 15 fueron de jugada colectiva (3 de ellos de cabeza); 7 de contraataque; 3 con remates desde fuera del área; 4 de penal y 5 de pelota parada (3 de ellos de cabeza). Trece los convirtió en los primeros tiempos y 21 en los segundos, lo que también le agrega un plus físico y anímico más allá del desgaste general por afrontar el campeonato y llegar a semifinales de la Copa Libertadores.
Tiene juego corto con los triángulos que arman por izquierda entre Moralez, Papa y Juan Manuel Martínez; tiene pase largo con Zapata, muy inteligente para habilitar a Silva y Martínez a espaldas de los centrales; tiene efectividad: no necesita generar mucho para convertir; tiene protagonismo: no se conforma con el 1-0 y siempre sigue buscando más.
Vélez juega hasta con los rebotes y aprovecha un despeje corto de un central o el arquero. Es uno de los equipos con mayor movilidad. Se autogenera los espacios, y Silva y Martínez juegan para él todo el equipo. La inteligencia y el desequilibrio de ellos les abren caminos a todos. Los volantes tocan y van; siguen las jugadas.
Tiene un arquero que aparece en los momentos difíciles, como las atajadas de Barovero ante Godoy Cruz. También defiende bien cuando pierde el balón: se reagrupa y hasta Ricky Alvarez, uno de los más habilidosos, se sacrifica para recuperar. No es fácil hacerle un gol a Vélez, y apenas se pueden apuntar un par de ítems por corregir: el juego aéreo en las pelotas paradas y la lentitud de Domínguez y Ortiz en el uno contra uno.
Cuenta con un recambio que puede cambiar la ecuación de los partidos. No es casualidad que su goleador sea un suplente: David Ramírez. También está Ricky Alvarez; Montoya fue titular en el título del Clausura 2009; Iván Bella es un volante zurdo muy interesante que Gareca llegó a utilizarlo también como lateral; Gastón Díaz, Tobio, Canteros, Vuletich, Franco...
Las inferiores son su principal inversión. Los dirigentes hacen compras puntuales (y buenas) y les van generando el espacio a los chicos del club.
Para cerrar el círculo, un DT que antepone el equipo por encima de los nombres. Que se basa en los "momentos" para poner y sacar jugadores, que respeta los méritos de los titulares, pero también las oportunidades de los suplentes. Y que sabe que, aun en la victoria, es necesario el recambio. En la rueda de su éxito, presiona tanto el que pretende una venta como el suplente que tiene con qué ser titular. Hoy, con Razzotti, nadie extraña a Somoza. Y dentro de poco será Héctor Canteros quien pida pista para ser el patrón del medio.
RIVER: Juan José López perdió el rumbo: el equipo se conformó con el empate y él contribuyó con cambios mezquinos. Pavone ingresó tarde.
QUILMES: C. Lombardi está haciendo un muy buen trabajo, pero ante San Lorenzo, con el partido controlado, terminó con 7 defensores. ¿Era necesario?
ARGENTINOS: Troglio acertó en poner a un punta veloz por el enganche. Ciro preocupó a la defensa de Lanús y le hicieron un penal que el juez no cobró.