"Ni loco doy marcha atrás", lanzó Julio Grondona el miércoles último. Cinco días después, el presidente de la AFA y los ideólogos de la fusión del torneo de Pprimera con la B Nacional descubrieron que el GPS alertaba sobre la posibilidad de estrellarse. Se guiaron por "equívocas y falaces encuestas" que intentaron "mostrar un aluvión destituyente". Actuaron en consecuencia y anoche desarticularon el proyecto del cual hoy nadie se hace cargo, en ningún ámbito. El hombre que maneja el fútbol argentino desde hace 32 años quedó jaqueado. Como nunca.
"Ningún gGobierno ha estado imponiendo cosas a la AFA", aclaró Grondona. Sabe que la FIFA no acepta ese tipo de injerencias. Por suerte, en Zurich no se enteraron de los pagos anuales mínimos garantizados de $ 600 millones como rescate por "el secuestro de los goles" en la Argentina que Grondona había rubricado. Un desembolso ampliamente superado por la inversión publicitaria privada. Como se proyectaba cuando fue presentado el programa Fútbol para Todos, los deportistas sin recursos no saben cómo agradecer el dinero proveniente del 50 por ciento de la propaganda que excedió los 600 millones rigurosamente depositados por la Jefatura de Gabinete.
El dinero se lo dan a muchos clubes que no descartaron llamar a convocatoria de acreedores. Sólo a la AFIP le deben cerca de 300 millones de pesos sobre un total, comprobado, de más de 1000 millones. Se trata de clubes que vendieron jugadores al exterior por US$ 1127 millones en los últimos 10 años y que hoy subsisten gracias a la caja de la AFA.
Ahora se puede vender la idea del torneo federal para acabar con los "actos antideportivos de los países desarrollados", práctica denunciada por el vocero de la AFA, Ernesto Cherquis Bialo, para evitar descensos de los grandes equipos. Fue hace ocho días.
Pocos alcanzan a desentrañar el camino de perfección, excelencia y anticipación que transita el fútbol argentino estos días. Cuenta con una ventaja que no tienen en otras partes del mundo: aquí todo lo gobierna la razón y la transparencia. Más allá de nuestras fronteras, usan la mentira como método, se aprovechan de la ingenuidad, de la impunidad, de la incondicional pasión de los hinchas, para seguir vaciando "el negocio".
"Abatido", fue la definición textual de un dirigente del círculo íntimo de Grondona para definir su estado de ánimo. Adivina que la rebelión acabará con el "todo pasa".