PELOTA AL ÁNGULO: Mario Regueiro (Lanús). Todos soñamos alguna vez con tomar la bola de aire, bien de lleno, y con una volea brutal, levantar la red del arco rival. Sentir electricidad en el cuerpo y festejar un golazo descomunal. El uruguayo lo hizo realidad y aunque luego dijo, que su eficacia en este tipo de acciones es de apenas el diez por ciento, Albil lo sufrió y todo Lanús festejó el gran gol de la quinta fecha del Apertura. El granate recuperó su mejor estilo y ya es escolta del torneo.
PELOTA ATAJADA: Guillermo Sara (Atlético de Rafaela). El arquero fue el principal responsable de que la "crema" siga estando arriba del postre y en lo más alto del campeonato. Una sólida actuación, que encontró su pico, a la hora del penal que le detuvo a Jerónimo Barrales. Los de Trullet son el equipo sensación y se mantienen en la punta. Hasta aquí habían mostrado otras individualidades, ahora fue el turno de su arquero. Sara, genio y figura.
PELOTA PARADA: Mariano Echeverría (Tigre). A los de Victoria todo les cuesta mucho, por eso hacen un aprovechamiento integral de cada pelota detenida. Con ese recurso, el marcador central ganó en la cancha de arriba y le permitió al equipo de Arruabarrena ganar un partido áspero frente a Banfield. Tigre necesita sumar puntos, que le permitan alejarse de los últimos puestos en la tabla de los promedios, por eso festejó la victoria con mucha efervescencia.
PELOTA PERDIDA. Marco Pérez (Independiente). En el único error que Agustín Orión cometió en la victoria "xeneize", el colombiano tuvo en sus pies una chance clarísima. Tanto dudo, tanto se demoró, que a la hora de definir sacó un remate que el arquero envió al corner. Independiente jugó un partido flojo y la derivación de la misma fue la renuncia de su entrenador Antonio Mohamed. Flojos resultados en el ámbito local, pésimos a nivel internacional, la salida del "Turco" resultó irreversible.
PELOTA AL VACÍO (asistencia): Martín Rolle-Néstor Bareiro (Olimpo). Están juntos porque se repartieron las funciones y se devolvieron gentilezas. Primero el delantero le sirvió el tanto al zurdo mediocampista. Luego el enganche llegó al fondo, envió el centro atrás y el paraguayo convirtió el gol del triunfo. Un jugada calcada, con el mismo final feliz. El equipo de De Felippe se aprovechó del bache futbolístico que sufre el campeón y logró un triunfo muy importante para engrosar su promedio.
PELOTA AFUERA: Julián Velázquez (Independiente). El defensor fue lo mejor de su defensa. Como un rápido bombero, apagó todos los focos de incendio que pudo, pero terminó pagando con su físico. Se esforzó al máximo para salvar en la línea un remate de Mouche, pero en el envión se incrustó el palo sobre su humanidad, dándose un golpe tremendo. Debió abandonar la cancha, muy dolorido, por el golpazo, pero más por la derrota.
PELOTA DE TRAPO: Estudiantes L.P. Ni el más pesimista de los hinchas del "pincha" hubiera imaginado un comienzo tan malo en el inicio de la temporada. Ni las viejas glorias, ni los flamantes refuerzos han logrado estar a la altura de las expectativas, por eso la tabla lo muestra en el último lugar con apenas dos puntos. Además, la derrota por dos goles ante Arsenal de Sarandí lo pone al borde del precipicio de la eliminación en la Copa Sudamericana. Russo no le encuentra la vuelta a un plantel con calidad y cantidad, el tiempo pasa y las urgencias crecen.
PELOTA DE CUERO: Giovanni Moreno (Racing). Luego de seis meses, justo en la cancha en donde se lesionó, el colombiano volvió a sentir las sensaciones que experimenta cualquier jugador. Jugó media hora y demostró que aunque de abajo aún le falta ritmo, de arriba le sobra clase. Dentro de lo gris que fue el empate entre All Boys y Racing, un par de movimientos con su cintura y algunos pases con su zurda mágica, nos dieron un pedacito de su magia. De a poco irá recuperando explosión y gambeta, pero su retorno ya es una grata noticia para Racing y para todos los amantes del buen fútbol.
PELOTA DE ORO: Lucas Viatri (Boca). Confirmando que es mucho más que un simple goleador, el delantero se tiró atrás para disfrazarse de Riquelme y fue la figura del clásico. Tiene clase, criterio, técnica e inteligencia. Con esa gama de atributos, le alcanza y sobra para destacarse en la medianía del fútbol argentino. Boca fue más que Independiente y ya está a un paso de la punta. En otro tiempo, Viatri ya había demostrado que no le pesa ser el reemplazante de Palermo. Ahora nos convenció de que si bien no es el "10", puede tirarse atrás y ayudar a jugar al equipo.