En apenas cuestión de horas, el fútbol argentino jugó varios y diferentes partidos. Los menos importantes, paradójicamente, fueron aquellos -o aquel- en los que la pelota rodó sobre el verde césped. Es que generaba y genera cierto pudor hablar de eso, simplemente de fútbol, cuando en otros escenarios, como tribunas o Tribunales, se ponían en juego historias definitivamente más trascendentes.
En las tribunas de la interminable cancha de Independiente, por ejemplo, los hinchas y socios genuinos, hartos de ser confundidos con los mercenarios barras bravas, decidieron hacer algo distinto a lo que la mayoría hace siempre: en lugar de dejarles libre el corazón de la tribuna para que lo ocupen como si fuera su principado -ese gesto habitual en todas las canchas, que mezcla sumisión, temor y a veces insoportable admiración- , esta vez le liberaron los costados -en un gesto de desprecio simbólico pero a la vez concreto- y se fueron a la vereda de enfrente (dicho esto en todos los sentidos) dejándolos solos y en evidencia. Se pudo distinguir entonces quién es quién y qué hace qué. Sobre todo, cuando alguno de esos sujetos, impúdicamente uniformados con camperas blancas oficiales del club, se trasladaron del sector Norte que colonizan habitualmente al sector Sur, donde se habían ubicado los. ahora inadaptados, para disciplinarlos a golpes. Si no los captaron las costosísimas cámaras de seguridad -sugestivamente en arreglo o en desarreglo, vaya uno a saber- sí lo hicieron infinidad de teléfonos celulares, que socializaron ésas imágenes rápidamente.
En los Tribunales, sólo unas horas después, varios de los más conocidos integrantes de la infausta banda Los Borrachos del Tablón fueron condenados a penas inéditas por el asesinato de un colega de ellos. Para la Justicia, son homicidas, aun cuando esperarán en libertad que la condena se haga efectiva. Para la historia futbolera, son también partícipes necesarios del desmoronamiento institucional y deportivo de uno de los clubes más grandes y gloriosos del país.
Unos y otros, éstos, de los Tribunales y aquéllos, de las tribunas, han convivido o conviven con los dirigentes de esos clubes que dicen amar, pero que en realidad usan para lucrar. A unos y a otros, y a los que los protegen o usan también, les han dado señales distintas en sus formas pero idénticas en su esencia, de que la impunidad no es necesariamente invencible. Que con ciertas tácticas se le puede ganar.
JABAGI
(hincha de:
Belgrano)
que ustedes no le den cobertura a otros equipos ademas de los "grandes" no quiere decir que no pasen otras cosas en el mundo del futbol, se jugaron un monton de clasicos del interior en la copa argentina, los cuales prefirieron ignorar
guillermo_aldao
(hincha de:
Boca)
muy bien arcucci,ahora solo faltaria que los periodistas expliquen por ejemplo por que no hablaron,no hablan y no hablaran de jose maria aguilar, acaso aguilar en mas de una decada no dejo temas para el "periodismo" deportivo argentino?
JABAGI
(hincha de:
Belgrano)
que ustedes no le den cobertura a otros equipos ademas de los "grandes" no quiere decir que no pasen otras cosas en el mundo del futbol, se jugaron un monton de clasicos del interior en la copa argentina, los cuales prefirieron ignorar
El_Cafe_Veloz
(hincha de ...)
Arcucci... tuvo que venir la década de la hiper-tecnología con celulares que graban todo para que USTEDES LOS ""PSEUDO-PERIODISTAS"" cubran y le den importancia a este "mal" que hace décadas que sufre el futbol... cuando la tecnología superó y sobrepasó al pseudo-periodismo "propagandista" que sólo se dedica a promover y propagandear el "negocio" y callar por interés. Recién ahí te llenas la boca y te haces el "valiente" llamando mercenarios a esos delincuentes... el "pseudo-periodismo" va a quedar cada vez mas y mas expuesto... como esos barras que quedaron solos en la Norte.