INVERCARGILL.- Minuto a minuto. Así viven los Pumas este Mundial. Es la mejor opción a su realidad. No pueden darse el lujo, por ejemplo, de los ingleses, que tras el partido del sábado abandonaron Dunedin para instalarse en la suntuosa Queenstown, donde a la espera del test con Georgia se divirtieron practicando deportes extremos y frecuentando los bares.
Para los rugbiers argentinos, cada instante en la concentración, en el gimnasio o en los entrenamientos vale oro. Ahí es donde forjan no sólo el plan de juego, sino también el espíritu, que en este tipo de contiendas es igual o más de importante. Por eso, el último día libre en Dunedin prefirieron quedarse en el hotel para compartir un asado y un torneo de truco. Nada de distracciones afuera. Minuto a minuto, viviendo el objetivo de jugar partido por partido para intentar llegar al primer objetivo de los cuartos de final.
La mística parece estar intacta. Se percibe en cada entrenamiento, gesto y declaración; en los veteranos con decenas de batallas y en los jóvenes que están debutando en una Copa del Mundo. No es un lugar común, créanlo. La herencia de ese corazón histórico para ponerle el pecho a las adversidades ha llegado a este grupo. Quedó demostrado contra los ingleses. No lo decimos los argentinos; lo admiran los otros.
Pero es minuto a minuto. Llega Rumania, al que los Pumas tendrán que jugarle con la misma seriedad y respeto que contra Inglaterra. Que no son los favoritos, aunque la historia y el nivel digan que sí. Que hay que ganar y, después, si viene el bonus, mejor. Primero lo primero, pese a que suene obvio. Porque tampoco queda otra. Una derrota o un empate los despedirá prácticamente de la lucha por atravesar la primera rueda.
No es éste el equipo de 2007, se sabe. Tampoco puede compararse con ningún otro de los Mundiales anteriores. En nada. Sólo un ejemplo: el de 2003, eliminado en primera rueda, goleó a Rumania 50-3. ¿Alguien puede imaginar hoy una diferencia semejante? No.
Minuto a minuto. Así también habrá que jugar el sábado. Pelota por pelota. Intentando más por afuera que ante Inglaterra, aunque allí habrá que ver qué clima presenta Invercargill a esa hora, las 15.30. Si llueve, quizás haya que cerrar el juego de nuevo. Y lo primordial para cualquier esquema: anotar puntos. No desperdiciar ni una oportunidad de try o de sumar con el pie.
Esta es la realidad de los Pumas hoy. No existen los partidos fáciles. Todos serán duros y complicados. Lo saben ellos mejor que nadie, que es lo más importante. "Humildad y concentración", repiten jugadores y staff. Desde ahí se ha construido la parte más rica de la historia del seleccionado argentino. Superando las adversidades, y vaya que las hubo en este camino posterior al Bronce 2007. Desde ahí, todo es posible. Este equipo tiene con qué. Pero se insiste: es minuto a minuto.