PALMERSTON NORTH.- ¿Qué dejó la primera parte de la Copa del Mundo, con ocho equipos que siguen en carrera y doce que ya se marcharon a sus casas?
El duelo Norte-Sur. El cuadro quedó armado como nunca. Los europeos, por un lado de la llave, y los del Sur, por la otra. Irlanda y Los Pumas lo hicieron posible. Los de verde, mandando a los Wallabies a eliminarse con los Springboks; los argentinos, sacando a Escocia, que por primera vez en la historia no alcanzó esa instancia. Entonces, como en 2003 y 2007, habrá una final Sur-Norte.
El juego I. De los europeos, Gales e Irlanda mostraron lo mejor. Con recetas diferentes. Los galeses han vuelto a las fuentes, dándole vuelo a la pelota desde todos lados y jugando un rugby dinámico. Aquí estuvieron cerca de tumbar a los Springboks y consiguieron las dos mayores goleadas en su paso por los Mundiales: 81-7 a Namibia y 66-0 a Fiji. Irlanda, con un scrum poderoso y una defensa tremenda, ganó todos sus compromisos. Ambos chocarán en cuartos. Ambos estaban para más.
El juego II. De los del Sur, los más completos fueron los All Blacks, pero los Springboks mandaron en el Grupo de la Muerte y ratificaron que son coperos. Guardaron la tropa en el 3 Naciones y acá se muestran intactos para retener la corona. El duelo con los Wallabies será apasionante.
Los Pumas. Enorme mérito haberse metido de nuevo entre los ocho mejores. Es el único en esa instancia con un plantel totalmente nacido en su propio país, y el único que llega sin una competencia regular. Pasión y fortaleza en la adversidad volvieron a ser su sello de fábrica. En el juego, lo más solvente fue la defensa: sólo recibió tres tries.
Los emergentes. De los que se quedaron afuera, Samoa fue el mejor de todos. Ha progresado notablemente. A su fuerza le agregó orden. Estuvo cerca de ganarles a los Boks y a Gales. En otra zona, quizá se hubiese clasificado. Otros que avanzaron: Canadá, Georgia, Estados Unidos y Tonga, que dio el gran batacazo al derrotar a Francia.
Para atrás. Escocia y Fiji retrocedieron no sólo en cuanto a su ubicación, sino también en su juego. Los británicos anotaron tries únicamente en el partido con Rumania. Los isleños apenas vencieron a Namibia. Los africanos y Japón continúan muy lejos de todos.
La decepción. Por ahora, Francia. Y se escribe "por ahora", porque es impredecible y siempre es capaz de un golpe, sobre todo en los Mundiales. Pero su juego fue pobrísimo y la convivencia está a punto de estallar. La prensa la compara con la Francia de Domenech en el Mundial de Sudáfrica 2010.
Poca puntería. Asombra el escaso acierto en las patadas a los palos. De Wilkinson, por ejemplo. Y en ese rubro, Los Pumas van últimos en efectividad.
Un Mundial herido. Demasiados lesionados, con Dan Carter a la cabeza por su estrella de crack. Los jugadores no tienen descanso y llegan saturados físicamente al Mundial. Un tema que traerá polémica.
Un Mundial feliz. Si bien los estadios no se llenaron, la pasión por el rugby en Nueva Zelanda es incomparable. Y el turismo, en crisis absoluta en 2010, salió a flote en este país gracias al Mundial.