Manu es un seguidor incondicional de la Liga Nacional. Sigue hablando con pasión de todo lo que ocurre en el básquetbol local. "Pude ver a Estudiantes un par de veces, lo disfruto muchísimo. Veo a la Liga bien. Creo que podría jugarse un poco más lindo. Se juega muy físico. Y no porque los árbitros sean malos, sino porque la idea de arbitraje indudablemente es así."
-¿Y los entrenadores que plantean el medio foul?
-Sí, está bien. Pero el entrenador puede hacer lo que los árbitros le permitan hacer. Te garantizo que si se cobran foules, no hay técnico que mande a un jugador a agarrar. Es una cuestión de filosofía de la Liga. Hay que ponerse de acuerdo y decir: Queremos jugar más físico y de goleo cerrado o queremos darle un poco más de lugar al jugador que juega lindo, talentoso y que hayan ocho puntos más de promedio por partido . Es el momento con más talento de la última década de la Liga. La crisis en Europa nos benefició y me gusta ver que tantos jugadores vuelvan. Pepe, Stanic, Quinteros -un regreso importantísimo-, Dani Farabello, ya había vuelto el Colo Wolkowyski antes.
-Puede ser contraproducente. La Generación Dorada terminó de formarse en Europa. Ahora hay menos jugadores yéndose a Ligas poderosas.
-Antes de irte a una Liga tenés que jugar y ganar minutos acá. Si vos a los 17 años te vas, no pasa nada. No te van a dar ese lugar a no ser que seas Scola o Delfino, que se fueron a los 18 y jugaron como extranjeros. La gran mayoría de nosotros nos formamos acá. Nos hicimos hombres acá, por decirlo de algún modo, y después emigramos y dimos el salto de calidad. Esta es, posiblemente, la mejor Liga de América latina. Es más, yo bajaría un extranjero. Jugaría con dos para que tengan más lugar los de acá. Facilitaría el desarrollo.
-En tu crecimiento como jugador, ¿te sentís más como un producto de la Liga o del estilo europeo?
-Es muy difícil... Me transformé en un muy buen jugador acá, pero en un ganador y en un jugador de equipo allá. Me fui con una confianza enorme, con la convicción de que individualmente le podía ganar a cualquiera, y después terminé siendo un jugador de equipo.
-Se fantaseó mucho con ver a algunos de ustedes en la Liga aunque parece imposible. ¿Cómo te imaginás que sería ver a algunos de ustedes cuatro acá?
-Se hace más difícil destacarse porque todo es más cerrado. Pero terminaríamos marcando diferencias. Se vio en el Preolímpico y no era la Liga. Pero a uno le cuesta acostumbrarse a que te agarren constantemente, te empujen. Llevo nueve años jugando en Estados Unidos y en los últimos cinco había jugado sólo 12 partidos FIBA. Necesitás adaptarte, pero no tengo dudas de que cualquiera marcaría diferencia. Luis (Scola) hace un desastre jugando contra Brasil o Puerto Rico, imaginate lo que sería en la Liga...