Últimamente, cada eslabón de la cadena que une a todo Barcelona puede ser utilizado como ejemplo. La forma de atacar, la de defender, el entendimiento que existe en cada uno de sus intérpretes para generar minisociedades que, luego, construyen las columnas donde se edifica su rendimiento. En octubre pasado, un informe del diario Sport reflejó que el principal socio de Leo Messi es Xavi Hernández. Xavi inicia las acciones y es clave en la posesión, ya que su talento se basa el alto porcentaje de pases acertados (91,4%); Messi, en cambio, en la finalización. Xavi es el compañero que más pases recibe de Messi y, también, el que más balones le da a Leo. Hasta esa fecha, tomando como referencia los primeros partidos de la temporada, la estadística reflejaba que se habían conectado en 231 jugadas, de las cuales 47 habían terminado en remates al arco y, 12 de ellas, en gol.
Cuando un DT asume en un equipo, lo primero que busca armar es, justamente, pequeñas sociedades. Ahora bien, trasladado al fútbol argentino y lo que sucedió en los torneos locales durante 2011, ¿cuáles fueron las mejores empresas ? Hubo muchos cambios de futbolistas de un semestre al otro. Sin dudas, si Vélez no se hubiera desprendido de Moralez y Silva, el cuarteto conformado junto con Juan Manuel Martínez y Augusto Fernández tenía rendimientos y resultados para llevarse todos los premios. El triángulo armado por la izquierda entre Maxi, el goleador uruguayo y el Burrito era finalizado sobre la derecha por Augusto. Se entendían a la perfección y así dieron la vuelta olímpica en el Clausura, además de llegar hasta las semifinales de la Copa Libertadores.
Un tándem que dio que hablar en el segundo semestre fue el que conformaron entre Riquelme y Clemente Rodríguez, con Erviti como rueda de auxilio tanto para atacar como para defender. Por la banda izquierda estuvo la usina de juego del Boca campeón del Apertura. Como reconoció el propio Román en medio del campeonato: "Todos saben que voy a pasarle la pelota a Clemente, lo que no saben es cuándo se la voy a dar; o en qué momento va a empezar a picar él".
¿Otras sociedades exitosas? La que conformaron Obolo y Leguizamón (después se lesionó) en el primer semestre de Arsenal y, en el Apertura, el entendimiento que mostraron Vázquez y Pereyra, con paredes, asistencias y goles para la muy buena campaña de Belgrano.
Pero si tomamos como referencia los 365 días de la primera división, hubo un trío que marcó diferencias, aunque su equipo (Godoy Cruz) no fue campeón. Se trata de la sociedad que conformaron entre Diego Villar, Ariel Rojas y Rubén Ramírez, pilares para el cuarto puesto en la tabla general de 2011, detrás de Boca, Vélez y Lanús. Con un estilo definido y bajo el mando de Jorge Da Silva, entre Villar, Rojas y Ramírez anotaron 25 goles y generaron 19 asistencias. Ramírez había arreglado con Villar darle un dinero en dólares por cada "pase gol" recibido, pero al final, lo resolvieron con un asado.
Si uno toma los videos de los goles de Tito Ramírez ante Vélez, Banfield y Arsenal, en las fechas 1, 4 y 5, respectivamente, verá las similitudes: contraataques del conjunto mendocino, corridas por la derecha de Villar -como los viejos wing- y centros bajos al punto penal para el ingreso del centrodelantero. Frente al conjunto de Liniers, todo nació de un contraataque tras un tiro libre a favor de los de Gareca; algo similar fue ante Banfield y, con Arsenal, Godoy Cruz ya estaba jugando para sostener el 1-0 con un sistema táctico 5-3-2 (Da Silva había puesto a Curbelo -central- por Cabrera -volante ofensivo-). Ese día, en Sarandí, Villar y Ramírez ingresaron al mismo tiempo (a los 21 minutos del ST) por Miranda y Navarro, y fueron decisivos.
También definen al revés, con pivoteo de Ramírez para el derechazo de Villar (como ante Tigre, por la 3a fecha).
Villar suele ser el lanzador para los goles de Ramírez, Caruso o el propio Rojas, como el tanto de cabeza en la última fecha en Rafaela, donde se consiguió la clasificación a la Copa Libertadores. O como la anotación también con juego aéreo de Rojas ante un centro desde la derecha de Villar ante Estudiantes, por la 14a fecha.
En el Clausura, Boca los sufrió en la Bombonera: primera llegada de Godoy Cruz y gol de cabeza de Ramírez tras centro (ahora desde la izquierda) de Villar. Frente a Colón fue asistencia de Rojas para el gol de Villar; y así concretó varios más, como en la 18a vs. Racing, con toque de Ramírez tras un centro de Rojas. En definitiva, se trata de tres nombres que no levantaron ninguna copa, pero que merecen un gran reconocimiento.