"Quería felicitarlos de corazón porque están entendiendo lo que es el rugby y los valores que tiene como la amistad y el compañerismo. Creo que eso es lo más importante", decía Santiago Phelan, entrenador de los Pumas, parado en medio de una cancha de tierra y piedras, rodeada de alambrados de púa y mucha policía.
En una tarde de calor agobiante, una treintena de presos, de entre 18 y 21 años, miraban con profunda atención y escuchaban en silencio las palabras de Tati. Allí, ante ellos, se paraba erguido, y hasta conmovido, quien había conducido meses atrás al seleccionado argentino a la tremenda batalla frente a los All Blacks, por los cuartos de final de la Copa del Mundo de Nueva Zelanda.
Ahora era el turno de ellos, los olvidados de la sociedad. Ganadores de su destino por mérito propio pero, también, muchas veces empujados por las circunstancias, los internos de la Unidad Penitenciaria N° 47 de San Martín aprovecharon cada segundo de su encuentro con varias leyendas del rugby argentino.
Más atrás asentían los ex Pumas Manuel Contepomi, Gonzalo Longo y Santiago González Bonorino, junto al apertura de Alumni, Santiago González Iglesias, e Ignacio Pasman, el pilar de Champagnat, entre otros, que fueron los invitados especiales y con quienes los presos estaban embelesados.
La tocata que se organizó en la improvisada cancha de rugby, del reducto carcelario, fue parte de un plan que está llevando adelante la Fundación Botines Solidarios, que preside Ignacio Corleto, para difundir el deporte y llevarlo a quienes más lo necesitan.
Las escarpadas paredes grises, coronadas de intimidantes alambrados de púas, rodean el pabellón donde estos jóvenes intentan purgar sus delitos y reinsertarse en la sociedad. Allí, en medio de este predio donde la desolación parece encontrar su hogar, se enciende una luz de esperanza de la mano de la pelota ovalada y el entusiasta espíritu de aquellos que sueñan con un mundo mejor.
Gabriel Coppola, licenciado en educación física y campeón panamericano de tenis de mesa en silla de ruedas, es el encargado del entrenamiento de este grupo de jugadores que asoma nuevamente a la vida de la mano del deporte. "Acá, en el pabellón 9, tenemos un taller de rugby con los jóvenes adultos y lo llevamos a cabo desde hace cuatro meses", dijo, mientras dirigía la entrada en calor.
Al hablar de su propia experiencia y la decisión de enfocar su trabajo en un área poco convencional, sostuvo: "Si me decían que yo iba a estar acá, no lo creía. Surgió la posibilidad de trabajar acá, la acepté y fue todo un desafío. La verdad es que fue fantástico porque, como muy pocos, valoran mucho lo que vos hacés. El hecho de venir desde «afuera», de la calle, e ingresar al penal lo valoran mucho. Eso es muy gratificante".
Para desarrollar el encuentro se resolvió que la modalidad de juego fuera una tocata, con cuatro equipos. Dos de ellos integrados por los locales y el resto por las ilustres visitas. De esta manera se pudo comprobar la sensible noción del rugby con la que ya cuentan los alumnos y notar el creciente entusiasmo con el que participaron.
"¡Dale amigo, dale!", le recriminaba Víctor, de 20 años, a un compañero cuando los pases se demoraban en llegar hasta la punta. Rápido y astuto intentaba burlar los toques del Chalo Longo y Manuel Contepomi apoyándose en su habilidad y en la polvareda que se levantaba en cada zigzagueo.
Unidos por historias y presentes tristes -conviven los condenados por delitos de robos que van desde siete años de cárcel hasta prisión perpetua- ahora disfrutaban de la liberación de la mente en un partido que los llevaba a enfrentarse con glorias del deporte. Tan agradecidos estaban aquellos que cuando Corleto apoyó un try en el improvisado in-goal que lindaba con un enorme alambrado, Carlos, otro interno, se acercó, lo palmeó en la espalda y le dijo, mirándolo a los ojos: "Te lo merecías".
Las metas de la fundación
Desde hace tres años Nani Corleto, junto a sus hermanos y un grupo de amigos de CUBA, llevan adelante la fundación Botines Solidarios. "En este primer paso queríamos poder trabajar y con esfuerzo lo logramos; queríamos demostrarles lo que es el rugby", dijo el ex fullback.