Cuando hoy, reanudada la Jupiler League tras un receso de poco más de dos semanas, Matías Suárez ingrese con Anderlecht para defender el primer puesto ante Brujas, lo hará como flamante Soulier D'or (Botín de Oro). A este delantero cordobés de 23 años, la resonancia francesa ya no lo hace sufrir como cuando a mediados de 2008, recién llegado a Bélgica, la adaptación, dentro y fuera de la cancha, lo tenía angustiado y dudando del paso que había dado. "El primer año me costó mucho porque no jugaba demasiado y además me lesioné en una rodilla. Lo tomé como una experiencia porque yo recién llegaba a Europa, prácticamente no había salido de la Argentina", expresó a LA NACION el ex Belgrano, que el miércoles pasado fue distinguido como el mejor futbolista de la Liga de Bélgica en 2011.
Es la primera vez que un argentino recibe ese premio en una competencia en la que hace unos años se destacó Nicolás Frutos, tiene a Lucas Biglia como un valor consolidado y también conoció la firmeza defensiva de Nicolás Pareja.
En su estada de diez días en Córdoba por las Fiestas aprovechó para casarse en Malagueño con Magalí, la pareja que dejó la banda del cantante Ulises Bueno (hermano del fallecido Rodrigo) para acompañarlo y darle una hija, Alona,de tres años.
De fuerte contextura (1,82m y 75 kilos), Suárez piensa que si tiene que irse de Bélgica ya no será por la puerta de atrás para volver a la Argentina como temió hace dos años y medio, sino que lo hará como un delantero que demostró condiciones para incursionar en escenarios europeos de más relieve.
"Me dediqué a aprender y ya en la segunda temporada en Anderlecht jugué más, empecé a conocer el país, la gente, mis compañeros. Y ya en la tercera temporada y en esta mitad de la cuarta me adapté en todo sentido, me siento muy bien. Igual, me gustaría jugar en una liga más importante de Europa, aunque los mercados están muy parados por la crisis. Hay que seguir metiéndole, no aflojar. Si Dios quiere, en junio puede surgir algo. La prensa me comentó un interés de Arsenal, pero no sé nada. Me gustaría ir a España", agregó.
En sus comienzos fue el "Oreja": "De chico jugué en Unión San Vicente, hasta los 12 años. Un compañero me recomendó a Belgrano porque lo conocía a Marcelo Bonetto (encargado general de las divisiones inferiores), pero justo el día que fui a hacer la prueba Bonetto no estaba. Me probaron rápido, quince minutos, así nomás, no tuve tiempo de nada. Me volví sin muchas ilusiones, pero después me fueron a buscar a mi casa para que firmara. Tenía 13 o 14 años".
Belgrano lo vendió en 2008 a Anderlecht en 1.200.000 euros. "Hacía un año que me estaban siguiendo, aunque yo me enteré en los últimos meses. Se decidieron a comprarme en un partido de la B Nacional contra Rafaela, en el que anduve bien e hice un gol".
A la distancia, Belgrano lo entusiasma: "Es increíble lo que está haciendo desde que le ganó la Promoción a River. Lo seguí todo desde Bélgica con la antena parabólica que me hice instalar. El día del ascenso lo vi en casa con Chavarría (Pablo, otro ex Belgrano que está en el fútbol belga). Me sorprendió mucho la campaña que está haciendo en primera".
Goleador de la actual Liga Europa (ex Copa UEFA) con siete tantos (Anderlecht enfrentará en febrero por los 16os de final a AZ Alkmaar, de Holanda), Suárez lo toma como una sorpresa: "La verdad es que no esperaba ser el goleador porque no soy un delantero de área, de esos que meten goles todos los partidos. A mí me gusta ser un segunda punta, jugar libre por afuera. Te digo mas: me gusta más dar una asistencia que convertir un gol. Pero bueno, justo se lesionó nuestro primer delantero (el congoleño Mbokani), para el que juega todo el equipo, y me tocó a mí ubicarme bien de punta. Ahora juegan para mí y le agarré el gustito al gol con esta racha".
Reconoce que no tiene "referentes, futbolistas a los que quiera copiarle algo", pero admite una debilidad: "Amo como juega Riquelme, es un ídolo",
Ya no es tanto el "Oreja", y si bien en Bélgica se ganó el apodo de el "Mágico", la varita mágica no lo exime del overol en algunos momentos: "Aprendí a trabajar defensivamente; yo antes era un cero en eso. Por ahí, en la Argentina, los delanteros no defienden mucho. Acá me lo metieron, el técnico nuestro (el belga Ariel Jacobs) nos obliga mucho a trabajar defensivamente. Al principío cuesta, pero después uno se acostumbra y ya le sale solo.Tampoco es que tengo que seguir a un rival hasta nuestro campo, sino hacerle un poco de sombra a uno de los centrales o al N° 5 cuando juego más de enganche".
Guerreros,un trofeo para la vitrina
Con 230 puntos en una votación entre jugadores, entrenadores y periodistas, Suárez fue distinguido con el Botín de Oro al mejor jugador de Bélgica en 2011. Segundo quedó el volante Axel Witsel y 3°, el arquero Thibaut Courtois.
7 goles lleva en la liga europa, en la que es el máximo anotador. Igual cantidad tiene en 18 partidos en la liga de bélgica, donde anderlecht es líder.