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Sin claridad, Barcelona no pudo superar al muro defensivo de Milan

 
Leo, con Abbiati, el arquero de Milan de muy buen primer tiempo.  Foto: AFP 

La influencia de Lionel Messi sobre Barcelona y los partidos es tan acentuada que si él no hace goles puede ocurrir lo de ayer: 0-0 en el Giuseppe Meazza, en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones. No es que el rosarino sea el dueño absoluto del gol, ni que desdeñe de la función de asistente (lleva 22 en la temporada), pero como acostumbra a mejorar semana a semana los índices de su eficacia, cuando se queda en blanco despierta la curiosidad.

¿Qué le pasó?, una pregunta que con cualquier otro jugador se formularía tras una extensa racha negativa, con Messi surge en tiempos más breves. La respuesta no implica ninguna observación negativa o grave. Sin llegar a ser muy bueno, Leo tuvo un rendimiento aceptable, dentro de un encuentro con determinadas características. Milan le reforzó la marca con dos y tres jugadores cada vez que merodeó el área. Cuando estuvo cerca de escapar del perseguidor de turno, lo frenaron como fuera: Nesta lo tumbó cruzándole la pierna a la altura de la cintura, otros se juntaron para hacerle un "sandwich". No fue una carnicería despiadada, pero Milan no dudó en cometerle foul cuando no le pudo quitar lícitamente la pelota. En total, Messi recibió cuatro infracciones (fue el más golpeado de su equipo). No es una cantidad exorbitante, pero sí significativa para alguien habituado a evitar los foules. Hace 20 días, cuando le hizo cinco goles a Bayer Leverkusen, no sufrió ninguna falta.

Sin que deba tomarse como excusa, el estado del campo, blando y resbaladizo, tampoco favoreció a los futbolistas más técnicos. Messi pasó por una situación curiosa cuando ejecutó un tiro libre: se resbaló con el pie de apoyo que pisó al lado de la pelota y terminó impactando con ambos pies, casi como le ocurrió a Martín Palermo en un penal que le convirtió a Platense. Obviamente, el remate de Messi fue defectuoso, pero como tiene un don especial, le salió una involuntaria asistencia a Keita, que desperdició el gol frente a Abbiati.

Pep Guardiola hizo referencia a las malas condiciones del terreno: "Ordené a la defensa que no jugara la pelota, que la despejara. Patinaban constantemente y el riesgo era muy alto. Era muy difícil jugar en esas circunstancias, por eso me siento orgulloso de mi equipo".

Messi interrumpió ayer una serie de nueve partidos consecutivos (incluye uno con el seleccionado, en el 3-1 a Suiza) convirtiendo goles. En esa secuencia hizo 21 tantos, a un promedio de 2,33 por cotejo. Una enormidad.

El récord personal de goles en continuado lo tiene entre octubre y noviembre de 2010, cuando marcó en 10 partidos en fila (9 por el Barcelona y uno por la Argentina, con el 1 a 0 a Brasil en un amistoso). Llamativamente, esa racha se cortó en un 5-0 a Real Madrid, cuando ejerció más de asistidor que de verdugo.

Cuando a Barcelona le quedan en esta temporada un mínimo de 11 cotejos (si es eliminado por Milan) y un máximo de 14 (si llega a la final de la Liga de Campeones en Munich), Messi ya realizó el mejor curso de su carrera en Barcelona, con 55 goles, dos más que en 2010/11.

Ayer dejó pasar la posibilidad de alcanzar a Thierry Henry en el tercer puesto de los goleadores históricos de la Liga de Campeones. El francés tiene 50 conquistas, una más que Leo; tampoco tiene lejos al segundo, Ruud Van Nistelrooy, con 56. Más tiempo le llevará ponerse a la altura del español Raúl, que ostenta 71.

La exigencia seguirá siendo máxima en los próximos días. Por la Liga de España, en la que Barcelona está a seis puntos del líder, Real Madrid, Messi enfrentará pasado mañana al Athletic Bilbao de Marcelo Bielsa. El martes próximo se disputará en el Camp Nou el desquite contra Milan, que, al igual que Messi para Barcelona, no le pudo sacar provecho al gran momento de Zlatan Ibrahimovic (30 goles en 40 cotejos). Ayer se impusieron las defensas, en la que Javier Mascherano siempre estuvo bien ubicado para el quite y las coberturas.

Guardiola y Allegri, cautos
El técnico de Milan, Massimiliano Allegri, se mostró "satisfecho por lo hecho ante el equipo más fuerte del mundo". Su colega Pep Guardiola reparó en la conformidad rival: "El mejor elogio que podemos recibir es que Milan está contento con el empate. Yo también estoy satisfecho. Contra Milan nunca queda sentenciada una serie en la ida".

3 los meses que pasaron del anterior 0-0 de Barcelona: ante Villarreal, por la liga de España.

21 los goles que había hecho Messi en los 9 partidos anteriores (tres con el seleccionado).

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