Canchallena

Cancha Retro

Cuando Barcelona usó "los alfileres" de Estudiantes

Juan Carlos "Milonguita" Heredia brilló en la década del 70; admirado por sus gambetas, construyó una leyenda sospechado de emular las prácticas del Pincha... pero en el Barça. Por Roberto Martínez / Especial para canchallena.com

 
 

Juan Carlos Heredia, como muchos otros jugadores argentinos que han edificado la mayoría de su carrera en el exterior, adquirió mayor dimensión en Europa que en nuestro país. En la Argentina es adorado por la hinchada de Belgrano, que lo bautizó 'Milonguita' en honor a su papá, puntero endiablado del mismo nombre. Tan habilidoso, que en las tribunas se decía que sacaba a los defensores contrarios "a bailar una milonga" en cada partido. De ahí su apodo. Pero sus mayores éxitos transcurrieron vistiendo la camiseta del Barça. El Barcelona, en donde hoy brilla Messi...

'Milonguita', portento físico, delantero rompedor, cimentó su leyenda no sólo a base de goles sino también de una sarta de anécdotas. A cual más sorprendente.

La máquina del tiempo de canchallena.com nos lleva al 17 de diciembre de 1978. Hace frío en el extinto estadio de la carretera de Sarriá, pero sobre el césped no se nota. Espanyol y Barcelona disputan una nueva edición del derbi catalán.

Una semana antes de la Navidad, los ánimos están crispados y la fricción es moneda corriente. De pronto, todo el mundo se arremolina tras una jugada confusa. El árbitro se dirige a 'Milonguita'. Tenemos la fortuna de que el propio protagonista, 33 años después, aprovechando un diálogo con él de cara a un libro que documenta las historias de los jugadores argentinos en Barcelona, nos cuente lo que pasó con lujo de detalles.

"Un día, estando en la selección española (Heredia jugó tres partidos con la selección española como oriundo, entre 1978 y 1979, durante la fase de clasificación para la Eurocopa de Italia 1980), 'Urruti' -Javier Urruticoechea, arquero del Espanyol en aquel entonces, quien falleció el 24 de mayo de 2001 en un accidente de tráfico- nos dice a unos cuantos bromeando... 'este (Rafael) Marañón es medio maricón (sic). El otro día se hizo una lastimadura y quería salir en camilla'. Me quedé con eso. Entonces vino el derbi contra el Espanyol, en el que siempre me hacían marcas pegajosas, y pensé 'a estos los voy a joder'. Agarré, me vendé el brazo y salí a la cancha con un clavo escondido para defenderme. Yo me acordaba del Estudiantes de Zubeldía, cuyos jugadores usaban alfileres en los corners y en las jugadas de pelota parada para hacerse respetar, así que me mandé. Entonces en una jugada voy y le doy con el clavo a Marañón en una nalga. Cuando me denunció al árbitro, yo ya lo había enterrado en el césped", relata.

Un rato antes, Heredia había amenazado a Angel Lanchas con aplicarle un puntazo con el clavo si intentaba darle una patada.

'Urruti', quien tras dejar el Espanyol firmó con el Barça y se convirtió en un ídolo para los hinchas 'culés', reveló el 2 de mayo de 1993 en una entrevista concedida al diario Mundo Deportivo: "Heredia me había advertido durante aquella concentración en la selección, que iba a jugar el derbi con un clavo porque estaba harto de que le dieran patadas. Yo sólo le pedí que eligiera uno que no estuviera oxidado...".

La historia del discípulo cordobés de los 'pincharratas' permaneció instalada como una leyenda urbana en Barcelona, pero 'Milonguita' no ha querido demorar más la confesión.

Un 'Milonguita' Heredia que peina canas, es un abuelo orgulloso y fue el único jugador que un día se animó a pararle el carro a Cruyff: "Me acuerdo de un partido contra el Racing de Santander en el Camp Nou. Estábamos ganando 2-0 y me salían todas. En eso, un jugador del Racing le hace una entrada muy dura a un compañero y se lo lleva puesto. Yo le miré el número. En la siguiente jugada lo medí y le entré. Algún rival protestó, pero todo siguió normal. Miro para atrás y lo veo al Johan (Cruyff), quien todavía no se sabía comunicar bien en español y siempre se hacía entender con señas, haciéndome con las manos un gesto: "tranquilo, tranquilo". Tenía las palmas mirando hacia el césped y levantaba y subía las manos.

"Hijo de puta, pará de mandarme en cana delante de la gente", le grité. El tipo con ese gesto me estaba señalando ante todo el estadio. Y seguía...

"¡La concha de tu madre, no me hagas más eso!", le dije alzando la voz. Ya estaba recaliente y viene el árbitro (Pes Pérez), que se había quedado con mis insultos, y me saca la amarilla. ¡¡Uuh, para qué!! Ya explotaba. Miro para el banco y veo a (Rinus, el entrenador) Michels que decide cambiarme. Ya me puse loco. Cuando ordena el cambio y entra Clares agarro, me saco la camiseta y se la tiro delante, a los pies. El entrenador me quiso meter una multa muy fuerte, pero Cruyff lo llamó y luego habló con el presidente para que no me la pusieran. Les dijo que lo ocurrido había sido culpa suya. El presidente me comentó que ante la prensa el club iba a decir que me aplicaban una multa, pero en realidad no me iban a hacer nada y así fue", evoca.

Juan Carlos Heredia Anaya, 'Milonguita' Heredia, es uno de los jugadores argentinos más queridos por el público barcelonista, y la gente no olvida sus extraordinarias peripecias en el transcurso de las seis temporadas (1974-80) en las que perteneció al Barça..

canchallena por e-mail.
Suscribite y recibí todos los días las últimas noticias de deportes

Suscribite ahora