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Juegos Olímpicos

La fe de la Generación Dorada: "Nada es imposible"

El equipo argentino viajó a Europa y dejó un mensaje optimista: vencer a EE.UU. y un podio son factibles; "Esperemos regalarnos una despedida de grupo acorde con todo lo que hemos logrado", deseó Ginóbili.

Por Andrés Vázquez | Para canchallena.com

 
El equipo argentino, rumbo a Londres.  Foto: LA NACION  / Marcelo Gómez

Así como la Generación Durada, a lo largo de esta década de resultados resonantes, fue imagen de destreza deportiva, esfuerzo, argentinidad, respeto y buena conducta, habrá que creer que es sincera cuando dice que "nada es imposible". Ayer lo repitió varias veces en boca de sus representantes más ilustres y hasta del director técnico, que, por cierto, no es un hombre afecto a alejarse de la prudencia.

En un ambiente distendido y alegre, más allá de la formalidad que implicaban los trajes para la foto oficial, el seleccionado argentino de básquetbol recibió a la prensa en el hotel Panamericano en su última actividad en el país antes de Londres 2012; luego partió hacia España, donde sostendrá dos amistosos antes de trasladarse a Inglaterra.

Mucha gente, principalmente jóvenes, abarrotó la vereda para despedir a quienes subrayaron que irán por alguno de los primeros tres puestos en la capital británica. "Aspiramos a una medalla. Hasta que arranquemos nada va a quitarnos la ilusión de un podio. Después veremos si estamos como para lograrlo. El objetivo siempre es una medalla", subrayó Lamas. Y en el mismo sentido se expresaron Andrés Nocioni y Emanuel Ginóbili. "Hemos ganado una medalla de plata en un Mundial y oro y bronce en los Juegos Olímpicos, y eso nos motiva para lograr mucho más. Vamos con la expectativa de traer una medalla. Todos los que formamos este equipo nos dimos cuenta de que nada es imposible", enfatizó Chapu. "Hoy me siento mucho más optimista que en los primeros partidos con Uruguay. Ajustamos muchas cosas que me hacen ver la situación con mucha ilusión. Y tenemos un equipo que puede superar a cualquiera. Nos tenemos mucha fe...", advirtió Manu.

Las esperanzas del plantel son grandes a pesar de la exigencia del Grupo A, que compartirá con Lituania (su verdugo en el Mundial de 2010), Francia, Túnez, Estados Unidos y Nigeria. El equipo norteamericano es la versión VI del Dream Team, con lo mejor del planeta en figuras, pero los argentinos no se asustan. "Este Dream Team no tiene nada que ver con el primero, el de Barcelona 92. Aquél fue único, insuperable. Éste es más terrenal y hasta se puede pensar en ganarle", opinó Luis Scola, decantándose del lado de Michael Jordan (miembro de aquel conjunto) en la controversia que mantuvo con Kobe Bryant (integrante del actual) la semana pasada acerca de cuál es mejor equipo. Tampoco Lamas se achicó ante el reto que suponen las megaestrellas de la NBA: "«Imposible» es una palabra que dejó de ser utilizada en el básquet en el 2002", aseveró, recordando la primera victoria argentina sobre un Dream Team, en el Mundial de Indianápolis. "Estados Unidos, por nombres y calidad de juego, es muy difícil de vencer, pero no imposible", insistió el seleccionador.

Claro que, en medio del entusiasmo general, no se perdió la dimensión de las posibilidades propias y las ajenas. Ginóbili aportó mesura y conciencia: "Al momento del debut nadie va acordarse de que este equipo ganó oro y bronce olímpicos; todos van a querer ganarnos como sea. La experiencia cuenta si sabemos aprovecharla y no nos relajamos. No se gana con chapa", advirtió.

Fuera de la conferencia de prensa, y a la pasada, Lamas aludió a la denuncia de Nicolás Romano, ex ala-pivote del conjunto nacional, sobre cuestiones no transparentes en la selección de basquetbolistas. "Resto interés a lo que puedan decir de por qué incluyo a un jugador o a otro. La decisión de llevar a Campazzo [Facundo, que competía con Nicolás Laprovittola] es que veo que puede aportar despliegue defensivo y determinación ofensiva. Y la inclusión de Marcos Mata [en perjuicio de Paolo Quinteros] es porque puede aportar agresividad defensiva y de ataque y rebotes. Además, tuvo una excelente temporada", explicó.

Lamas fue el último en subir al ómnibus de El Alma Argentina, ploteado con fotos de Ginóbili y Scola, entre otros. Antes de la salida a Ezeiza, la gente acababa de saludar a sus ídolos con vítores y aplausos, entre pedidos de fotos. Tal vez fue el último "chau" a la Generación Dorada. Al menos en la visión de Ginóbili: "Esperemos regalarnos una despedida de grupo acorde con todo lo que hemos logrado", cerró Manu. .

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