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La columna de Manu: los dos primeros partidos serán fundamentales

 
 

BARCELONA.- En las giras previas, la parte de España nos sirve mucho. Ya pasó en otros años. Después de tanto viaje, de pasar por Salta, Rosario, Brasil, algún que otro regreso a Buenos Aires y La Coruña, establecerse en un lugar durante cuatro días, y sobre todo Barcelona, es relajante, porque llega un momento en el que no querés seguir moviéndote.

Creo que mejoramos, nos fue bien en líneas generales y al final terminamos levantando el ánimo. El primer partido, contra España, había sido muy malo. Nos sacaron diferencias enormes de entrada y siempre remamos de atrás.

Con Estados Unidos sentimos que fue más parejo. Nos sirvió para valorar bien cada pelota, pudimos cargar el rebote contra tipos atléticos y fuertes (algo que también pasó con España) y dimos un pequeño salto de calidad.

El partido que se canceló contra Gran Bretaña nos iba a ser útil porque es un equipo con el que no jugamos nunca y al ser a puertas cerradas permitía experimentar un poco más. No pudo ser.

El programa nos hará comenzar con dos partidos fundamentales, contra Lituania y Francia, que son partidos que hay que ganar. No es matar o morir porque una derrota no te deja afuera, pero si queremos cumplir con el objetivo de terminar segundos o terceros en el grupo, que es lo que dijimos siempre, es muy importante ganarlos.

Lituania tiene una buena mezcla de veteranía y juventud, con chicos talentosos. Históricamente muy buenos en lo técnico, buenos fundamentos, todos tiran, pasan, conocen el juego. Tenemos un historial parejo en los últimos años, aunque eso no importa mucho.

Francia es más joven. Tiene muchos atletas, un jugador totalmente desequilibrante como Tony Parker, que te puede hacer un desastre y romper cualquier defensa. Tienen buena talla y con un equilibrio de jugadores de experiencia en la NBA y la FIBA.

Van a ser dos partidazos, con equipos que consideramos pares nuestros. Los tres podemos llegar a las semifinales.

De Túnez aprenderemos con los dos partidos previos que jueguen antes de cruzarse con nosotros. No es necesario saber cosas antes del debut. Si los ves en el torneo en dos partidos podés tener idea de la tendencia que tienen. A Nigeria lo vieron los entrenadores y no tanto nosotros, pero después de lo que hicieron merecen mucho respeto. El Preolímpico fue durísimo, con cuatro europeos, tres equipos latinos que tenían más apoyo local y ellos, de visitantes, se metieron entre las tres plazas que deja el torneo.

De Estados Unidos no puedo agregar demasiado, ya todos sabemos. Pero además van a llegar con mucho más rodaje que el que tienen ahora. La última referencia contra ellos no sirve mucho porque son partidos de preparación y no es lo mismo. Pero fundamentalmente esperamos llegar a esa última fecha sin tener la necesidad de ganar, porque sería un partido extremadamente difícil. Ya mostramos que jugamos a ganar siempre, con cualquiera, pero no queremos llegar a ese juego con la obligación de triunfar para clasificarnos.

El grupo está bien. Bajamos un poquito el promedio de edad con las llegadas de Facu Campazzo y Marcos Mata, pero todo el resto cumplimos un año más, así que no hay mucha diferencia. Más allá de ese detalle, son dos chicos jóvenes, con hambre y ganas de jugar. Observan todo y tratan de aprender siempre, es muy positivo.

Ese es un cambio, y el otro es el de Pipa Gutiérrez en la formación titular, teniendo que reemplazar a un veterano de mil batallas como Fabricio, que le dio todo a la selección con un rol muy específico. Pipa ahora tiene que jugar con un rol distinto y está tratando de hacer todo lo que puede para aportar al equipo. Confiamos en él.

Lo último que quería contarles es que fue muy placentero, además de muy raro, tener un día libre para el turismo. Después del partido contra Estados Unidos, como teníamos dos días más acá, pudimos aprovecharlo, salir a caminar, ponernos las bermudas y la cámara al cuello como pocas veces. Conocí un montón de cosas, la Sagrada Familia, la Casa Batlló, aprender más cosas de Gaudí. Fue muy provechoso y nos encantó. A veces viene bien sacarse la pelota naranja de la cabeza y ver algo distinto. Igual fue cansador. Porque los deportistas o corremos o descansamos, pero no estamos acostumbrados a subir seis pisos por escaleras, caminar de acá para allá. En un momento tuve que hacer la parada en boxes, dormir una siesta y después volví a salir.

Ahora ya queremos llegar a la Villa Olímpica. Estamos con ganas de conocer el lugar. Ahí disminuyen las horas de entrenamiento y tenemos mejor descanso, que lo vamos a necesitar porque se viene lo más importante..

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