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Juegos Olímpicos

Siempre están: las Leonas se aseguraron medalla y van por el oro, el título que les falta

Vencieron 2 a 1 a Gran Bretaña y ya son al menos de plata; mañana definirán la dorada ante Holanda, a las 16; lograron su cuarto podio olímpico consecutivo. Por Gastón Saiz / Enviado especial

 
 
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LONDRES.- Todos los grandes equipos recurren a simbolismos para encontrar nuevas motivaciones y desafíos superadores. Algo que les permita a los jugadores salir del molde, de la mera competencia, y rendir por encima de su natural potencial. Siempre creativo, el preparador físico Luis Bruno Barrionuevo utiliza ahora una pelota de rugby para escribir en ella la historia reciente de las Leonas, una suerte de síntesis de 2012. En el balón figuran todas las ciudades por las que pasó el seleccionado en estos ocho meses, entre giras, torneos y concentraciones. Puede leerse de puño y letra con un fibrón: "Rosario, Auckland, Perth, Londres, Charlotte, Virginia Beach, Hoevelaken, Juegos Olímpicos". Pero también, en otro de los gajos de la pelota, que se usa durante las entradas en calor, se adivina el paso a paso del equipo en esta cita olímpica. Son siete partidos con sus respectivas fechas del calendario y siete letras en total, que van formando la palabra más preciada. Hasta el triunfo de anoche con Gran Bretaña se lee C-A-M-P-E-O. Faltan una letra y un partido: la final con Holanda.

Barrionuevo no es un mero integrante del cuerpo técnico, es un personaje central que participó de todos los grandes hitos de las Leonas. " ?Chicas, el 10 de agosto no se olviden de este día' , les dije el 9 de enero, el primer día de entrenamiento del año con miras a los Juegos Olímpicos", comenta el PF, que además aclara: "Lo de las ciudades inscriptas en la pelota no son los kilómetros realizados, son recorridos de un montón de etapas que fuimos cumpliendo. No son localidades, es un camino de esfuerzo. Estoy feliz porque las jugadoras entendieron la idea de este ciclo".

Todo ese trasfondo motivador viene expresándose en la cancha, en un seleccionado que se volvió cada vez más sólido con el transcurso del torneo. Más allá de la goleada inicial por 7 a 1 ante Sudáfrica -un equipo que no merece formar parte de los Juegos por su bajo nivel-, el conjunto de Retegui confirmó sus aspiraciones luego de un gran cierre en el Grupo B contra Australia, un 0-0 que dijo más que el resultado en sí mismo. Y ante Gran Bretaña se diplomó en eso de ubicarse a la altura de un gran torneo, pese a la obligación de contrarrestar una atmósfera ciento por ciento visitante. En realidad, cuanta más alta es la responsabilidad, mejor funcionan las Leonas. Tienen una especial atracción por las empresas complicadas. Lo habían demostrado con coraje en el Mundial de Rosario 2010, ante un público desesperado por festejar en casa, y lo revalidaron anoche en el Riverbank, con el griterío de 18.000 personas agitando banderas y alguna música de trompetas.

Podría decirse que ante las británicas, las Leonas se soltaron del todo. Lo bueno es que tomaron rápido el mando del encuentro, gracias al gol de Noel Barrionuevo a los 6 minutos del primer tiempo, con un bombazo de córner corto. No había que caer en la ansiedad, las chicas debían ser ordenadas y esperar una chance a partir de la habilidad de las volantes y delanteras. Y frente a la creciente urgencia de Gran Bretaña, la Argentina volvió a martillar tras una escapada típica de Lucha Aymar y una inolvidable definición de Carla Rebecchi: desbordó, eludió a la arquera sobre la línea de fondo e hizo un esfuerzo extremo para empujar la pelota hacia la tabla, ya recostada sobre la superficie sintética. Un golazo, otro para la rica colección de esta formidable delantera.

Lógicamente, era clave sostener la ventaja sin ceder córners. En la única falla en ese aspecto, la Argentina salió airosa después de que Macarena Rodríguez contrarrestara la ejecución de Crista Cullen. Y cuando parecía que la valla se volvía invulnerable, las locales facturaron a cinco minutos del cierre luego de un desborde y la conexión de Alex Danson, que se tiró de cabeza para desviar.

El Chapa Retegui siempre dice que nació para sufrir, y éste fue otro ejemplo. Pero en ese último tramo, más allá de la constante presión de las inglesas, las Leonas soportaron el vendaval y se llevaron un triunfo que ya vale una medalla. Atesorado el 2-1, no podía faltar ese ritual de danza de las chicas de cara a la tribuna argentina: "Están bailando, la tarantela, se mueve paaara acá, se mueve paaara allá, esta es la banda más loca que hay "..

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