Canchallena

Polo

Ellerstina sufrió para vencer a La Natividad

Le ganó 16-14 a La Natividad, pero nuevamente su producción quedó lejos de un buen juego colectivo.

Por Carlos Beer | canchallena.com

 
 
 
Buen triunfo de Ellerstina.  Foto: LA NACION  / Emiliano Lasalvia

Jugando así, Ellerstina está a años luz de La Dolfina. Sí, es cierto, el polo a veces se toma venganza de sentencias tan lapidarias como la que se acaba de realizar, pero hoy no hay otra cosa que decir. El análisis de este 119° Campeonato Argentino Abierto, como el de sus predecesores, aglutina pasado (Tortugas y Hurlingham), presente (segundo partido de zona) y futuro (el camino al título). Y entonces se percibe con nitidez que los dos candidatos a llegar a la final de Palermo avanzan por vías muy distintas.

Pispeemos el panorama de Palermo hoy, cumplidas cuatro jornadas. Por un lado, el campeón arrasa. Por el otro, el finalista de 2011 y su clásico rival en estos tiempos muestra una imagen desconcertante. Gana, y eso es lo necesario para seguir en carrera. Pero si bien en ciertas ocasiones en un solo partido puede pasar cualquier cosa (las finales son partidos aparte, dicen), la realidad indica que no encontrar el funcionamiento adecuado en la recta final del mejor torneo del mundo resulta una desventaja apreciable.

Ellerstina ganó su segundo partido del Grupo B en la competencia. De nuevo lo hizo por dos goles, es decir, una diferencia corta. Fue 16-14 ante La Natividad en un partido definido en los últimos minutos. Sí, con el último aliento al rival al que en el Abierto de Hurlingham le había ganado por 10 tantos. Ayer, en la mitad del octavo parcial, Ignacio Heguy convirtió un penal que puso el marcador empatado en 14.

 
La Aguada Las Monjitas vs. La Aguada.  Foto: LA NACION 

En ese momento la cancha 1 de Palermo tomó temperatura. Es que la gente, en cualquier orden de la vida, se inclina siempre por el más débil. Esperaban un batacazo que podía llegar porque anímicamente La Natividad venía con viento a favor contra un rival que lucía mareado y desordenado. En especial, desconcertado.

Extrañamente, hubo momentos en el partido en que los jugadores de Ellerstina se amontonaban en la cancha, yendo dos o más jugadores a buscar la misma bocha y reduciendo al equipo a jugar en un puñado de metros. Es curioso: este equipo sabe de memoria lo que tiene que hacer, pero a veces se enreda en situaciones adversas y no puede escapar de esa situación. El esquema simple debería ser el de cualquier equipo clásico, de pegar largo y correr, potenciado por dos virtudes de Ellerstina: la velocidad de sus caballos y el buen taqueo de sus jugadores.

Pero no, en lo que va de la temporada el equipo pocas veces llenó ese formulario de practicismo. Ante La Natividad se acordó tarde, aunque lo bueno es que se acordó. En las dos últimas jugadas del partido Ellerstina hizo lo que debe hacer siempre. Corrida para un lado, gol de Facundo. Para el otro, gol de Gonzalito.

Toda la información sobre la Triple Corona. Hacé clic acá.

Antes no pudo hacerse dueño por completo del partido ante un equipo que dejó mejor impresión visual que numérica. En cinco chukkers metió nada más que un tanto. Tuvo un gran tercer parcial para darle vida a un partido que tenía aroma a goleada y después metió una reacción final a puro corazón para soñar con lo que finalmente se le fue de las manos: un triunfo histórico.

Con un Polito Pieres encendido y un Ignacio Heguy dejando el corazón como en sus mejores tiempos, La Natividad dejó una sensación de dominio que, en los números, no se reflejó. Fueron ráfagas incontenibles ante un Ellerstina que no encuentra la línea y que como equipo desaparece más de lo que aparece. Por eso, cuando hay ráfagas que soplan sobre su cara, se despeina y se le vuelan las ideas que debería tener instaladas. Un reflejo de una construcción colectiva que no está sólida.

La Natividad se despidió de la cancha 1 de Palermo con actitud. A Ellerstina le quedan uno o dos partidos en ese escenario. Jugando así le sonríen las matemáticas, pero el objetivo final le será más difícil.

  • 30 tantos tuvo este encuentro, el más prolífico de un Abierto de Palermo 2012 que retacea goles. El promedio, por ahora, es de apenas 24,6 por partido.
  • ¿Cómo sigue el Abierto Argentino? La actividad en Palermo continuará el próximo sábado con los partidos entre Alegría vs. Magual (ambos eliminados), a las 13.45, y La Dolfina vs. Pilará, a las 16.30.

    El domingo, Ellerstina vs. La Aguada y La Natividad vs. La Aguada Las Monjitas..

    canchallena por e-mail.
    Suscribite y recibí todos los días las últimas noticias de deportes

    Suscribite ahora