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Copa Sudamericana

Histórico: Tigre es finalista de la Copa Sudamericana

El Matador empató 1 a 1 ante Millonarios en Colombia, y, por haber convertido un tanto como visitante, logró el pasaje a la definición, donde enfrentará a Sao Paulo

 
Todos los abrazos son para Echeverría, autor del 1 a 0 parcial para el Matador.  Foto: Reuters 

BOGOTÁ.- La semana pasada, el empate en cero en Victoria había entregado sensaciones encontradas, con un resultado que dejaba la serie abierta, pero con la certeza de que había que jugarse a todo o nada en la capital colombiana. Y Tigre estuvo a la altura en Bogotá. Con un empate 1-1 frente a Millonarios, hizo valer doble el gol como visitante y festejó a lo grande. Y con razones, por supuesto. Porque, por primera vez en sus 110 años, estará en la final de un torneo continental. La semana próxima, en la definición, se enfrentará con el poderoso San Pablo, con cruce de ida en Victoria, y desquite en el Morumbí. El equipo brasileño, curiosamente, avanzó de la misma manera ante la Universidad Católica, con sendos empates y con el gol de visitante con doble valor, tras el 1-1 en Santiago y el 0-0 en suelo brasileño.

En Bogotá, Tigre sorprendió con un cambio de esquema -Orban retrocedió unos metros para ocupar el lateral izquierdo-, y la misión de cerrarle los caminos al local. A diferencia de la ida en Victoria, esta vez Millonarios se sintió incómodo, por la responsabilidad de cargar el cartel de favorito, y otro tanto por el planteo visitante. Tigre fue el que estuvo más cerca, primero con un zurdazo bombeado de Botta, que salió muy cerca del ángulo izquierdo, y luego con un cabezazo de Maggiolo que Delgado contuvo con esfuerzo. Dentro de la intrascendencia en la que transitó Millonarios, lo mejor fue un tiro libre elevado de Candelo, y una jugada fortuita, en la que Cosme casi convierte en una mala salida de Albil. Demasiado poco.

En el segundo tiempo, Millonarios despertó, con otro ritmo, y otra actitud, empezó a llegar. Por la derecha, el equipo colombiano encontró una vía para explorar. Entonces, Paparatto apareció para salvar a Tigre cuando anotaba Candelo, y Albil se lució ante Cosme en un mano a mano. El equipo de Gorosito comenzaba a aferrarse a la búsqueda del contraataque. O a esperar alguna jugada de pelota parada; por arriba, ya había insinuado un par de veces, pero sin concretar.

Hasta que, cuando promediaba el segundo tiempo, Gastón Díaz ejecutó un tiro libre frontal; Maggiolo volvió a ganar en lo alto y dejó la pelota en el área chica, para que Echeverría la empujara a la red y enmudeciera a casi todos en El Campín.

Quedaban 25 minutos, pero Tigre ya había dejado su huella. Millonarios acusó el impacto. Tigre se replegó con orden frente a un rival monótono, al que le faltó ímpetu ante la adversidad, más allá de ese derechazo de Perlaza en el minuto 90, que se metió en el rincón izquierdo y que le puso una pizca de suspenso al final.

Se vendrá San Pablo, un adversario cargado de grandes nombres, con muchos títulos, acostumbrado al papel protagónico en el plano internacional. Pero Tigre, este Tigre, lo espera, con la ilusión de quien ha llegado lejos y del que puede y quiere animarse a soñar con escribir más páginas históricas. ß.

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Organizaciones: Club Atlético Tigre.

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