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Ramón Díaz: "Si yo era Passarella, me habría llamado mucho antes"

Con una fina ironía, el flamante DT de River le apuntó al presidente; fiel a su estilo, el riojano, que comenzó el tercer ciclo en el club, fustigó a la conducción anterior y entusiasmó a los hinchas.

Por Alberto Cantore | canchallena.com

 
Ramón y Passarella, en la presentación.  Foto: Reuters 

Diez años después, volvió. Con guiños, frases filosas y gestos que llevan su inconfundible sello, Ramón Díaz regresó a River. No resultó una presentación emotiva la que se desarrolló en el auditorio del Monumental, como si la tirantez que precedía la relación entre el técnico riojano y el presidente Daniel Passarella estuviera superando barreras. En el discurso, con un par de abrazos y las fotos, los protagonistas disimularon las rispideces del pasado, aunque el Pelado , fiel a su estilo, apeló a la fina ironía para diferenciarse del Káiser, que acorralado por la coyuntura no dudó en escuchar el reclamo popular y lo convocó para el salvataje, después de la partida de Matías Almeyda.

No faltó expectativa para el comienzo del tercer ciclo del técnico más ganador de la historia de River. Un grupo minúsculo de simpatizantes entonó "es el equipo de Ramón", apenas el entrenador, junto con Passarella y el vicepresidente 1° Diego Turnes, ingresó, 21 minutos después del horario estipulado, en la sala donde se desarrolló la conferencia de prensa. Una breve introducción del Káiser le dio paso al riojano que, de a poco, se fue soltando hasta ser el mismo de siempre.

"Te vi muy emocionado, muy contento. Espero que esa felicidad la puedas transportar a todos los riverplatenses, que venimos de una etapa bastante dura", fue la bienvenida que ensayó Passarella, que le deseó éxitos y recordó que fueron vecinos, que sus hijos se criaron prácticamente juntos... Un frío saludo, una sonrisa tibia, la entrega de la camiseta con el N°9 estampado en la espalda fueron los últimos actos del Káiser, que no se quedó a escuchar los conceptos del técnico.



Entonces, en soledad, Ramón fue de menor a mayor. Empezó como adormecido, en un rol desconocido, en el que defendió y aconsejó a Almeyda, su antecesor en el cargo. "Es una persona que conozco hace mucho tiempo, ganamos muchas cosas. Es una gran persona, entregó todo como entrenador. Al hincha le digo que nunca se olvide de Almeyda, porque le dio mucho al club. En el fútbol pasan cosas ingratas, te tenés que ir de un club... Es algo que hay que soportar", señaló. Pero al rato dio señales de que no cambió, agudizó el ingenio y entremezcló sus sentimientos con dardos hacia la conducción anterior y también dejó frases llenas de causticidad que tuvieron como blanco al presidente. "Si yo era Passarella me habría llamado mucho antes", expresó.

Un especialista en renovar las esperanzas no tardó en entusiasmar con su mensaje a los hinchas. "El domingo vamos a estar, vamos a venir. La gente está contenta por mi vuelta, pero necesitamos de la unión de todos. River tiene que cambiar rápidamente la mentalidad para ser el equipo ganador que todos queremos. No se trata de una revancha, es un desafío. Los tiempos cambiaron, pero no el club, que sigue siendo el más grande", declaró, con su habitual pícara sonrisa dibujada en el rostro.

Por supuesto que conmigo River no se hubiera ido al descenso", dijo el Pelado

Tampoco dejó pasar su dolor por cómo se produjo su partida, en 2002, y no se olvidó de aquellos responsables. "Todos saben por qué no se dio antes la vuelta, principalmente en los años en que estaban [José María] Aguilar y Mario Israel. Creo que a muy pocos entrenadores les pasa irse ganando un campeonato", recordó.

Volvió Ramón a River, y con él cambió la atmósfera que asfixiaba al equipo. Pasaron 10 años, pero conserva la misma picardía.

 Hoy, además, en River se aprobará el polémico balance

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